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ABC MIÉRCOLES 16- -5- -2007 MADRID ELECCIONES 27 M www. abc. es madrid 51 Esperanza Aguirre luce traje de chulapa en azul y naranja, los colores del PP, junto a las candidatas populares de Alcobendas, vestidas de igual forma JAIME GARCÍA San Isidro se cuela en la campaña Los candidatos del PP, PSOE e IU a la Alcaldía y a la Presidencia de la Comunidad se pasearon ayer junto a la ermita del Patrón MARÍA ISABEL SERRANO MADRID. ¿Qué pasa? se preguntaban ayer los madrileños que comían en la Pradera de San Isidro ante tanto corrillo, empujones y cámaras de televisión. ¡Pero si es Esperanza Aguirre vestida de chulapa! descubrían atónitos los ciudadanos. A mis 55 años y 24 en la vida política madrileña, hoy he cumplido un antiguo sueño: venir aquí vestida de chulapona decía la presidenta regional entre besos, abrazos y firma de autógrafos. A las dos y media en punto se bajaba del autobús de campaña electoral del PP la presidenta de la Comunidad y ponía, así, sus pies en la Pradera de San Isidro. ¡Guapa, guapa! coreaban todos cuando la vieron. ¡Precioso, el vestido es precioso. Qué bonito. Y qué bien le sienta! comentaban varias mujeres dispuestas a llegar hasta Aguirre para plantarle un par de besos. Antes que la presidenta regional habían pasado por la Pradera el candidato del PP a Alcaldía y actual alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, los candidatos socialistas Rafael Simancas y Miguel Sebastián, así como los de IU Inés Sabanés y Ángel Pérez. Fueron auténticos baños de multitudes. El atuendo elegido por Esperanza Aguirre para vestir castizo en el día de San Isidro llevaba los colores del PP: azul con cintas de seda naraja. El mantón de Manila, naranja también. ¡No veas lo difícil que ha sido encontrar un mantón de este color! confesaba la candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad. El vestido azul y naranja de chulapa que lucía ayer la presidenta de la Comunidad está hecho en el taller madrileño Maravillas La idea de vestirla así- -y que ella enseguida admitió- -fue de las candidatas del PP de Alcobendas que, ayer también, iban ataviadas con los mismos colores por la Pradera madrileña y repartiendo abanicos naranjas del PP. Aguirre huyó en todo momento de que su paseo festivo se interpretara como un acto electoral. Pero todo olía a campaña. Lo mismo que los fritos y las gallinejas de los chiringuitos cercanos. Al público eso le importaba poco. Tardó una hora justa Esperanza Aguirre en subir la pequeña cuesta del paseo de la Ermita del Santo de tanta parada como tuvo que hacer para atender a sus fans Mensajes políticos hubo pocos, ésa es la verdad. Ella misma reconoció en una ocasión que los besos y los abrazos dan más votos que las inauguraciones Y ayer se hartó de dar muestras de efusividad. Es más, cuando le preguntaron si había pedido al Santo Patrón otra mayoría absoluta el próximo 27 de mayo, Aguirre contestó que no que en este día lo que pedía era salud para todos los madrileños Su paseo por la Pradera de San Isidro fue un puntazo en su campaña electoral. Aunque tuvo durante mucho rato pegaditos a su lado el gigante de ruiz- vampirón (el muñeco antiparquímetros) y los carteles de Espe- culación los colaboradores de Aguirre no daban crédito a las muestras de cariño que recibía del público. La presidenta y candidata del PP a la reelección aseguró estar dispuesta a marcarse un chotis con su adversario político, el socialista Rafael Simancas, si supiera bailarlo en un ladrillo, como tiene que ser dijo con cierta sorna. El consejero de Empleo y Mujer, Juan José Güemes- -que se vistió de manera informal y cómoda- acompañó a Aguirre en todo su recorrido. Allí, en la Pradera, también vimos a la consejera de Asuntos Sociales y Familia, Beatriz Elorriaga, con ropa cómoda. Esperanza Aguirre cantó chotis y dio conversación a todo el que se cruzaba en su camino. Se paró en un puesto de las rosquillas (se comió una de las listas y recogió un botijo regalo de un admirador. Todo el que podía daba algún recado a la presidenta de la Comunidad. Concepción Garrigó, una anciana con mucho desparpajo, le pedía que se interesara por su finca, que carece de ascensor y ella, con sus años, tiene dificultades para subir las escaleras. Aguirre le informó de que había un plan para subvencionar la instalación de ascensores en edificios que tienen una determinada antigüedad. La mujer agradeció enormemente la información y se perdió entre la multitud. El chotis con Simancas Casa sin ascensor En el taller Maravillas No he pedido otra mayoría absoluta, sino salud para los madrileños dijo Esperanza Aguirre