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ABC SARKOZY, PRESIDENTE LUNES 7- -5- -2007 La próxima batalla de las legislativas LA SEGUNDA ETAPA 1 16 de mayo INTERNACIONAL 39 La derecha se lanza ahora a la conquista del Parlamento La batalla no ha concluido. Sarkozy debe renovar su triunfo en las legislativas de junio para hacer viable su proyecto FRANCISCO DE ANDRÉS MADRID. La V República concede al jefe del Estado poderes con fuertes resabios napoleónicos, con importantes contrapesos en el Parlamento y en el Ejecutivo que debe contar con el voto de confianza de sus señorías. Por eso el proyecto reformista de la derecha que hoy comienza en Francia tras la elección de Sarkozy cifra sus esperanzas de éxito en el examen de reválida de las legislativas, previstas a dos vueltas los próximos 10 y 17 de junio. La última cohabitación política entre un presidente y un primer ministro de distinto signo político- -el tándem Chirac- Jospin, entre 1997 y 2002- -puso de relieve las serias taras de ese invento tan francés y tan difícil de comercializar. Los electores lo percibieron, y en las últimas legislativas se volcaron en favor del presidente Chirac, aunque el factor del miedo a Le Pen jugó mucho a su favor. Francia ha disfrutado de cinco años de sintonía entre el presidente y un primer ministro de su misma familia política; pero eso no significa que este año no vuelva a reeditarse la esquizofrenia. A poco más de un mes para la nueva cita electoral, el bloque parlamentario de derechas, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) de Nicolas Sarkozy, cuenta con todas las bazas para renovar el éxito que alcanzó en el 2002. El partido que aglutina a las viejas familias gaullistas y las nuevas sensibilidades de derechas vive momentos de euforia. Al carisma personal de su joven líder se suma el deseo de romper con el populismo conservador que marcó la etapa Chirac. El programa de Sarkozy es netamente reformista- -más trabajo, menos impuestos, más respeto por la ley, un rearme moral de la sociedad- -pero sólo una mayoría clara en la Asamblea Nacional para la UMP podrá hacer viables sus promesas. Las expectativas del socialismo francés son mejores, porque un cínico podría decir que no pueden ser peores tras la debacle del 2002. Pero el PSF aún puede tocar más fondo. La estrategia de Ségolène Royal en las presidenciales se presenta muy peligrosa para las legislativas. Desafiar a los elefantes del partido, acercarse a ellos en los últimos días de campaña, y volver a distanciarse para atraer a los votantes de centro de Bayrou, puede tener efectos mortíferos entre el tradicional electorado socialista de cara a las elecciones a la Asamblea Nacional. No es descartable, además, una escisión en el Partido Socialista Francés. En cierto modo, François Bayrou cuenta con ella para atraer a líderes socialistas moderados a su gran proyecto de creación de un nuevo partido de centro, distinto de la Unión por la Democracia Francesa (UDF) de la que ahora es líder. Tras su fracaso en las presidenciales, el candidato sorpresa piensa sólo en rentabilizar su nueva dimensión nacional en las legislativas de junio. El problema, no pequeño, es que la mayor parte de los 27 diputados democristianos de la UDF votaron ayer por Sarkozy, desoyendo los dictados de su líder Bayrou. Todos, empezando por el propio líder de la UDF en la Asamblea, Hervé Morin, temen perder la reelección en junio ¿cuánto gana un diputado francés? un periodista calculó recientemente que la pareja de diputados Ségolène RoyalFrançois Hollande podría muy bien llegar a los 40.000 euros mensuales, por diversos conceptos) y desaprueban el giro a la izquierda de François Bayrou. El centro se mueve a la derecha- -la única apuesta reformista hoy en Francia- el nuevo centro se mueve a la izquierda, la izquierda de Ségolène se mueve al centro, y la izquierda clásica sufre un desconcierto mayúsculo. Estos corrimientos tácticos, impuestos por la estrategia de las presidenciales, en dos de las tres grandes formaciones políticas francesas, podrían corregirse durante la nueva campaña electoral que hoy se inaugura. De no hacerlo, los analistas presagian un descalabro histórico para la izquierda francesa. Ese pronóstico ya es casi seguro para el Partido Comunista Francés, que después de alcanzar un mínimo histórico del 1,94 por ciento de los votos en las presidenciales podría verse expulsado de la Asamblea Nacional. El Frente Nacional de Le Pen, que tiene muchos más votos que el PC, ya cuenta con proseguir su ruta por el desierto fuera del Parlamento, en virtud del techo- guillotina que establece de modo implacable la segunda vuelta de las legislativas. El presidente Jacques Chirac, elegido en 1995 y reelegido en 2002, termina su mandato a medianoche y deja su lugar al nuevo presidente 2 17 de mayo El primer ministro en funciones, Dominique de Villepin, presenta su dimisión al nuevo presidente, que nombra a un nuevo jefe de gobierno. Este primer ministro sólo será confirmado en su cargo una vez pasen las elecciones legislativas. En éstas podría ganar otra tendencia política, lo cual generaría una cohabitación de un presidente y un jefe de gobierno de familias opuestas Cambalache en la izquierda 3 4 5 18 de mayo Fecha límite para presentar las candidaturas a las elecciones legislativas, que también se celebran a dos vueltas 10 de junio Primera vuelta de las elecciones legislativas. Los franceses deben elegir a los diputados de la Asamblea Nacional (Cámara baja) 17 de junio Segunda vuelta de las elecciones legislativas ACTUAL ASAMBLEA NACIONAL FRANCESA En número de escaños Total de escaños 572 UMP 359 PSF 149 UDF 29 PCF 21 Otros 14 UMP: Unión por un Movimiento Popular (derecha) PSF: Partido Socialista Francés (izquierda) UDF: Unión por la Democracia Francesa (centro) PCF: Partido Comunista Francés y Republicanos de Izquierdas (izquierda) HORIZONTE Ramón Pérez- Maura UNA LECCIÓN PARA ESPAÑA F rancia dio ayer un ejemplo de democracia del que los españoles podemos aprender mucho. Una participación arrolladora del electorado salió a respaldar dos opciones políticas radicalmente diferenciadas entre las que resultaba bastante sencillo escoger. La vieja excusa nihilista según la cual todos los políticos defienden lo mismo era esta vez menos aplicable que nunca. Aquí había corrección e incorrección política. Y por primera vez desde hace mucho tiempo, la segunda vuelta de las presidenciales acontecía tras una primera en la que los extremismos de izquierda y derecha habían sido ampliamente minoritarios. Todo ello unido al dato relevante de que las posiciones anti mercado anti empresas o xenófobas eran verdaderamente marginales en las dos candidaturas finalistas. Es decir, dos partidos que defienden modelos de sociedad nítidamente diferenciados se enfrentaron con limpieza, desde la lealtad al Estado y a la vigente constitución de la V Repúbli- ca que la candidata socialista declaró abiertamente querer refundar en una VI República. A diferencia del telonero Zapatero que tuvo Royal en la primera vuelta ella dice con claridad a los franceses que su voluntad es la reforma constitucional. Enfrente, Sarkozy ha hecho el imposible. Tres veces ministro en dos carteras durante las presidencias de Mitterrand y Chirac, siendo primeros ministros Balladur (ministro del Presupuesto y portavoz del Gobierno) Raffarin y Villepin (ministro del Interior) el conservador Sarkozy ha logrado llegar a las urnas de ayer como el hombre que propugna una reforma más profunda del sistema pese a negarse a enterrar la V República. Inverosímil, pero cierto. De él resaltaba Aznar el sábado en Le Figaro algo que sin duda el español gustaría que fuera dicho de él mismo: Sarkozy no es de esos hombres políticos huecos que parecen salidos de un concurso de marketing y que adaptan sus propuestas al último sondeo La victoria de Sarkozy obliga al PSF a plantearse la refundación que propugna Dominique Strauss- Kahn. La aplastante victoria de Royal el pasado otoño en las primarias del PSF auguró una dura campaña para Sarkozy, mas ni una sola vez en este año estuvo la socialista a menos de dos puntos del conservador en las encuestas. La confrontación de ideas aclaró que Royal era poca cosa. La gran movilización de ayer le ayudó a tener un resultado honroso, pero ni aún así. ABC No es descartable una escisión en el Partido Socialista; Bayrou cuenta con ella para su proyecto de centro