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78 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 15 s 5 s 2007 ABC Bill Viola: La Alhambra siempre me ha acompañado El videoartista neoyorquino reinauguró la exposición Las horas invisibles en el Museo de Bellas Artes de La Alhambra LOURDES SÁNCHEZ GRANADA. Bill Viola (Nueva York, 1951) uno de los artistas más importantes de la videocreación, se encuentra en Granada para presentar personalmente la exposición Las horas invisibles que se puede visitar en el Museo de Bellas Artes de la Alhambra desde el pasado 18 de febrero. Entonces, el artista sólo pudo asistir a la inauguración por videoconferencia desde Los Ángeles. Viola, gran admirador de la Alhambra, dijo ayer que visitarla ha sido un sueño hecho realidad y apuntó que desde que comenzó sus estudios universitarios, a principios de los años setenta, sintió que le había acompañado siempre Tanto que, durante la videoconferencia de febrero bromeó diciendo que había estado allí en su anterior vida, hace 250 años. La muestra consta de cinco instalaciones audiovisuales que giran en torno al concepto de transformación Viola afirma que nuestra mente gira y cambia constantemente, pero necesitamos un punto de estabilidad que no tenemos Un estado de desequilibrio que crea muchos problemas en el mundo Esto es lo que ha hecho a Viola ahondar en la religión. Ir más allá de instituciones, de políticas, de la manipulación de las sociedades y del comportamiento egoísta de los seres humanos Por eso, uno de los aspectos más importantes para el artista es conectar con lo que no conocemos, con lo que va más allá de lo humano A su juicio, no existen reglas a la hora de hacer una videocreación. El vídeo es como una especie de imagen viva, está hecho de eletricidad y de luz, como nuestros cuerpos dijo Viola. A diferencia del cine, el vídeo no tiene que ser grabado para ser experimentado La clave, según el artista, para conseguir un buen resultado es la honestidad personal A este respecto, comentó que se encuentra en constante lucha para no imprimir su ego en su trabajo. El arte y la vida están unidos en la obra de Bill Viola. En 1991 su madre enfermó y murió. En ese momento estaba haciendo un vídeo para una televisión alemana y no pudo evitar utilizar grabaciones de su madre para realizarlo. Fue entonces cuando se dio cuenta de que había llevado imágenes de su vida personal a su trabajo por primera vez. Desde entonces nunca las ha separado. Viola concibe la conciencia humana como un foco que se desplaza en una habitación oscura, y así lo muestra en su obra. Desde los años ochenta sus propuestas incorporan referencias directas a la historia del arte y a los escritos de poetas y místicos judeocristianos o musulmanes. El artista manifestó su admiración por San Juan de la Cruz y apuntó que una de sus grandes inspiraciones fue La noche oscura obra considerada como la cumbre de la mística, un peculiar concepto sobre la luz. Más de 85.000 personas han visitado la exposición desde que fue inaugurada y, aunque estaba previsto que estuviese abierta hasta el 18 de mayo, la inesperada afluencia de visitante, más de 6.000 semanales, ha aconsejado prolongarla. Tamara Rojo, ante el monumento a Alfonso XIII en el Retiro EFE Un Lago que no hizo agua Era uno de los platos fuertes de las fiestas de San Isidro (en plena campaña electoral) y la oportunidad de ver bailar casi completo El lago de los cisnes a una de las mejores bailarinas del mundo: Tamara Rojo JULIO BRAVO MADRID. Hubo agua por todas partes: lógico, teniendo en cuenta que se trataba de El lago de los cisnes bailado sobre un escenario instalado en el estanque del parque del Retiro madrileño; y teniendo en cuenta, también, que estamos en plena campaña electoral, y más de uno y más de dos querían no hacer agua y que el Ayuntamiento quedara tocado... o hundido. Por haber, incluso hubo aguas menores: las que, ha denunciado el grupo socialista municipal, desperdigaron algunos madrileños ante la imprevisión de los responsables del evento, que no colocaron urinarios portátiles para aliviar las necesidades de los asistentes al espectáculo. Pero lo importante, que es el ballet, no hizo aguas. No lo hizo porque sobre el escenario bailó una artista prodigiosa que se llama Tamara Rojo, que puso los pelos de punta, a pesar de la distancia, a todo el público. Porque estuvo acompañada por un formidable bailarín cubano llamado Carlos Acosta y por un sólido cuerpo de baile, el Ballet de Lituania. Una noche en el lago de los cisnes resultó finalmente un más que bello espectáculo, donde la danza se impuso a las circunstancias; espectáculos así corren el peligro de ser singulares pero artísticamente pobres, algo que no ocurrió en esta ocasión. Ofreció a muchos de los asistentes, además, la oportunidad de ver ballet por primera vez en su vida. A algunos les parece tirar el dinero (costó 750.000 euros, de los que más de la mitad fue financiació privada) pero ya se sabe que nunca llueve (más agua) a gusto de todos. El vídeo es como una especie de imagen viva, está hecho de eletricidad y de luz, como nuestros cuerpos afirmó ayer el artista EFE China eleva dos torres al Flamenco Las torres Flamenco, diseñadas por el estudio de arquitectos Equip Xavier Claramunt de Barcelona, romperán el sky line de la ciudad china de Hangzhou. Homenaje al género folclórico más internacional de España, las torres parecen danzar, pues giran sobre sí mismas mientras se elevan a 220 metros de altura.