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24 ELECCIONES 27 M ESPAÑA ANÁLISIS DOMINGO 13 s 5 s 2007 ABC ¿HABRÁ SORPRESAS OCULTAS? El PP mantiene su voto; es el PSOE el que, si no se desangra, sangra s Como una significativa marea se extiende la percepción de que el Gobierno pierde pie después de la coalición nacionalista Nafarroa Bai. Resulta difícil negar que los socialistas buscaban el pacto con Nafarroa Bai en base a apoyar a la candidata nacionalista en el ayuntamiento de Pamplona y recibir los votos en el Parlamento foral. Un fiasco. Todo indica que UPN podrá conseguir la mayoría absoluta (donde, por cierto, habrá lista de ANV) y, en la comunidad (donde, qué casualidad, no la habrá) se puede encontrar con la sorpresa de tener que apoyar a un nacionalista para ser presidente si quiere evitar que repita Sanz. De hacer caso al sondeo, es evidente que los votantes socialistas en Navarra no han entendido la errática política del PSOE, precisamente en un lugar en el que se juega tanto. Salvo estas alertas, no hay más novedades en lo referente a los posibles futuros gobernantes de las comunidades autónomas en las que se celebran comicios. Pero sí datos interesantes para evaluar las tendencias a las puertas de la gran encuesta, que no es otra que la votación del día 27. El PP mantiene o mejora sus posiciones en el resto de comunidades autónomas, salvo allí donde se enfrenta con más populismo que socialismo: en Cantabria, en donde el estilo sorprendente del presidente Revilla parece dar resultado, y en Aragón, en donde sus adversarios tradicionales y regionalistas han apostado por el populismo del agua. El dato debe subrayarse por- Germán Yanke El Centro de Investigaciones Sociológicas (es decir, un organismo dependiente del Gobierno) comienza la campaña electoral haciendo públicos los resultados de una gran encuesta. Es una paradoja, como lo es el propio CIS, para el que es difícil encontrar parangón en lo que ahora se llama los países de nuestro entorno Pero ahí está: el Gobierno nos dice, para animar el cotarro, cómo están las cosas. Y parece que no hay grandes cambios... ¿o si? Según este sondeo, el PP podría encontrarse con dos problemas, es decir, con el peligro de perder el poder en dos comunidades en las que ahora gobierna. Pero parece que sólo es un peligro, que los datos no revelan el triunfo claro de sus adversarios como ocurre, por ejemplo, en Castilla La Mancha y Extremadura. En Baleares, la lista de Matas podría perder tres escaños, demostrando que es más útil la coherencia que las incorporaciones extravagantes de última hora. Pero el PP podría gobernar como lo ha hecho hasta ahora, es decir, con la molesta muleta de Munar y los suyos. Una alerta, pero sólo eso. Otra alerta se enciende para el PP, o más exactamente para su socio UPN, en Navarra. No termina por alcanzar Miguel Sanz la mayoría absoluta aunque habrá que esperar, en este caso también, al resultado de la previsible alianza con su actual socio, el CDN de Alli. En Navarra, que tiene un significado político en estos momentos mucho mayor que otras comunidades autónomas, se produce, siempre según el CIS, un fenómeno que es digno de consideración y que refleja el resultado caótico de una política gubernamental igualmente caótica en las materias que rondan la estructura del Estado o los nacionalismos. Los problemas de UPN no son nada comparados con los de los socialistas navarros, que podrían quedar en tercer lugar, Ramón Luis Valcárcel y Mariano Rajoy, durante el mitin celebrado ayer en Murcia que las elecciones del día 27 se juegan, por decirlo de algún modo, en dos escenarios distintos. En primer lugar, el del poder local y regional, la formación de los futuros gobiernos autonómicos y municipales, en los que- -a un lado las alertas- -no parece que las sorpresas vayan a ser muchas. Pero en segundo término está el cómputo total de votos, que tiene un valor de referencia histórica (gana las generales el que previamente vence en las locales) y que, sobre todo, marca una tendencia con mucha mayor fiabilidad que los sondeos previos. Si se cumpliese lo que esta encuesta del CIS prevé, y visto desde la perspectiva de las posibilidades del aspirante, nos encontraríamos con que, en tres importantes comunidades en las que el PP gobierna (Madrid, Valencia y Castilla León) las diferencias con el PSOE son más que considerables, que se mantiene en otras menores (Murcia, La Rioja) y recorta diferencias en feudos tradicionales del socialismo como Asturias, Castilla La Mancha y Extremadura. Analizado desde el punto de vista del poder local, por tanto, la oposición actual se enfrenta a dos retos en lugares en los que sin duda va a ser el partido más votado: Navarra (no precisamente con el PSN como primer adversario) y de Baleares (en el que los socialistas sólo son adversarios en función de los pactos posteriores) Pero desde el punto de vista de la tendencia del voto, el Gobierno debería tener cuidado porque la situación del PP le plantea al PSOE alertas de mayor calado que las ya reiteradas para su adversario. Hay otros sondeos por ahí, de distinta procedencia, algunos de partidos de uno y otro lado, que confirman una situa- EFE Hay otros sondeos por ahí que confirman una situación no muy halagüeña para el partido gubernamental ción que no es muy halagüeña para el partido gubernamental. El empate técnico (que en la mayor parte de los casos era ligeramente ventajoso para el PSOE) termina tras el recuento. Después hay ya un ganador, aunque sea por poco margen, y podría ser el PP, lo que haría que la última parte de la legislatura tuviera características bien distintas. Si los populares adolecen de una cierta pereza para dar una imagen de renovación y de seria alternativa positiva, han contado con la inestimable ayuda de los socialistas. El PP mantiene su voto; es el PSOE el que, si no se desangra, sangra. Si vale la anécdota como síntoma, considérese que, aunque el secretario de Organización del PSOE nos revele en los próximos días una encuesta entusiasta para sus intereses, no ha comenzado la campaña con ese tipo de habituales anuncios, sino diciendo que, en un futuro más o menos próximo, le gustaría pasar a un segundo plano de la política. La broma, en la capital, es preguntarse si eso significa que quiere ser ministro. Como una significativa marea se extiende la percepción de que el Gobierno pierde pie y de que disimular un escándalo como el de la CNMV y la Oficina Económica del Presidente volviendo a la guerra de Irak es ratificar las dificultades para conseguir que la gestión del Ejecutivo se vea positivamente.