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22 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA POLICÍA ITALIANA SEÑALA A LOS AUTORES INTELECTUALES DE LA MATANZA MARTES 8 s 5 s 2007 ABC El Egipcio profetizó al ser detenido que sería condenado a 30 años por el 11- M El ya condenado en Italia por pertenencia a Al Qaida culpó a Aznar por su apoyo a Bush en la guerra de Irak D. MARTINEZ P. MUÑOZ MADRID. Ante el tribunal que juzga el 11- M, dos agentes del servicio antiterrorista italiano (Digos) cimentaron la acusación de la Fiscalía de que Rabei Osman es uno de los ideólogos del mayor atentado cometido en España. Además de situar al procesado en el epicentro del yihadismo en Europa, los agentes ratificaron las conversaciones intervenidas en Milán en las que El Egipcio no sólo se culpa de la matanza, sino que profetizó que sería condenado a 30 años de cárcel El testimonio de los agentes fue tan amplio y meticuloso (sigue hoy) como el trabajo que realizaron hasta detener a Rabei en junio de 2004 después de que la Policía española les comunicara un número de teléfono de El Egipcio que figuraba en la agenda intervenida a Fouad El Morabit, capturado en España. Fue la pista que llevó la investigación a Milán. Como si se tratara de un Gran Hermano los agentes siguieron cada uno de los pasos de Rabei, un individuo extremadamente peligroso. Lo observamos todos los días durante 24 horas dijo el comisario. Tras localizarle el 13 de abril de 2004, con la correspondiente autorización judicial, instalaron cámaras de vídeo y micrófonos (se trataba de micro espías que se activaban al mínimo ruido) en las dos casas que ocupó, pincharon sus teléfonos móviles y fijos y hasta intervinieron las comunicaciones telemáticas. Las conversaciones eran traducidas en horas por dos intérpretes, que tienen una gran experiencia aseguró uno de los policías. Hasta en el calabozo en el que permaneció arrestado colocaron micrófonos. Allí fue donde vaticinó su condena. Todo el caudal de información, obtenido en las intervenciones telefónicas y ambientales de una calidad mejor que buena sirvió a la justicia italiana como prueba para condenarle a diez años por pertenencia a organización terrorista, circunstancia que fue recordada en varias ocasiones por el comisario ante las preguntas del defensor de Rabei, que se esforzó con poco éxito en poner en evidencia la investigación italiana. Así, una de las conversaciones que relaciona a El Egipcio con el 11- M se produjo, seEgipcio con la matanza se produjo el 17 de abril de 2004, cuando el ahora procesado quiso ponerse en contacto telefónico con Fouad al Morabit. El intento fue fallido porque su amigo estaba ya detenido en España. Pero el nombre Al Morabit no era el único que estaba en la agenda de Rabei. El comisario añadió los de Basel Ghalyoun, Serhane El Tunecino Faisal Allouch y los hermanos Almallah Abbas. Las intervenciones telemáticas relevaron que El Egipcio (tenía dos direcciones de correo electrónico) visitaba de forma habitual páginas radicales en Internet de grupos yihadistas y proclamas de Al Qaida, del Mulá Omar, Al Zarkawi y hasta de Bin Laden. También se bajó información sobre la confección de bombas con teléfonos móviles. A ello, los agentes sumaron sus contactos con cabecillas yihadistas, sobre todo de Egipto, y clérigos radicales de Arabia Saudí y Kuwait. Otro elemento que sitúa a Rabei en el centro de las sospechas es el hecho de que pudo estar en España días antes del 11- M. Lo revela el análisis de sus tres tarjetas telefónicas. Una de ellas, de una compañía italiana, estuvo muda desde el 10 de enero de 2004 hasta el 5 de febrero. Curiosamente, un día antes, otra tarjeta de compañía española fue activada en Italia y recibió un mensaje de bienvenida a ese país. Además, ese misma día, Rabei activó su correo electrónico. La combinación de estos datos da verosimilitud a la presencia del terrorista en España ante del 11- M. Rabei Osman siguió la sesión de la tarde fuera de la pecera blindada gún afirmó uno de los agentes, el 27 de mayo de 2004. En ella (la grabación fue medioambiental) el procesado confesó a su discípulo Yahia Mouad Mohamed Rajah que el atentado de Madrid fue un proyecto mío y los mártires que murieron en Madrid eran amigos míos Además, el policía valoró que esta confidencia fuera hecha al final de un discurso en el que se hablaba de martirio No fue la única. El 24 de mayo de 2004, la Policía italiana intervino una conversación entre Rabei y Mourad Chabarou, residente en Bélgica y condenado como miembro del GIMC (también ha testificado en el juicio) En la comunicación, calificada por el agente de la Digos de muy importante El Egipcio se refirió al 11- M para decir a su interlocutor que Fouad y Serhane (en referencia a El Tunecino ya están con Dios En la conversación, Mourad mostró su disposición, junto a un tal Mohamed residente en Francia, de participar en el plazo de 20 días en una acción suicida. Del dato fueron informadas las policías de Bélgica, Francia y España. En otra de las intervenciones medioambientales se escuchó a Rabei arremeter contra José María Aznar al tiempo que relacionaba los atentados con el apoyo a Bush en la guerra de Irak. Ello le sirvió para POOL justificar la matanza. El testigo policial también subrayó la labor de adoctrinamiento de El Egipcio sobre su discípulo Yahia. Le enseñaba vídeos de propaganda radical con escenas de muyahidines y le obligaba escuchar cintas en las que se hablaba de mártires y del sacrificio por Dios Esta manipulación del joven- -dijo el comisario- -era constante, lo que le llevó a declarar estar dispuesto al martirio a través del suicidio Entre las casetes que le mostró había una de la que Rabei dijo: Esta cinta era la que escuchaban los jóvenes de Madrid para superar su miedo a morir Otro dato que vincula a El Germán Yanke LOS CHARLATANES l tal Ahbar se las trae. Aunque para algunos, ya lo he leído, pone patas arriba la investigación del 11- M, a mí me parece un tipo sospechoso, y E no sólo porque esté en la cárcel por actividades terroristas, sino porque su relato, basado en testimonios de quienes ya no están en esta tierra (y seguramente tampoco con Alá) parece un apaño en el que mezcla lo que dice que le han dicho y lo que ha visto en la Prensa con objetivos interesados: inculpar a unos, exculpar a otros. Estos otros son precisamente sus amigos, sus compañeros de prisión. A un lado sus contradicciones, que también las ha tenido, su narración tiene el efecto curioso de los cuentos muy detallados. Las largas explicaciones y los detalles concretos sue- len dar verosimilitud a los inventos. Si Ahbar hubiese dicho que en tal mes se preparó el atentado el asunto no parecería tan serio como cuando afirma que fue, concretamente, en Valencia. Estas cosas llaman la atención, caramba, si ha dicho dónde, e incluso ha citado el nombre del propietario de la tienda de pollos implicado en el asunto. Pero me temo que llama la atención sólo a los que quisieran de verdad que la investigación del 11- M se pusiera patas arriba. Porque ya tendría delito, dicho sea sin segundas intenciones, que un preso que habla de oídas (y que está allí pa- ra salvar a unos amigos) sepa más de lo que realmente ocurrió que los investigadores y hasta los propios protagonistas. Si sus palabras se consideran como veo que en algunos lugares se hace, debe ser porque, en un juicio tan largo, tendemos a aislar lo que se oye de todo lo demás. Aunque basta su solo testimonio para reparar en que quiere pagarle a Zouhier, el parlanchín, el locuaz detallista que lo sabía todo, con su propia moneda y convertirle en el malo verdadero. Así que también hemos visto y escuchado en la sala de vistas a una colección de charlatanes.