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ABC LUNES 7- -5- -2007 Primera división s Trigésima tercera jornada LO PEOR Los nervios finales Nada hacía presagiar que un partido tan intenso, pero limpio, pudiera acabar con tres expulsiones: Robinho (dos amarillas) Ocio y Luis Fabiano DEPORTES 91 LO MEJOR La ambición de los dos equipos Desde el primer minuto hasta el último el Real Madrid y el Sevilla apostaron por la victoria sin especular lo más mínimo. El resultado fue una gran partido Así jugó el Madrid Casillas: notable. Su parada a bocajarro a remate de Alves con el empate fue decisiva. Cicinho: bien. Le cuesta defender y abusa de las faltas, pero en ataque es incansable. Jugó en los dos laterales. Sergio Ramos: bien. Llegó tarde en el tanto sevillista para frenar el toque de Kanouté, pero mantuvo el tipo en el juego aéreo. Cannavaro: bien. Algún despiste, pero cumplió. Torres: bien. En la primera parte frenó bien a Alves y dobló a Robinho por la banda. Beckham: notable. Su juego en largo es básico para su equipo. A balón parado siempre provoca peligro. Gran despliegue físico. Diarra: regular. Perdido en el juego ofensivo, sólo en los balones por alto imponía su envergadura. Emerson: notable. Va a más y ayer fue clave en la zona ancha no sólo en la recuperación, sino también en la elaboración del juego. Robinho: bien. Un buen gol, pero no puede cometer el error de dejar a su equipo con diez. Raúl: regular. Tuvo una doble ocasión en la primera mitad y después entró poco en juego. Van Nistelrooy: notable. Otros dos tantos. Parece que no está, pero aparece para marcar. Guti: sobresaliente. Revolucionó el partido con su presencia. Desde la media punta lanzó a su equipo con sus toques de calidad. Helguera: bien. Sobrio atrás. Fabio Capello: notable. Hizo los cambios en el momento justo y le salieron bien. No sólo Guti, también el de los laterales. Así jugó el Sevilla Palop: notable. Tres grandes intervenciones que mantuvieron vivo a su equipo. Alves: bien. Mejor en el juego que en el remate. Falló dos ocasiones claras mediada la segunda parte que podían haber sentenciado. Aitor Ocio: bien. Hasta su expulsión había ganado la acción a los delanteros blancos, en especial a Raúl. Buena colocación. Escudé: regular. Imprecisiones que crearon problemas. Dragutinovic: bien. Cerró bien la banda y ayudó a los dos centrales. Maresca: notable. Además de un gran gol, trabajó bien en defensa. Atento a las coberturas a Alves. Poulsen: bien. Incansable. Trabajo oscuro, pero eficaz. Renato: regular. No estuvo fino, perdió demasiados balones. Puerta: bien. Gran desgaste por su banda, pero le faltó claridad en acciones de contragolpe. Kanouté: bien. No está a un gran nivel físico pero es vital. Kherzhakov: regular. Se movió por todo el frente del ataque, pero lejos del área, donde hace daño. Hinkel: regular. Falto de sitio. Chevantón: bien. Activo y un gol importante. Juande Ramos: bien. El juego de su equipo le avala. FRANCISCO SECO Los dos tantos de Van Nistelrooy le colocan, con veinte, al frente de la carrera por el Pichichi sión en Vigo hace cuatro jornadas le costó un billete para el banquillo y desde entonces sólo había jugado los minutos de la basura. Ayer Fabio Capello tuvo que tirar de su arte porque el partido se puso muy cuesta arriba antes del descanso con el gol de Maresca. El 14 entró al campo en el minuto cincuenta y nueve en lugar de un desconocido Raúl. Tres minutos más tarde agarró una pelota en el medio del campo. Con un quiebro de cintura se zafó de la vigilancia de Poulsen, un seguro en la sala de máquinas sevillista, y enfiló hacia el área rival. Un segundo más tarde vio el desmarque de Van Nistelrooy y puso el balón entre los centrales Ocio y Escudé. Van Nistelrooy hizo el resto. Esquivó a Palop en su salida y marcó a puerta vacía. El hombre más feliz del Bernabéu era, sin duda, Guti. Corrió por el césped de manera alocada sin una meta fija y acabó tirado en el suelo borracho de felicidad. Ahí no acabó su festival. Inventó otro pase en la frontal del área, con caño incluido a Escudé, para que Robinho diese la vuelta al partido. Enloqueció el Real Madrid, el Santiago Bernabéu... Y todo gracias a Magic Guti.