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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MIÉRCOLES 16- -5- -2007 ABC Jacques Chirac durante uno de sus paseos por los jardines del Palacio del Elíseo, el pasado 6 de marzo, antes de la celebración de las elecciones AFP Chirac se muestra confiado en su sucesor al despedirse del pueblo francés Al término de 12 años en la Presidencia, el jefe de Estado saliente pudo ostentar pocos resultados concretos JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Jacques Chirac se despidió ayer como presidente de la República con una breve alocución de siete minutos en la que se declaró orgulloso del deber cumplido y confiado en el futuro de Francia y en su sucesor, en términos líricos intimistas muy alejados del fragor político, anunciando que se dedicará a nuevos retos: desarrollo sostenible y diálogo entre culturas, a través de una Fundación que llevará su nombre. Al término de los doce años de sus dos mandatos, Chirac se despidió en términos casi coloquiales, satisfecho de su trabajo como jefe del Estado, sin entrar en detalles, y optó por glosar los puntos que considera capitales para el futuro de Francia: la unidad nacional, con nuestros valores de solidaridad y diversidad, el orgullo de pertenecer a una nación generosa y el diálogo permanente en todas las cosas que nos unen, más allá de estas o aquellas diferencias Cordial, discreto, humanista a su manera, Chirac se despidió con una sonrisa diciéndose orgulloso del gran honor de haber sido presidente y confiado en el futuro de Francia que, según la inmensa mayoría de los analistas, habría sido víctima de su inmovilismo personal. A la hora de los balances, los doce años de la presidencia Chirac destacan por la ausencia de reformas en una Francia paralizada por el inmovilismo demagógico. En 1995, Alain Juppé, primer ministro, presentó su plan de grandes reformas de fondo, con las que trataba de acabar con la fractura social Aquel proyecto fue abandonado al final de mes y medio de crisis, huelgas y parálisis. Desde entonces, el presidente Chirac no volvió a lanzar ninguna reforma de envergadura. Ante la crisis de confianza pública, Chirac decidió disolver la Asamblea Nacional el 21 de abril de 1997 con unas consecuencias desastrosas para él y paralizantes para Francia: la mayoría parlamentaria más grande de la V República fue derrotada por la oposición socialista, con la que Chirac se vio forzado a cohabitar durante cinco años de inmovilismo. Reelegido en 2002 tras la eliminación de su primer ministro socialista, Lionel Jospin, Chirac olvidó las viejas promesas de reformas de fondo que sustituyó por proyectos de carácter humanitario: seguridad en carretera, lucha contra el cáncer y reinserción de los minusválidos. Con la esperanza de reverdecer su alicaída imagen en Europa, Jacques Chirac convocó un referéndum para aprobar el proyecto de Tratado Constitucional: el no francés al proyecto precipitó a la UE en una nueva crisis de fondo, víctima de la superposición de crisis francesas. Ante un balance de estas características, no es raro que algunos historiadores piensen ya que Chirac pasará a la historia como el presidente que aceleró el declive nacional de Francia, Europa y el mundo. Errores encadenados Con una sonrisa El no francés al Tratado empujó a la UE a una crisis de fondo de la que aún no ha logrado recuperarse ABC. es Especial sobre la nueva etapa política francesa en abc. es internacional