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ABC LUNES 7 s 5 s 2007 ETA Batasuna regresa a las instituciones s Análisis ESPAÑA 19 Apaciguamiento multidireccional El Tribunal deja claro en su sentencia que el plato era de vómito y muestra su plena convicción de que no lo era por casualidad o infortunio sino por voluntad expresa del cocinero s Es probable el zarpazo de ETA porque el débil no puede apaciguar a todos al tiempo una mayoría de asesinos, con los que comparten organización (partido) intereses y objetivos, sean unos caballeros impecables. Habría sido muchísimo más digno y probablemente menos gravoso a medio plazo para el Gobierno que su presidente hubiera proclamado a los cuatro vientos su convicción profunda de que Batasuna se redimirá en la administración y convencerá desde allí a su otra mano de que no debe matar a sus contendientes en las urnas. Aunque todos recordemos que Batasuna estuvo muchísimo tiempo en las instituciones financiando las redes del terror con el erario público y con los ayuntamientos convertidos en máxima fuente de información para sus asesinos. Zapatero podía haber pedido un poquito más de confianza para esta noble tarea y los expertos en dársela se habrían lanzado a descalificar y criminalizar a aquellos que se la negaran. Con una apelación solemne a su buena fortuna y al nuevo mundo de paz y solidaridad que se apresta a inaugurar, debería haber defendido abiertamente la liquidación de la Ley de Partidos, el fin de la represión de Batasuna- -por lo demás ya convertida en farsa- -y la admisión oficial de que la responsabilidad de la violencia que desde la Transición ha causado novecientas víctimas mortales y miles de tragedias en España, es una responsabilidad compartida Hermann MADRID. La Sala 61 del Tribunal Supremo ha hablado y nadie puede echarle en cara no haber hecho todos los esfuerzos por digerir con dignidad un platazo envenenado que Fiscalía y Abogacía del Estado- -hablemos del Gobierno- -le habían servido. Para disculparse de antemano por los problemas gástricos menos disimulables y más vergonzantes, el Tribunal deja claro en su sentencia que el plato era de vómito y muestra su plena convicción de que no lo era por casualidad o infortunio, sino por voluntad expresa del cocinero. No se podía pedir más a los magistrados. Quien quiera entender lo escrito en la sentencia sabrá a qué atenerse y compartirá la certeza de tantos millones de ciudadanos que consideran que el Gobierno tenía que haber hecho algo bien distinto para perseguir los fines que pretende perseguir y que si no lo ha hecho es porque lo que persigue es algo muy diferente a lo que simula pretender. Muy pocos ilusos deben quedar ya en España que en algún momento dudaran de que ETA y Batasuna estarían de una forma u otra en las elecciones del 27 de mayo. Lo que ya desde luego no debe existir fuera del coro de la mentira dolosa es gente que niegue la voluntad manifiesta, intensa y nerviosa del Gobierno por intentar aplacar a ETA y a Batasuna buscándoles una fórmula tramposa para estar donde quieren estar. Hay acuerdo entre ambos en que allí, en los ayuntamientos, estarán. Para que no empeoren las cosas. No vamos a entrar aquí en disquisiciones jurídicas que no nos competen, pero sí podremos quizás adherirnos, a ser posible sin que nos llamen fascistas, a la tesis de que una banda de 256 elementos con proclamada voluntad común, en la que 133 son unos asesinos notorios en busca y captura, es una banda que merece ser disuelta o detenida en su totalidad. Resulta poco razonable pensar que quienes cabalgan con Pumpido conversa con Bermejo en el Congreso de la Asociación de Fiscales, que pidió su dimisión entre aquellos que desde ETA segaron las vidas de sus compatriotas inocentes y aquellos que, desde los sucesivos gobiernos democráticos, no supieron ver la necesidad de esa pulsión pacificadora que él ahora asegura ser capaz de imponer. Es de suponer que la mayoría de los españoles no tendría, de haber sido así, una opinión sobre el presidente radicalmente distinta a la que tiene. Pero sí se habría ahorrado a millones de ciudadanos la impresión de que Moncloa y sus aledaños los consideran un atajo de cretinos a cuya escasa inteligencia se puede insultar. Sucede sin embargo que la angustia en que se haya inmerso este Gobierno- -en especial su jefe- -ya obliga al apaciguamiento a ser multidireccional. Por eso sus máximos adalides están condenados a hacer unos equilibrios insanos que, al final, irritan a todas las partes supuestamente contratantes, no neutralizan amenazas y multiplican las inseguridades. El Gobierno pareció pensar inicialmente que le bastaba con apaciguar a los verdugos para que la paz quedara proclamada y el nuevo régimen del frentepopulismo amable de socialistas y nacionalistas de toda ralea llevara a los altares de la actualidad aquella bondad impoluta de una Segunda República dinamitada por curas, militares y terratenientes, es decir, por José María Aznar. No fue así. Surgieron unas incómodas e insolentes víctimas del terrorismo imposibles de apaciguar, dividir o someter por comisarios improvisados. EFE Y se puso en marcha un movimiento de dignidad nacional que trasciende a la oposición. Así los oscuros tratos de los conspiradores del socialismo vasco con Batasuna y sus capataces comenzaron a quebrarse por imposible cumplimiento. La T- 4 no voló porque no hubiera cesiones del Gobierno imposibles de ocultar ni con los cañones de humo tóxico a pleno rendimiento- sino porque no hubo las necesarias y al ritmo exigido. Y el próximo atentado no se producirá por falta de ganas del Gobierno de evitarlo mediante concesiones tan obscenas como esta forma de permitir la entrada de Batasuna en los ayuntamientos. Por desgracia es probable el zarpazo de ETA porque el débil no puede apaciguar a todos al mismo tiempo y aumenta expectativas y apetito del insaciable. El Supremo envía a Batasuna un mensaje para que cumpla la ley dice Conde- Pumpido y se refiere a lo que parece un mensaje al Gobierno para que deje de incumplirla. El inefable ministro Bermejo dice que el Supremo demuestra que el Gobierno tenía razón Y que no se pliega ni al entorno abertzale ni al PP No parecen ver estos frentepopulistas, que coquetean equiparando a ETA con el PP que hace tiempo que los he, chos escoran al Gobierno socialista hacia un extremo lejano al consenso democrático entre españoles y también del europeo. Los insensatos esfuerzos por hacer compatibles sus deseos con la realidad llevan a Zapatero y sus remeros a intentar secuestrar a los españoles hacia mundos paralelos. Es deseable que la realidad se lo impidan. Concesiones obscenas Nuevo mundo de paz El Gobierno pareció pensar que le bastaba con apaciguar a los verdugos para que la paz fuera proclamada