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ABC SÁBADO 12 s 5 s 2007 ESPAÑA 35 RELIGIÓN Teólogos e historiadores ven en Tarancón un ejemplo de reconciliación entre los españoles Reivindican la figura del cardenal y creen que su legado sigue presente en la sociedad española y en la Iglesia JESÚS BASTANTE CASTELLÓN. El salón de convenciones de Burriana (Castellón) ciudad que vio nacer hace un siglo al cardenal Vicente Enrique y Tarancón, acogió ayer unas jornadas sobre El cardenal del cambio organizadas por el historiador Paul Preston y a la que acudió un centenar de teólogos, historiadores y colaboradores de quien fuera líder de la Iglesia española durante el Concilio Vaticano II y la Transición. Durante la apertura, Preston apuntó que el espíritu de Tarancón está presente en la sociedad y en la Iglesia españolas Para el historiador, el cardenal fue un hombre muy conservador, que sin embargo fue capaz de sobreponerse al partidismo de la época con el único objetivo de reconciliar a todo un pueblo A lo largo de las jornadas, diversos expertos ofrecieron su perspectiva sobre la vida de Tarancón: en primer lugar, el que fuera su secretario y mano derecha José María Martín Patino, quien abordó la evolución del pensamiento del cardenal. Posteriormente, fue el profesor Julián Casanova quien aportó datos sobre Tarancón en la posguerra y después mientras que el teólogo Juan María Laboa incidió en las relaciones del cardenal en los ámbitos político, eclesiástico y personal durante los años del postconcilio. Por su parte, el historiador Hilari Raguer recalcó en su conferencia el imprescindible papel de Tarancón en la recepción del Vaticano II en la España de Franco Memoria del cambio Finalmente, fue el profesor Alfonso Álvarez Balado quien evocó la figura del cardenal como memoria de nuestro cambio histórico El cardenal y su Iglesia hicieron una contribución crucial a la democracia, al disociarse públicamente de la dictadura apuntó Álvarez Balado, quien coincidió con Martín Patino al considerar cómo Tarancón quiso ser fiel a sus hermanos obispos de 1936, que sostuvieron el alzamiento, y a Pablo VI y el Concilio, que postulaba el diálogo y la libertad religiosa Por otro lado, Juan María Laboa reivindicó que el cardenal Tarancón se propuso hacer todo lo posible para que no se repitiese el odio y la confrontación entre los españoles, y evitar que la Iglesia fuera fuente de odio y guerras entre los españoles. Tarancón llevó a la Iglesia española desde una orilla de la historia a la otra Laboa, quien fuera estrecho colaborador del cardenal de Madrid y presidente del Episcopado entre 1972 y 1981, aseguró que fue un gran creyente, con una piedad sencilla y tradicional Pese a las muchas dificultades con las que se encontró en su camino, tanto dentro como fuera de la Iglesia Tarancón fue, para el teólogo, el cardenal de la Transición y del Concilio, de la libertad religiosa, el diálogo y la independencia de la Iglesia frente a la coacción de todo poder temporal LA MISIÓN Jesús Higueras ESCUCHAR LA VOZ DE PEDRO na de las cualidades que más destacan en Benedicto XVI es su amor a la verdad y su valor para enfrentarse con las situaciones más urgentes, aunque no sean agradables. Sabemos que el Papa se encuentra realizando un viaje apostólico en Brasil, la nación del mundo que más católicos tiene, y ejemplo de la pobreza que existe en América Latina junto a la riqueza de recursos naturales y humanos. U El Papa quiere dar una palabra de aliento y esperanza en el marco de la V Conferencia de Obispos latinoamericanos. La voz de Pedro tiene que resonar en el corazón de las personas que se ven amenazadas por muchas situaciones de injusticia social y por otras realidades no menos peligrosas, como la politización, la utilización de sus pobrezas y la elaboración de teologías que distorsionan el mensaje de Cristo, junto con la invasión de sectas que ofrecen una garantía de la salvación, de un modo sospechoso. Por eso quiere anunciar con palabra clara y vigorosa la Buena Noticia que Jesús resucitado trae a todos los hombres, y especialmente a aquellos que viven bajo el signo de la humildad, de la dificultad económica y de la confusión: que Jesús es el Señor y que da la vida a todos. El Papa acude como Pedro a confirmar en la fe, no solamente a los católicos en Brasil, sino de un modo especial a los Obispos, que en comunión con él y con la Iglesia universal presiden en la caridad todas las iglesias de América Latina. Es un deber de caridad acompañar a Pedro con nuestro apoyo, nuestro cariño y sobre todo con nuestra oración, puesto que nosotros creemos que por la comunión de los santos podemos ayudar a aquél que es testigo de esperanza para el mundo. Jesucristo debe ser conocido. El Rostro de Cristo no debe ser distorsionado por las diferentes causas que a lo largo de la historia pretenden borrarle del mapa. Seamos todos coherentes y acompañemos al Romano Pontífice en estos días en su viaje singular por tierras de América Latina, encomendándole a nuestra Señora, la Bien Aparecida, los frutos apostólicos de este viaje. Los otros nombres que renovaron la Iglesia en España J. B. MADRID. La misión del cardenal Tarancón es indisoluble a la labor de otros personajes de la Iglesia católica de la época, sin cuyo concurso hubiera sido imposible la renovación en España, tanto eclesiástica como políticamente. Durante el encuentro de Burriana sonaron con fuerza los nombres de Pablo VI y Juan XXIII, los Papas del Concilio así como la figura del Nuncio en España, monseñor Dadaglio. Don Vicente decía que los prelados sufrían tortícolis de tanto mirar a Roma, pero su problema no fue de fidelidad, sino de libertad de espíritu asegura Laboa, quien observa como realidades inseparables la obra de Tarancón y el espíritu concitado en la Iglesia por el Vaticano II. En sus memorias, el cardenal- -que participó en las sesiones preparatorias del Concilio- -reconoce que me fui convenciendo durante las sesiones conciliares del rumbo que habría de tomar la Iglesia española. Desde entonces Tarancón se afanó en aplicar la enseñanza del Concilio en España, al tiempo que procurar que la comunidad cristiana se convirtiese en instrumento eficaz de reconciliación entre los españoles dice Laboa. En fin, apunta Patino, que la Iglesia perdiese influencia política, pero ganase credibilidad