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46 ECONOMÍAyNEGOCIOS En portada s El papel de la oficina económica del Gobierno DOMINGO 13 s 5 s 2007 ABC (Viene de la página 44) CNMV se ha evidenciado la influencia y presiones de la Oficina Económica en la Comisión y, por tanto, la más que dudosa independencia del organismo encargado de regular el mercado de valores español. Comparando con el exterior, pocas similitudes se encuentran entre la existencia y funcionamiento de la oficina económica española y los organismos o figuras homónimas en los gobiernos de nuestros vecinos europeos. Por ejemplo, Italia, es un caso muy particular. Si bien en la telaraña gubernamental italiana es difícil determinar quién hace qué, al inicio de cada legislatura se establecen los distintos departamentos dependientes directamente del presidente del Consejo, en la actualidad. Romano Prodi. Entre los nombres que aparecen en gabinetes y departamentos, hay uno que se ocupa precisamente del área económica: el Departamento para los Asuntos Económicos. Sería una especie de Oficina Económica del Gobierno a la española pero con funciones aún si cabe más difuminadas, por no ser conocidas públicamente. En los estatutos de este departamento se advierte que se trata de una estructura de apoyo en materia de análisis económico, con referencia a las finanzas públicas y al mercado del trabajo, además de ocuparse de los procedimientos económico- financieros de carácter general. Y esto no es todo, ya que gestiona la actividad de concertación del Gobierno con las partes sociales, valora la consecución de objetivos económicos- financieros en referencia a los acuerdos con los Y fuera de España... ¿qué? agentes sociales, y controla que éstos se cumplan. Como colofón final, visto que este departamento tiene pocas competencias, interviene también en las crisis de empresas. Se trata pues de un departamento que hace de todo sin darse a conocer, y que casi casi se ocupa de arreglar el país, pero sin hacer ruido. Y es que en ma- teria económica Italia es una especie de entramado de líneas de metro que se cruzan y no llegan a ningún destino, girando en su entorno. Junto a este departamento, está el Ministerio de Economía y el Ministerio para el Desarrollo Económico, pero con distintas competencias. Mientras en el país transalpino este ente asesor tiene un papel relevante, pero desde la sombra, en Francia y en Reino Unido no hay indicios de su existencia. De hecho, no hay un organismo paralelo semejante a una Oficina Económica dependiente de la Jefatura de Gobierno. Muy al contrario, en Francia, el Ministerio de Finanzas ha gozado siempre de una legendaria autonomía LA FIGURA DEL ASESOR ECONÓMICO EN EUROPA Alemania- Consejo de sabios. -Un organo independiente, con mucha reputación- Consejo económico de la Cancillería Reino Unido- Blair ha tenido varios asesores a título individual, provenientes de la empresa privada. -La política económica la fija el Ministerio del Tesoro- Existe un Directorio de Política que asesora ocasionalmente al premier en muchos temas, también económicos Francia- No existe un órgano similar, es el Ministerio de Finanzas quien centraliza las decisiones- Presidente y primer ministro tienen consejeros económicos particulares, pero son cargos muy secundarios. Su función es informar a la jerarquía política presidente y primer ministro imponen sus políticas. Cada presidente y gobierno, de izquierda y derecha, marca la política que considera oportuna. Pero una altísima cuota de altos funcionarios siguen ejerciendo sus funciones, sea cual sea el cambio político, cumpliendo su trabajo según unas pautas deontológicas precisas. El presidente de la República y su primer ministro tienen consejeros económicos particulares. Pero se trata de cargos secundarios, sin otras responsabilidades que las de facilitar a la jerarquía política suprema notas informativas que desbrocen cuestiones de actualidad o interés particular, por muy diversas razones. Los consejeros del presidente o el jefe de Gobierno son personajes políticamente secundarios, cumpliendo tareas políticamente modestas cuando no insignificantes. El grueso de los consejos económicos de fondo se realiza en el Ministerio de Finanzas, donde la jerarquía está escalonada de forma visible: es siempre el ministro quien asume la responsabilidad de los trabajos. Reino Unido is different Italia- Departamento para Asuntos Económicos, elegido por el Presidente. -Apoyo en finanzas públicas o mercados de trabajo- Interviene en las crisis de empresas ABC E. Revaldería Downing Street tampoco cuenta con ninguna Oficina Económica. El tradicional peso de la cartera del Exchequer (Tesoro) con funciones de Ministerio de Economía, y el reparto de papeles en el liderazgo laborista entre Blair y Brown en la última década, hace que la política económica y financiera la fije el equipo del ministro del Tesoro. En el organigrama de Downing Street existe un Directorio de Política, integrado por una decena de personas, entre ellos un asesor económico. (Pasa a la página siguiente) Fernando González Urbaneja EN LA OREJA DEL PRESIDENTE a Ley de Empleo de 1946, uno de los hitos en la política económica de los EE. UU. creó la figura del Consejo de Asesores Económicos del Presidente, desde entonces, nunca ha faltado en la Casa Blanca. Significó la entrada de los economistas profesionales en el ámbito institucional del ejecutivo; y la experiencia ha merecido la pena, nadie propone acabar con ella. Y a su imagen y semejanza otros países han copiado el modelo con desigual fortuna. Allí es un consejo de hasta tres miembros, con un equipo de apoyo formado por varias decenas de economistas de distinto rango que preparan documentos para orientar al presidente y contribuir a su buen juicio en materia económica. Dos L La idea de la Oficina Económica del Presidente es interesante, puede merecer la pena si se acotan bien sus tareas y responsabilidades, pero su materialización es azarosa premios Nobel de Economía ocuparon el cargo (Tobin y Stigliz) y los 23 que se han sucedido durante 60 años eran profesores universitarios de prestigio, que interrumpen su actividad docente y de investigación para un trabajo en la Casa Blanca. En algunos casos (Burns, Greenspan, Bernanke) saltaron luego a la presidencia de la Reserva Federal. El penúltimo presidente del consejo, Gregory Mankiw, ha añadido en la 4 edición de su excelente manual de economía, ya en las librerías españolas (editorial Thomson) un comentario sobre su experiencia: entre 2003 y 2005 tuve la oportunidad de abandonar la torre de marfil (la investigación y la universidad) para ser el economista jefe del presiden- te Bush. Me reunía con él dos veces a la semana, hablábamos de cuestiones de política económica del momento... aprendí mucho sobre cómo se elabora la política económica, que se diferencia del proceso ideal que se supone en los libros de texto... Formular la política económica en una democracia representativa es difícil y hay razones para que los presidentes no promuevan las medidas que defienden los economistas. Estos ofrecen información crucial para la formulación de la política, pero sus consejos no son más que uno de los ingredientes de una compleja receta La idea de la Oficina Económica del Presidente es interesante, puede merecer la pena si se acotan bien sus tareas y responsabilidades, pero su materialización es azarosa, tiene riesgos mientras no consolidada la función y cosecha buena reputación. Posibles errores iniciales no deberían concluir con semejante instrumento, que bien gestionado significa una oportunidad para que el jefe de gobierno disponga de elementos de juicio más amplios y menos interesados. Pese a una mayor complejidad institucional, una inteligente competencia entre departamentos puede mejorar el proceso de decisión, proponer más opciones y advertir más cautelas y matices. El presidente de un gobierno tiene que trabajar con sus ministros pero también defenderse de sus sesgos y prevenirse de sus manías. Unos contrapoderes internos eficientes en materias sensibles contribuye a decidir con acierto. Un órgano de esta naturaleza no merece confrontación partidista, mejor dotarlo de una definición precisa de competencias y dotarlo de inteligencia contrastada.