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Martes 8 de Mayo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.382. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Irene Lozano REPASO DE BARRIO SÉSAMO URARÍA que no me perdí Barrio Sésamo el día que explicaron la diferencia entre conservador y revolucionario. Recuerdo con nitidez que se trataba de una oposición antagónica, como la de arriba- abajo, adelante- detrás. Eran dos conceptos contradictorios que no podían coexistir: si se daba uno, el otro era de todo punto imposible; si se subía no se bajaba, si se avanzaba no se retrocedía. Y así. Luego leí a Burke, un conservador que dibuja las líneas maestras de esa ideología precisamente cuando acaba de tener lugar la Revolución francesa, para reafirmar las bases del Antiguo Régimen. Desde entonces el conservadurismo tuvo como rasgo esencial la resistencia a los cambios bruscos inspirados en ideales o teorías políticas, es decir, las revoluciones, y reivindicó el mantenimiento de las instituciones, si acaso levemente transformadas a lo largo del tiempo mediante la inspiración de la costumbre y la tradición. Esto no se vino abajo anteayer con Sarkozy, sino con Ronald Reagan y Margaret Thatcher, primero; con George W. Bush, después, como artífices de la contradicción lógica que entraña una revolución conservadora Pero ayer sentí tambalearse de nuevo las bases de mi conocimiento cuando leí en Le Monde que Sarkozy ha obtenido el apoyo de votantes conservadores gracias a su promesa de movimiento, de cambio en Le Figaro que la victoria del seis de mayo es una victoria del progreso y en L Independant du Midi una cita sobre los deseos del presidente electo: Romper con las ideas, costumbres y comportamientos del pasado Resultó devastador. No pude sino rebuscar en el desván los viejos vídeos de Barrio Sésamo para verlos todos de nuevo, empezando por el de derecha- izquierda. J Borges, cuchillo en mano, en la última secuencia de la película Borges, en el papel de su vida Durante treinta años, ha sufrido el polvo del olvido, pero ahora ve la luz el documental Borges: un destino sudamericano cuyo eje es el cuento El sur del escritor argentino que interpreta un pequeño papel en la cinta MANUEL DE LA FUENTE l hombre que desembarcó en Buenos Aires en 1871 se llamaba Johannes Dahlmann Con estas palabras comienza El sur uno de los cuentos más subyugantes del memorioso hombre de la esquina rosada, Jorge Luis Borges, premio Cervantes de 1979, y uno de los más finos estilistas de la literatura escrita en español por los siglos de los siglos. Bonaerense del barrio de Palermo, para Borges, sin embargo, el sur siempre existió. El sur de la épica y de los tipos bien cuajados, rápidos de lengua y vertiginosos de cuchillo. El sur también, en el que en 1976, el director José Luis Di Zeo puso el pie y la cámara para rodar Borges: un destino sudamericano un documental que mañana se proyecta en la madrileña Casa de América, y que durante estes tres largas décadas ha dormido el sueño de los justos, perdido en los vericuetos de la historia. Borges no interesa en Argentina, donde todos tenemos su obra completa en la biblioteca, pero no todos la leemos explicó Di Zeo durante la presentación. En treinta minutos, el filme acerca al espectador la figura de un Borges que ya ronda los ochenta años, ciego, pero con los ojos asomados al infinito de sus ficciones. Un Borges que ironiza sobre su fama, sobre sus cuentos los hechos no son autobiográficos, pero las emociones sí lo son, y eso es así sobre todo en El sur dice ante la cámara) y que le habla de tú a la Parca que tal vez ya intuía: La muerte es una de las grandes esperanzas que tiene el hombre. Y yo quiero morir del todo, que ni siquiera me recuerden, no quiero convertirme en una calle o el rótulo de un andén Nos encontramos varias veces en su casa de la calle Maipú 994- -recordó Di Zeo- hablaba y nunca se sabía si lo hacía en serio o en broma, porque fue un hombre que se interpretó a sí mismo toda su vida, acariciaba a su gato Bepo, recitaba- la poesía está en todas partes, pero aquél que la encuentra es el poeta recibía visitas Di Zeo tira de los hilos de la memoria y tira de los párrafos de El sur (la autobiografía soñada por Borges) y tira de ese protagonista, Juan Dahlman, que el escritor siempre soñó con interpretar, aunque yo fui el único que se atrevió a proponérselo subrayó Di Zeo. Y dicho y hecho. Y filmado. Borges con un puñal en la mano, el puñal en el que las muescas eran las vidas segadas por su filo. A éste- -le dijo el autor- -a Di Zeo, como usted verá, le falta una muesca, la de mi muerte recién Y Borges (Dahlman) o Dahlman (Borges) que empuña con firmeza el cuchillo, que acaso no sabrá manejar, y sale a la llanura Borges y el papel de su vida. E