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62 ELECCIONES 27 M MADRID SEGUNDO DEBATE MUNICIPAL JUEVES 17 s 5 s 2007 ABC Sebastián saca las uñas TVE fue ayer escenario de la trifulca política más agria de esta y, quizá, de todas las campañas. La ofensa personal que Sebastián le dedicó a Gallardón provocó una sonora bronca posterior y las lágrimas del alcalde MAYTE ALCARAZ MADRID. Eran las once y veinte de la noche, a punto de terminar el cuarto bloque de un debate tan anodino como el de la semana pasada en Telemadrid- -con puntillas tan poco originales como la guerra de Irak o las peleas de Gallardón y Aguirre- -cuando Miguel Sebastián propinó el golpe más duro- -el que afecta a la vida privada- -que un candidato político puede infligir a su contrincante. ¿Qué relación- -le preguntó- -tiene usted con la operación Malaya y con una imputada de este caso, Montserrat Corulla? mientras exhibía un recorte de la revista Época con una foto de la abogada. Sebastián transgredió las normas de las relaciones políticas con ese furibundo ataque personal al alcalde de Madrid. Esa pregunta, la que ningún enemigo político se ha atrevido a hacerle al regidor, dejó sin aliento el plató. Ana Blanco recibía por el pinganillo órdenes de que templara los ánimos; el alcalde no daba crédito a lo que había oído y se recomponía a duras penas; Ángel Pérez, el convidado de piedra de la trifulca, observaba a sus dos adversarios sin entender nada... Fue entonces cuando Gallardón apeló al respeto a su vida privada, a la desesperación en la que había caído el candidato socialista para esgrimir esos argumentos... pero por dos veces más la maledicente pregunta fue formulada. Inmediatamente, los periodistas que seguíamos el debate pulsamos el sentir del vicealcalde, Manuel Cobo, que presenciaba el programa a escasos metros del plató. La indignación del que pasa por ser la mano derecha del regidor parecía escucharse a través de las paredes que separaban la sala VIP de la de Prensa. El espacio había acabado ya a pesar de que Ana Blanco, a la desesperada, intentaba retornar a la normalidad pidiendo de sus interlocutores una última reflexión sobre su modelo de ciudad Pasaban ocho minutos de las once y media cuando concluyó, esta vez sí, el debate. Bueno, lo que los espectadores vieron. Porque tras el saludo frío de Sebastián a Gallardón, que recogieron las cámaras como despedida, una monumental bronca se desencadenó ante operadores de cámaras y de sonido, regidor y presentadora. Manuel Cobo entró inmediatamente en el plató para recordarle al aspirante socialista pasajes de su vida privada que conocemos muy bien y que nunca vamos a contar por respeto a ti, el que tú no has tenido con el alcalde Si quieres enseña las fotos que tienes de tu... le dijo. Esa alusión a su intimidad pareció desventrar al aspirante socialista que a duras penas logró salir del plató con una risa nerviosa y las felicitaciones del nutrido equipo que le acompañaba, uno de cuyos miembros confesó a ABC que la sorpresa de Telemadrid fue el Oceanográfico y la de TVE era ésta... Con la salida de Sebastián, que tardó dos minutos en tomar su coche en el aparcamiento de los estudios Buñuel, fue el líder de IU el destinatario de la indignación de Cobo, quien le reprochó a Pérez que no hayas defendido a Gallardón. Tenías que haberte plantado y exigido que retirara sus palabras. Le tenías que haber recordado lo miserable que es... Pérez, ajeno a la polémica, tan sólo acertó a reconvenir al vicealcalde para que se tranquilizara: Hablaremos, Manolo, cuando estés mejor. ¿Qué querías que yo hiciera? Creo que lo mejor era callarme y no participar se excusó. Los pasillos de los estudios Buñuel hervían. El director de Informativos, Fran Llorente, esperó estoicamente durante casi una hora a que Gallardón abandonara TVE, ya que se enclaustró en el camerino- -en el que dos horas antes había sido maquillado- -con parte de su equipo, tan desolado como él. Desde allí recibió- -según comentó el alcalde a ABC a la salida, cerca ya de las doce y media de la noche- -llamadas y mensajes de solidaridad de muchos políticos y periodistas por los ataques personales que recibió. A las puertas de los estudios de TVE, Gallardón se mostró emocionado y tocado por el cariz de las acusaciones. Sólo le retratan a él se despidió. Pérez no le defendió Bronca de Cobo con Sebastián Gallardón, la dignidad ante los ataques Sebastián transgredió las normas de las relaciones políticas con un furibundo ataque personal al alcalde de Madrid Daniel Ureña Socio Director de MAS Consulting Group CON UNO BASTA T ras una interminable pausa publicitaria empezó fuerte el segundo debate entre los candidatos municipales. Miguel Sebastián cambió de estrategia y tiró del argumentario socialista: guerra de Irak, 11- M y José María Aznar. Gallardón, con astucia, respondió achacándolo a la enorme desesperación de su rival. Los primeros minutos prometían. Ángel Pérez (el candidato de Izquierda Unida) tuvo como principal interlocutora a Ana Blanco, la moderadora. En esta segunda cita se repitieron muchos de los recursos utilizados la semana pasada, como fotografías, gráficos o recortes de prensa, lo que les restó efectividad e interés para el publico. Hubo menos datos pero más ataques. Se vivieron algunos momentos de enorme tensión, especialmente en la última parte, cuando Sebastián insistió una y otra vez en la relación del candidato popular con algunos implicados de la operación Malaya Gallardón, a quien se le vio más serio toda la noche, se mostró visiblemente molesto pero no entró en la polémica. Sebastián, que aprendió que no tenía que mirar continuamente a la cámara y sí a su rival, también trató de provocarle hablando de Esperanza Aguirre y de Ana Botella. Pero Gallardón le golpeó varias veces con los ejemplos de cómo algunas propuestas del PSOE para Madrid ya han sido realizadas en esta legislatura. En términos generales, el choque fue menos vibrante que el anterior pero se vio que los debates son una lucha de agendas y gana el que consigue que los temas de los que se hable sean los suyos. Sebastián, el agresor verbal Pérez, el convidado de piedra FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO