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12 5 07 TENDENCIAS La colección privada de Alejandro Noguera incluye piezas de la prehistoria, personajes literarios y ejemplos cotidianos de París y Londres de principios de siglo Soldados de plomo Acaba de inaugurarse en Valencia el Museo L Iber, que con más de 600.000 figuras es la mayor referencia de su género en el mundo TEXTO: MARTA MOREIRA FOTOS: MIKEL PONCE Dioramas de nuestro pasado l coleccionismo de soldaditos de plomo ha llegado a nuestros días como una afición residual, a menudo perpetuada por la inercia de una tradición familiar. Pero hubo un tiempo en que estas detallistas fi- E Una muestra de la evolución en los uniformes del Ejército español guras militares constituían un codiciado objeto de juego y aprendizaje para niños y adultos. El origen de los soldados de plomo se remonta al siglo XVIII, cuando una empresa de juguetes alemana comenzó a fabricarlos con estaño. Posteriormente en Francia se utilizó un material más barato, el plomo. No fue hasta finales del siglo XIX cuando comenzaron a fabricarse en Inglaterra los primeros soldados huecos, lo que supuso un gran ahorro. En España, uno de aquellos niños coleccionistas, Álvaro Noguera Giménez, llegó a atesorar un millón de soldaditos a lo largo de más de seis décadas, 600.000 de los cuales han pasado a formar parte del nuevo Museo L Iber de Valencia, en el que se reúnen más piezas que en todos los demás referentes del género en el mundo. Este museo de carácter privado ha sido emplazado en dos impresionantes palacios góticos del centro histórico de la capital del Tu- ria. En sus salas se recrean con sumo detalle los episodios militares más relevantes de la historia universal, aunque también se ha reservado un espacio para reproducir en miniatura escenas cotidianas ambientadas en el París y Londres de principios del siglo XX, o pasajes de cumbres literarias como Tirant lo Blanch del escritor valenciano Joanot Martorell. Actualmente el Museo L Iber está subdividido en diez espacios, dedicados a reconstruir con absoluto rigor periodos como la Prehistoria y la Antigüedad, episodios bélicos como la batalla de Almansa y el Abrazo de Vergara, y el reinado de Victoria Eugenia, entre otros temas. El recorrido se inicia con una exhaustiva serie de Guardias Españolas que adentran al visitante en la historia nacional a través de los uniformes de los guardias personales de los jefes de Estado, desde Felipe III hasta Juan Carlos I. Una de las estrellas de la exposición es el