Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 5 07 SALUD El triunfo de la muerte (hacia 1560) Obra de Brueghel El Viejo. Museo del Prado de Madrid ABC Enfermedades Lo que no mata engorda El cuerpo humano- -cada cuerpo humano- -es un archivo fascinante de experiencia genética. Un libro rastrea el origen y las consecuencias de muchos males y por qué lo que puede ser mortal en unos casos salva la vida en otros. Es decir, por qué son necesarias las enfermedades. A Título: La ley del más débil Autores: Sharon Moalen y Jonathan Prince Editorial: Ariel Páginas: 280 Precio: 17,50 euros ntes de que retomemos a Aran Gordon y la hemocromatosis, tenemos que viajar a la Europa de mediados del siglo catorce; no precisamente el mejor momento para visitarla. En 1347 y durante los años siguientes, la peste bubónica asoló el continente europeo, dejando sólo muerte a su paso. Entre un tercio y la mitad de la población europea murió a causa de la plaga, lo que representa más de 25 millones de personas. No ha habido, ni antes ni después, ninguna epidemia que haya ocasionado tal nivel de mortandad, y esperemos que nunca la haya. La peste era una enfermedad horrorosa Se piensa que el origen más plausible del brote que asoló Europa fue una flota de barcos comerciales genoveses que, en otoño de de 1347, atracaron en el puerto de Messina, Italia. Cuando los barcos llegaron a puerto, la mayoría de los tripulantes estaban moribundos o ya habían fallecido. Los ladrones asaltaron los barcos y se llevaron consigo más de lo que habían ido a buscar El pánico se apoderaba de la gente a medida que la enfermedad se iba propagando de ciudad en ciudad. Se celebraban vigilias, se encendías hogueras y las iglesias estaban atestadas. Los primeros chivos expiatorios fueron los judíos y después cargaron la culpa a las brujas, pero perseguirlos y quemarlos vivos no detuvo la marcha letal de la plaga. Sin embargo, sí provocó la emigración hacia Polonia y Rusia de la mayoría de los judíos de Europa, por lo que la epidemia no afectó tanto a ambos países. Curiosamente, es posible que las costumbres relacionadas con Las nuevas investigaciones apuntan al hecho de que cuanto más hierro había en una población más vulnerable era a la peste. Se cebaba con los hombres más sanos la celebración de la Pascua judía ayudaran a proteger a los barrios judíos de la plaga. La Pascua es una celebración que, durante toda una semana, conmemora la huída de los judíos de la esclavitud en Egipto. Entre otras prácticas, los judíos no comen pan con levadura y limpian todo rastro del mismo de sus casas. En muchos otros lugares del mundo, sobre todo en Europa, se prohibe comer trigo, cereales e incluso legumbres durante la Pascua. El doctor Martin J. Blaser, profesor de Medicina Interna en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, cree que esa limpieza de primavera de las reservas de grano podría haber protegido a los judíos de la plaga, al reducir la posibilidad de que las ratas que transportaban la epidemia acudiesen en busca de comida. Ni los médicos ni las víctimas tenían la más mínima idea de cuál era la causa de la epidemia. Al final no resultó ser el fin del mundo y no acabó con la vida de todos los humanos sobre la Tie-