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ABC MARTES 8- -5- -2007 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo 87 Crean una levadura capaz de oler la presencia de explosivos como el DNT Este hongo, debidamente tratado para convertirlo en un rastreador bioquímico, cambia de color cuando detecta el olor del compuesto químico del dinitrotolueno ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Ni rayos X ni detectores de metales ni perros policía. Ni siquiera malos modos, van a hacer falta ya para combatir el terrorismo. Bastará con un poco de saccharomyces cerevisiae (la levadura que se ha usado toda la vida para hacer cerveza, pan y vino) debidamente tratada para convertirla en un rastreador bioquímico de explosivos. De momento ya han conseguido que el hongo en cuestión se ponga verde fosforito cuando huele el dinitrotolueno. Lo de que huele puede parecer una metáfora, pero no lo es. Porque lo que hace el hongo en cuestión es exactamente y literalmente eso: oler. Reproducir paso a paso el funcionamiento de los receptores olfativos humanos en los mamíferos (eso incluye a los humanos y a su alter ego de laboratorio por excelencia, las ratas) clonados en las moléculas de la levadura de cerveza para obtener una reacción concreta a un olor concreto, el de una de las seis formas que puede adoptar el compuesto químico del dinitrotolueno, usado, entre otras cosas, en la producción de explosivos y municiones. Lo cuenta la revista Nature citando el trabajo de un equipo internacional de investigadores. Entre todos han logrado una proeza de laboratorio que abre la puerta a un desarrollo extraordinario de la bioquímica molecular. Para imaginarlo, primero hay que entender cómo funciona el olfato, que, junto con el gusto, es un sentido eminentemente químico. Oímos vibraciones físicas y vemos longitudes de onda de la luz. Pero gustamos y olemos reacciones químicas, células que reaccionan cada una a estímulos odoríferos muy concretos y que luego transmiten esa información de una manera muy parecida a como viajan los neurotransmisores en el cerebro. También la información olfativa viaja hacia el bulbo olfativo, donde células más sofisticadas aún hacen una selección y una recombinación, potencialmente casi infinita. Eso es lo que permite identificar pautas de olor incluso a partir de concentraciones muy bajas. En la moderna vida humana, caracterizada por la hegemonía de lo audiovisual, el sentido del olfato parece pasar a un segundo plano. Eso puede ser así para el común de las gentes, mas no para los bioquímicos. Estos han sido siempre grandes admiradores de la riqueza y la complejidad de los sensores olfativos, mucho más sutiles que los de la vista. Vemos en tres dimensiones. Olemos en muchísimas más. Si se lograra copiar ese magnífico Víctor de Lorenzo Centro Nacional de BiotecnologíaCSIC El olfato El olfato era el gran desconocido. Sólo hace tres años que se concedió el premio Nobel de Medicina a Linda Buck, del Centro Fred Hutchinson de Seattle, y a Richard Hugues, de la Universidad de Columbia, por sus avances en el tema, que derivaron en la clonación de sensores olfativos. Ahora se ha buscado la aplicación práctica de esta técnica. La elección de un explosivo no es casual en los tiempos que corren. membranas. Es en las membranas celulares donde se anclan- -hasta siete veces- -las cadenas de aminoácidos de los genes que actúan como sensores olfativos, capaces de memorizar cada uno el estímulo olfativo que le corresponde. En las membranas celulares de la levadura de cerveza, los científicos clonaron los sensores olfativos de ratas previamente aislados, y tratados para hacerlos reaccionar al olor específico del dinitrotolueno. La reacción consiste en generar una proteína que emite una fosforescencia verde visible por el microscopio. Es sólo un principio. Pero deja establecida la posibilidad de reproducir la mecánica olfativa para reconocer y memorizar una señal química concreta. De generar los biosensores más competitivos del mercado: baratos, e imposibles de burlar. AL SERVICIO DE LA SOCIEDAD os impresionantes éxitos de la biotecnología moderna suscitan reacciones contradictorias en la sociedad. La fascinación por la biología actual se combina con el temor a las consecuencias de alterar el funcionamiento natural de los seres vivos. Así, el aplauso para los nuevos fármacos anticáncer ocurre al tiempo que el rechazo virulento de los alimentos transgénicos. Y es que sin duda son menos conocidos los casos en los que la biología molecular aborda problemas de gran interés social pero que están más allá de los intereses de las compañías farmaceúticas y de las grandes empresas agroalimentarias. El reciente artículo publicado en la prestigiosa revista Nature Chemical Biology por un equipo indoamericano dirigido por Danny Dhanasekaran en Filadelfia es todo un ejemplo de biotecnología al servicio de la sociedad- -aunque quizá al margen de los circuitos compulsivamente comerciales- En este trabajo, los autores comunican la reconstrucción de los elementos del mecanismo olfatorio de los mamíferos en células de Saccharomyces cerevisiae (la levadura de panadería) a base de utilizar las técnicas más avanzadas de la ingeniería genética. Una vez reconstruido el sistema y verificado su correcto funcionamiento, estos autores consiguen acoplarlo a un receptor de dinitrotolueno (un compuesto frecuente en muchas sustancias explosivas) a partir del material genético de una rata. El resultado final es un microorganismo vivo pero diseñado genéticamente que, cuando se encuentra con dinitrotolueno en el medio hace que las levaduras adquieran una coloración verde fluorescente fácilmente observable. Las posibles aplicaciones de este trabajo van desde la detección de minas antipersonales en el suelo hasta los procedimientos de cribado de sabores y olores para la industria agroalimentaria. Biosensores L sistema, se obtendría un método natural de detección de señales que para sí quisieran las fortalezas más seguras. Lo que han hecho los investigadores es un encaje de bolillos de ingeniería molecular. La molécula elegida lo fue principalmente por dos razones: su rápida división celular (cada dos horas) y sus características de célula eucariota, rica en Más información sobre el olfato: http: www. percepnet. com cien 01 02. htm Un sentido químico AP Explota la mayor supernova La NASA anunció ayer el descubrimiento de la explosión de una supernova que produjo una luminosidad de una intensidad jamás vista, y que fue observada en el otoño (boreal) pasado por astrónomos estadounidenses. La estrella gigante emitió una luminosidad cinco veces más intensa que las supernovas antes observadas.