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ABC JUEVES 10- -5- -2007 Sarkozy abre una nueva etapa en Francia INTERNACIONAL 37 Sarkozy ha matado al padre y Ségolène fue incapaz de matar al suyo: Mitterrand Para André Glucksmann, ganó el candidato más a la izquierda Tras rechazar a Napoléon y a Stalin, el filósofo francés publica Una rabieta infantil (Taurus) y relata cómo les retorció el cuello a los ardores revolucionarios POR ANTONIO ASTORGA MADRID. Antiautoritario emblemático, nació en una familia emigrada austriaca, judía y resistente Se afilió al Partido Comunista falsificando su fecha de nacimiento para darse de bruces con una estupidez enorme, terca e inquebrantable Admiró y luego rechazó a Napoléon y a Stalin y abominó del comunismo por efecto del estalinismo. En 1975 publicó La cocinera y el comedor de hombres -subtitulado Ensayo sobre el marxismo, el Estado y los campos de concentración una obra que transmitía una revolución a flor de piel contra la mayor mentira del siglo: el comunismo Glucksmann lleva dibujado en Una rabieta infantil la cólera de toda una vida. Confiesa que, en las recientes elecciones franceses, hizo campaña y votó a favor de Nicolas Sarkozy porque era el candidato más a la izquierda. Y si se preocupa del problema fundamental de la gente de la calle, es decir, del paro, y lo sitúa como el asunto prioritario de su programa, Sarkozy es para mí el candidato de lo que yo denomino la izquierda. Y de hecho tuvo la mayoría en departamentos obreros y socialistas del norte ¿Qué sedujo a Glucksmann de Sarkozy? ¿Tal vez su vigoroso discurso jacobino? El pensador no cree que Sarkozy abrigue espíritu jacobino alguno: Él tenía trece años en el 68 y hoy tiene una cualidad que poseía Daniel Cohn- Bendit: decir con franqueza que las cosas no van bien cuando no van bien. Desde hace treinta años el modelo francés ha terminado. Francia, que para mí ha vivido un Mayo del 68 electoral, tiene la mayor tasa de desempleo entre sus vecinos de Europa Occidental y la tasa de menor crecimiento económico. Desde hace tres décadas la izquierda y la Sarkozy (de espaldas) charla informalmente con la prensa REUTERS Sarkozy, sobre su salida en yate: No ha costado un euro a los franceses J. P. Q. CORRESPONSAL PARÍS. Tras una campaña muy dura, me he tomado cuarenta y ocho horas de descanso y reflexión con mi familia. No pienso pedir excusas. He dicho y diré siempre la verdad. Mis vacaciones no han costado ni un euro a los contribuyentes... De esta encendida manera respondía el recién elegido presidente francés, Nicolás Sarkozy, a quienes desde la izquierda y la extrema izquierda a la vez habían criticado con acre virulencia su corto reposo en el Mediterráneo en torno a las costas de Malta en el yate de un gran empresario amigo. Tras su victoria electoral del domingo, Sarkozy decidió aceptar la invitación de Vincent Bolloré, un afortunado empresario, viejo amigo personal, que puso a su disposición un avión y un yate durante dos días en el Mediterráneo. Casi en el mismo instante de la llegada de los Sarkozy a Malta, la prensa gráfica se lanzó a la caza y captura de las primeras imágenes, que pronto se dieron a conocer en las cadenas de información permanente. Un yate importante, y muy a lo lejos diminutas figuras de Nicolás y Cecilia. Tal colección de imágenes pronto sirvieron para convertirse en el centro de una denuncia a coro como un símbolo de soberbia, riqueza desmesurada, ostentación fuera de lugar, intimidad inquietante entre el poder político supremo y el poder del dinero. Sarkozy apenas ha estado ausente de París cuarenta y ocho horas. Hoy vuelve a la dura faena de la formación de su primer gobierno. Pero decidió responder personalmente ante los micrófonos de las cadenas de radio denunciando una cierta hipocresía: No tengo la intención de ocultarme. No he mentido nunca. Ahora tampoco. Vincent Bolloré jamás ha tenido negocios con el Estado. Ni yo debo excusarme de ser su amigo. Es un gran empresario. Francia necesitaría muchos hombres como él André Glucksmann, ayer en Madrid derecha francesas son responsables de ello. En cierto modo Sarkozy ha sido capaz de matar a su padre, es decir ha criticado a los suyos, a los de su propio partido. El problema que tienen los socialistas es que su balance se limita únicamente a cinco años. Un lustro de gobierno de derechas, y Ségolène Royal ha sido totalmente incapaz de matar a su padre, que es Mitterrand. Por otro lado, Ségolène imita a Miterrand a pies juntillas. Y ese récord de paro en Francia es responsabilidad de Mitterrand y de Chirac SIGEFREDO 48 horas Invitación personal ¿Se rompe el pensamiento único con el triunfo de Sarkozy? ¿A qué llamamos pensamiento único- -responde- Yo creo que el culto al modelo francés es una catástrofe. No hay más que comparar lo que ocurre en Alemania y lo que pasa en Francia. En Alemana, desde la caída del muro de Berlín, han Pensamiento único Francia ha vivido un Mayo del 68 electoral, y la candidata socialista sólo presentó imagen ido integrando con dificultad, y poco a poco, a diecisiete millones de personas procedentes de un régimen comunista. Nosotros en Francia, en el mismo periodo de tiempo, no hemos integrado a nadie y hemos expulsado a los suburbios, a las barriadas a jóvenes que no encontraban trabajo. El resultado para Francia es catastrófico ¿Francia no necesitaba una mamá para dar lecciones de moral? Ségolène hizo lo que pudo- -arguye el pensador- pero desde el vacío conceptual de la izquierda francesa, y lo único que ha podido hacer ha sido presentar una imagen, sin ninguna idea posible Recuerda Glucksmann que a Ségolène la llamaban en Francia la pequeña Zapatera Pero Sarkozy dice que Zapatero está de acuerdo con él con respecto a las 35 horas. O sea que a lo mejor los franceses han votado a Zapatero- -ironiza- Sarkozy quiere adoptar actitudes de conjunto de cara al chantaje del petróleo de Putin. Frente al peligro de Rusia como gran potencia sin contrapoder interno, Europa ha de fortalecerse con una política energética común pide Glucksmann tras estrujar su ardor revolucionario.