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38 ECONOMÍA www. abc. es economia LUNES 14- -5- -2007 ABC La banca británica repliega velas en la financiación de inmobiliarias españolas La caída bursátil enciende las alarmas y la reciente crisis de la Comisión Nacional del Mercado de Valores agudiza la desconfianza del sector financiero M. J. PÉREZ, M. LARRAÑAGA MADRID. La banca británica ha sido posiblemente la más activa, junto a la española, en las operaciones de financiación al sector inmobiliario español en los últimos años. Entidades como Royal Bank of Scotland, Halifax y HSBC han sido clásicos en la sindicación de grandes créditos a empresas inmobiliarias españolas, pero han cambiado de estrategia y no quieren ni oír hablar de operaciones en este sector en nuestro país. Fuentes del mercado explicaron a ABC que esta actitud por parte de los bancos británicos no debería sorprender mucho, después de saberse que entidades como Credit Suisse están desaconsejando a sus clientes la inversión inmobiliaria en nuestro país. En el fondo, las entidades financieras siguen la misma lógica para sus propias actuaciones y han observado un aumento del riesgo que aconseja echar el freno Se trata de las dos caras de la misma moneda. De un lado, como ya informó ABC, Credit Suisse y otros bancos de inversión estiman que la revalorización potencial de las inversiones inmobiliarias en España no es atractiva en relación con el riesgo que se corre de que la burbuja pueda terminar por pincharse. Esta desconfianza lleva a una caída acusada de una de las inmobiliarias de moda, la que más había crecido en el último año, tanto en tamaño como en precio de sus acciones, la valenciana Astroc, y se produce una reacción en cadena a la baja del resto de valores inmobiliarios que también arrastra a las constructoras. Ante este hecho, los bancos financiadores hacen sus cuentas y concluyen que los riesgos han aumentado y que, además, la caída de las cotizaciones hace que las garantías sobre los créditos concedidos, las acciones pignoradas, también ha- La amenaza de una deuda de 249.000 millones de euros Para hacerse mejor una idea de por qué los bancos siguen al milímetro la crisis de las inmobiliarias basta con conocer una cifra: los promotores inmobiliarios españoles debían a finales del pasado año 249.000 millones al sector financiero. Los datos del Banco de España correspondientes al cierre del pasado año indican que los promotores inmobiliarios deben casi una cuarta parte del PIB nacional y que las cifras de endeudamiento han crecido de forma exponencial. Frente a los 19.700 millones de euros de 1998, los 249.000 millones de diciembre de 2006 supone que la deuda se ha multiplicado por 12,5, mientras el endeudamiento de las familias se ha multimplicado en el mismo periodo por solamente 4,5. Los expertos atribuyen la mayor parte de esta deuda a las operaciones corporativas que se han producido en los últimos años, por lo que la deuda se concentraría de forma especial en las sociedades cotizadas. Obras de construcción de varios edificios en el barrio valenciano de Campanar la banca británica es siempre una referencia para el resto de Europa, por lo que si no se recupera la confianza rápidamente, en poco tiempo podríamos ver un contagio en bancos de otros países Aunque nadie alude directamente al tipo de operaciones que estarían en este momento siendo objeto de una dura negociación para conseguir la sindicación de créditos, en el trasfondo de las explicaciones recibidas por ABC se apunta fundamentalmente a dos de las más recientes operaciones corporativas en el sector inmobiliario español: la compra de Fadesa por Martinsa y la creación de Inmocaral- Colonial. En fuentes financieras se destaca que en el caso de la compra de Fadesa por Martinsa existe un tramo del crédito ya sindicado con varias cajas, pero se subraya que quedaría por sindicar parte del crédito concedido en su momento por Caja Madrid y La Caixa a Martinsa, que se elevó a 2.921 millones tras la liquidación de la opa. En el caso de la creación en torno a Luis Portillo del grupo Inmocaral- Colonial, las mismas fuentes indicaron que, en su conjunto, las adquisiciones de Colonial, Riofisa y la francesa SFL por parte de Inmocaral movilizan en conjunto en torno a 7.000 millones de euros, una cantidad que el mercado estaría tardando en digerir. Otras operaciones como la compra de Urbis por Reyal y la de Ferrovial Inmobiliaria por Hábitat se habrían salvado de las susceptibilidades de la banca británica por apenas unos días, según algunas fuentes. En el sector inmobiliario, no obstante, se subraya que en ningún caso están en peligro estas operaciones, sino que, en todo caso, las entidades que aportaron los créditos iniciales estarían encontrando dificultades para sindicar los créditos Las fuentes consultadas indicaron que una posibilidad a considerar para desbloquear la negativa de los bancos a entrar en la financiación sería rebajar las cantidades solicitadas. Eso se podría hacer ven- ROBER SOLSONA El caso de Astroc yan bajado su valor. Y cuando los números empiezan a no cuadrar, los bancos paran la maquinaria de los créditos. Fuentes del sector inmobiliario consultadas por ABC, aunque trataron de restar importancia a la reacción de la banca británica y la calificaron de momentánea reconocieron que algunas de las operaciones que en estos momentos están en el mercado buscando financiación atraviesan por problemas, aunque confiaron en que finalmente se superarán. No obstante, existe una incógnita, y es que la postura de Soluciones Si no se recupera rápido la confianza, podrían contagiarse en poco tiempo otros bancos europeos diendo activos, que en este caso serían terrenos o edificios, pero la indefinición del mercado tampoco ayuda en este momento La tercera opción es ampliar capital y destinarla a reducir deuda, lo que ya ha anunciado Colonial, que va a proponer a sus accionistas para financiar la opa sobre la promotora de centros comerciales y de ocio Riofisa. Y, por último, también se pueden atender parcialmente los requerimientos de los bancos y hacer más atractiva la refinanciación. Existe un mecanismo habitual en estas operaciones, conocido como market flex consistente en casar la oferta y la demanda, que se traduce en una elevación del tipo de interés del crédito hasta el nivel en el que el banco considera que la relación rentabilidad- riesgo es asumible En lo que coinciden tanto las fuentes del sector inmobiliario como las financieras consultadas es en que no se habrían ejecutado en ningún caso cláusulas de cambio de control que afectaran a créditos anteriores, lo que algunas fuentes califican como un buen síntoma que podría interpretarse como que la situación es transitoria y que puede volver