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6- 7 S 6 LOS SÁBADOS DE han enseñado. La cocina de España no sería la misma sin Arzak, nos enseñó hace 30 años que en España se podía hacer alta cocina cuando todo lo que había eran asadores. Ahora estamos en la cúspide de la pirámide... ¿La cocina para que sea buena ha de ser sensual, técnica, imaginativa... -Para que unas lentejas con chorizo, que es un guiso popular, estén buenas no hace falta una cocina técnica. La alta cocina creativa sí necesita sensualidad, técnica e imaginación, producto y muchas más cosas. Yo en casa no cocino como en el restaurante, donde tengo 24 cocineros para dar de comer a 40 personas. Es como plantearse ir por la calle con el coche de Fernando Alonso o ir con mi coche por un circuito. Los chefs somos la Fórmula 1 de la cocina, donde se experimenta, se va más rápido, se investiga... ¿Es un cocinero cómplice de los productos de estación? -No puede ser de otra manera. ¿Y de los congelados? -No. Pero hay cosas que no se venden sin congelar, lo que pasa es que yo no las pongo. Algunos productos tal vez se pueden utilizar para hacer un caldo, pero no para venderlos como frescas porque los congelados pierden textura. Sólo los guisantes se pueden tomar congelados, porque pierden muy poco. ¿Es un error cambiar mucho de carta? -Puede ser la pescadilla que se muerde la cola. Estacionalmente estoy obligado a introducir variaciones, pero hay platos que están por encima de las épocas del año. Aunque uno sea creativo, los platos importantes se deben mantener porque nosotros vamos más rápidos que las visitas de nuestros clientes. -Los ingredientes de un buen cocinero... -Pasión, dedicación, ganas de divulgar y también pienso que una buena dosis de humildad. -Empezó en 1997 haciendo velos comestibles, en el 2000 papeles masticables sazonadores y potenciadores de sabor, ¿En qué trabaja ahora? -En mil historias, pero donde más a gusto estoy es en los paisajes, y de estos en la mineralización, pero estoy profundizando en las plantas y en los aceites esenciales. No sé donde llegaremos, pues lo que haré será dar rienda suelta a mi imaginación. -El chef japonés número uno en el mundo me dijo que el placer de la cocina es más duradero que el del sexo y por eso tiene tantos seguidores, ¿está de acuerdo? -Puede ser porque una comida en El Poblet dura cuatro horas y lo otro... pues dura lo que dura. MICROONDAS Cacerolas y elementos para cocinar y preparar al vapor los alimentos dentro del microondas Alimentos a todo vapor La cocina al vapor es fácil, sana y baja en calorías. Con este sistema se pueden cocinar todo tipo de alimentos: verduras, arroces, patatas, pescado, carne o incluso frutas. Pero lo más interesante para nuestras prisas es que también se puede emplear este sistema de cocina al vapor con el microondas, lo que ahorra mucho tiempo, mientras nos asegura que no se pierden las cualidades de los alimentos. Si en cualquier época del año esta forma de cocinar es saludable y fácil, ahora, con la vista puesta en el verano, todavía interesa más: será bueno para la línea y, ya en vacaciones, nos aligerará el trabajo. La firma italiana Tescoma presenta una colección de utensilios para cocinar en el microondas pensadas para el vapor, además de una olla a presión específica. Todos los elementos están realizados en un PVC especial para aguantar las ondas y optimizar al máximo la elaboración de los alimentos. La colección consta de tres recipientes para cocinar al vapor, una cesta que se introduce en cualquier recipiente con agua, una fuente ovalada con un recipiente inferior para el agua y otro especial para cocinar verduras al vapor, mientras que para la cocina mas tradicional cuenta con tres ollas de distintas capacidades y de una olla a presión con capacidad para 2,5 litros. Los precios oscilan entre los 4 euros y los 13 de la olla a presión TESCOMA, Inf: 902 678 999 www. tescoma. es LUGAR DE LA VIDA Carlos Edmundo de Ory i padre, quizá viéndome todo el día con toda suerte de sombreros porque como las señoras del diecinueve, de tanto vivir en el campo, ya no quiero que me de el sol en la cara, le debió de parecer muy excéntrico que hasta con la bata y el camisón y las zapatillas, ande con un gran sombrero de paja para caminar bajo su sombra como un árbol que se hubiera echado a andar con su copa, cuando salgo a la hierba aún llena de rocío para ver qué día hace y pasear y ver cómo están las flores y regar alguna. Nadie sabe lo que me gusta andar de esta manera, aún sin arreglar, con el pelo recogido y despeinado, casi descalza, y aún dormida, despertándome mientras sueño. Y mi padre, que me veía estos M Mónica FernándezAceytuno días desde la ventana, tal vez se asustó porque me dijo una cosa que todavía no entiendo. Quiero pensar que su comentario tiene relación con la visita de unas señoras a mi casa para que les firmara un libro, que tampoco esto consigo entenderlo, que quede algún ejemplar todavía en las librerías o en los almacenes, como si lejos de extinguirse, se estuviera multiplicando. No me extrañó, en cambio, que vinieran a mi casa para que se lo firmara, pero quizá esto le asombró tanto a mi padre como mis sombreros pues dijo de pronto sin venir a cuento, mientras los demás hablábamos del agua de las piscinas, como si llevara un buen rato dándole vueltas: Ten cuidado con volverte una escritora célebre, que acaban todas muy mal Me dejó sin palabras. Mentiría si escribiera que he podido pensar en otra cosa. No me atrevo ni a ponerme un sombrero. Ni escribir con libertad una línea. Pero esta mañana he visto en el periódico al poeta Carlos Edmundo de Ory, del que guardo una entrevista en cuya fotografía sale con la cabeza cubierta por un sombrerito de aire moro, y donde afirma: A mí me dictan las sirenas Dicen que Carlos Edmundo de Ory vive en una casa de cuento, se va haciendo la casa parecida a lo que imaginamos, todo es sueño y es verdad y es mentira, pero ojalá, aún llegándome a poner los sombreros más estrafalarios escribiera esos poemas que nos marcan el camino, el único y disparatado camino por el que va quien ya solo quiere en la vida escribir bien.