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ABC LUNES 7 s 5 s 2007 DEPORTES 99 Barton, niño malo, malísimo El joven jugador del Manchester City culmina una serie de descerebradas acciones dando una paliza a un compañero de equipo y mandándole al hospital. El club le ha suspendido POR JOSÉ MANUEL CUÉLLAR MADRID. En la tradición de la Premier League, el joven jugador del Manchester City Joey Barton (24 años) pisa con ansia las huellas de futbolistas conflictivos como Dennis Wise y, sobre todo, Vinnie Jones, éste último gran ídolo de la contracultura europea (llegó a escribir un tratado en el que describía cómo frenar a golpes a los rivales sin que le vieran, al tiempo que ostenta el récord de expulsiones en la Premier) Ahora, Jones, famoso por su frase ganar no es tan importante siempre y cuando ganes por morder la oreja a un periodista y porque le echaron en un partido a los diez segundos tras partir la pierna a un rival, es actor fetiche de directores de cine tan dudosos como Guy Ritchie (marido de Madonna) Barton lleva el mismo camino. Hace una semana, el jugador francés del Manchester City, Ousmane Dabo, le denunció en una comisaría por supuesta agresión física durante un entrenamiento de la plantilla. Hubo una discusión y Barton- -cara de niño bueno y acciones malas, malísimas- -se fue a por el galo y le pegó tal paliza que el internacional francés tuvo que ser atendido en el hospital ante las heridas en el ojo, nariz y labio que le produjo el incidente. Después de ser seleccionado para la sub 21 inglesa se emborrachó en una fiesta de Navidad y apagó un puro en el ojo de un jugador juvenil Joey Barton durante un partido con el Manchester City jugador le regaló su camiseta a un niño y posteriormente, camino del vestuario, se bajó los pantalones enseñando el trasero a la afición local. Su carrera de estropicios co- AP El club ha suspendido a Barton por lo que queda de temporada, pero ya llueve sobre mojado. Al acabar un partido contra el Everton en Goodison Park, el Borracho y pendenciero menzó seis meses después de su debut en la Premier. Tras ser internacional sub 21, se emborrachó en una fiesta de Navidad y apagó un puro en el ojo de un jugador juvenil. En una pre- temporada celebrada en Bangkok en julio de 2005, se vio implicado en un incidente con un aficionado del Everton de quince años (parece que se lió a puñetazos con él) lo que le valió ser devuelto a casa para poco después tener un altercado con Richard Dunne, defensa irlandés de su propio equipo. Al poco de renovar con su equipo quiso marcharse al Boro y dio un ultimátum al City, que le aguantó la embestida y rechazó la oferta. Barton tuvo que dar marcha atrás y aguantar la bronca de su propia hinchada. Su entrenador, Stuart Pearce, le obligó a asistir a un centro de reeducación de jóvenes alcohólicos y problemáticos (bajo pena de expulsión del equipo) y, para colmo, ahora se acaba de descubrir que varios de sus familiares se vieron envueltos en un asesinato con tintes racistas. Menuda joya...