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ABC LUNES 7- -5- -2007 La Policía endurece los requisitos que deben cumplir los extranjeros para entrar en España 11 LA CÚSPIDE DEL PODER JUDICIAL Aurelio Desdentado Bonete Presidente en funciones Sala Social Juan Antonio Xiol Ríos Presidente Sala Civil Ángel Calderón Cerezo Presidente Sala Militar Encarnación Roca Trías Más moderna Sala Civil Javier Juliani Hernán Más moderno Sala Militar Rosa M Virolés Piñol Más moderna Sala Social Manuel Marchena Gómez Más moderno Sala Penal Francisco José Hernando Santiago Presidente Sala Especial del Tribunal Supremo Composición: 16 miembros Presidente del Tribunal Supremo 5 presidentes: De las cinco salas del Supremo 5 magistrados: Los más modernos de cada una de las salas 5 magistrados: Los más antiguos de cada una de las salas Manuel Martín Timón Más moderno Sala de lo Contencioso Fernando Ledesma Bartret Presidente en funciones Sala de lo Contencioso Juan Saavedra Ruiz Presidente Sala Penal Enrique Bacigalupo Zapater Más antiguo Sala Penal Román García Varela Más antiguo Sala Civil Antonio Martín Valverde Más antiguo Sala Social Ricardo Enríquez Sancho Más antiguo Sala de lo Contencioso José Luis Calvo Cabello Más antiguo Sala Militar Simboliza por su composición al Pleno del Tribunal Supremo. Es, de alguna manera, el Pleno, un pleno reducido valga la expresión, por paradójica que pueda parecer, ya que en su composición está presente el propio presidente del Tribunal Supremo y lo están también todas las Salas relacionadas en el art. 55 de la LOPJ que integran en su conjunto el Tribunal Supremo, a través de sus respectivos Presidentes y de dos de sus Magistrados, el más antiguo y el más moderno de cada una de ellas. Se resalta esto para poner de relieve que la Sala del art. 61 de la LOPJ, por su significativa composición, goza de un estatus de supremacía respecto a las Salas ordinarias en orden a la definición de sus competencias y de las recíprocas de aquellas... Auto Sala 61 de 9- 7- 1999 CUCHILLOS LARGOS EN LA MADRUGADA El detonante que permitió alcanzar un acuerdo fue la advertencia de Hernando de que haría un voto particular si el auto no aludía a las limitaciones de la Sala POR N. C. MADRID. Cuando a las once y media de la noche del sábado los dieciséis magistrados de la Sala del 61 del Tribunal Supremo pidieron la cena, todo parecía indicar que algo no iba bien. Las deliberaciones habían comenzado doce horas antes y, salvo el tiempo que dedicaron a anular las agrupaciones electorales de Abertzale Sozialistak- -un acuerdo que se alcanzó sin problemas por unanimidad- -y el intervalo a la hora de la comida, los miembros de la Sala se centraron en las polémicas demandas relativas a 133 (del total de 256) listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV) A las once y media de la noche, aún les quedaban cerca de ocho horas para dejar firmada la sentencia, algo que no se materializó hasta las siete de la mañana. Primero se llegó al acuerdo sobre el alcance que debía tener la resolución. Todos coinci- dían en que no se podía ir más allá de lo que pedían el fiscal y el abogado del Estado y que, por lo tanto, la estimación de las demandas se traduciría en la anulación de 133 candidaturas. Ni una más ni una menos. ANV como partido político también estaba blindado. El verdadero problema surgió cuando un grupo de magistrados- -con el presidente del Tribunal Supremo, Francisco Hernando, a la cabeza- -sugirió la conveniencia de dejar dos cosas claras en la resolución: la primera, que el planteamiento procesal hecho por los demandantes era erróneo; la segunda, que el terreno en el que el Tribunal debía moverse no podía sobrepasar los límites que le habían marcado la Fiscalía y el representante legal del Gobierno. La propuesta chocó de frente con las tesis defendidas por el grupo liderado por Fernando Ledesma, presi- dente en funciones de la Sala Tercera del Tribunal Supremo. Esta cuestión provocó en la Sala más tensión que ninguna otra. El debate fue duro, incluso agrio y, aunque fuentes del Tribunal aseguran que en ningún momento se perdieron las formas no faltaron reproches sobre pretendidos intentos de introducir elementos políticos en una discusión de carácter jurídico. Muy avanzada la madrugada ocurrió algo que, según las fuentes consultadas, fue el detonante que posteriormente permitió llegar a un acuerdo. Ante el enconamiento de las posiciones, Hernando advirtió que redactaría un voto particular si no se incluía en los fundamentos jurídicos la mención a las limitadas posibilidades de actuación del Tribunal. A Hernando se sumaron sólo dos magistrados más. Este hecho cau- só cierto malestar, pues se esperaba la adhesión de otros miembros de la Sala en coherencia con los comentarios y valoraciones que éstos no dudaban en hacer en los pasillos del Palacio de Justicia durante los recesos. De haberse materializado la advertencia de Hernando, habría sido la primera vez que la Sala del 61 no tomaba una decisión unánime en un asunto relativo a la ilegalización de Batasuna. La deliberación se dio por terminada sobre las cinco de la madrugada. Y se había conseguido el acuerdo. A partir de ahí, vino la redacción y corrección de los términos en que se expresaba la sentencia. A última hora, señalan las fuentes, Ledesma aún amenazaba con no firmarla, pero finalmente se limó el texto lo suficiente como para que todos quedaran satisfechos.