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ABC DOMINGO 6- -5- -2007 La tripulación de Jablonski se vengó del Mascalzone tras ganar al Shosholoza España, a un paso de ser por primera vez semifinalista de la Copa Louis Vuitton 99 Roberto Carlos, a galeras sin ningún tipo de explicación J. ÁVILA MADRID. Una mala costumbre de los últimos entrenadores del Real Madrid es la de comparecer ante los medios de comunicación en la víspera de los partidos y después dar la lista de convocados. Así se ahorran cualquier tipo de pregunta embarazosa. Lo hizo la pasada temporada López Caro y ahora repite el mismo gesto Capello. Están en su derecho, pero la decisión conlleva un trazo de cobardía. Ayer se vivió el último rehuse. Cuando Capello abandonó el estrado, un responsable del departamento de Prensa colgó el folio con la lista de convocados. Había noticia. No estaba Roberto Carlos. Tampoco aparecía en el parte médico. ¿Casualidad o castigo? Hay dos posibilidades. Una, que el jugador se haya borrado en un choque de tanta responsabilidad. Y dos, que el entrenador, con el respaldo de la dirección deportiva, haya optado por algún tipo de escarmiento disciplinario. ABC se puso en contacto ayer con las dos partes y nadie ofreció una respuesta convincente. El entorno del jugador contesta que Roberto siempre ha dado la cara y que no hay motivos para tal especulación. En el club han restado importancia a la ausencia. Entienden que no está para jugar y punto. Se sabe que Roberto Carlos lleva dos semanas entrenándose con absoluta normalidad y la medicina no representa un impedimento para vestirse de corto. También es conocido que el club está algo molesto con el jugador por el modo en que ha negociado en los medios de comunicación su decisión de dejar el Madrid la próxima temporada. En definitiva, que la relación entre el brasileño, el entrenador y el club no atraviesa por su mejor momento. Incluso los miembros de la Junta están algo molestos con Roberto. Le acusan de falta de profesionalidad, de borrarse, en un momento muy delicado para la institución y para sus compañeros. Hay quien va más allá y le tacha de cobarde. De quedarse fuera de este partido para no evidenciar el estado de forma por el que atraviesa. De momento todo el mundo calla y permiten que se alimenten las teorías más peregrinas. Eto o celebra el segundo tanto azulgrana y es felicitado por Edmilson, con Gio y Gudjohnsen al fondo EFE El Barça repite la misma historia Mantiene el liderato después de ganar a la Real en un nuevo partido mediocre s Volvió a sufrir en exceso y no supo sentenciar hasta el final ENRIQUE YUNTA Con lo justo, pero victoria al fin y al cabo. Salvó el Barcelona su visita a San Sebastián y se asegura seguir en lo más alto de la tabla, que es lo que importa. El fin justifica los medios y, después de tanta agonía, lo único que vale es ganar. Ahora bien, aun teniendo mejores prestaciones que el resto, este equipo necesita pasar por el taller. Chirría demasiado, le fallan muchas piezas. Resultado al margen, da pena ver a este Barça. Con todo lo que ha sido, a día de hoy cuesta entender cómo se ha transformado en un equipo del montón, escaso de recursos y un chollo para todo aquel que actúa como local. Esta vez, sin embargo, se benefició de la ansiedad de la Real Sociedad, que se lo va a tener que trabajar mucho en su lucha por mantenerse con vida. La imagen del Barcelona es Ronaldinho, que aparece lo mínimo. El deterioro del brasileño es equiparable al del equipo, que ayer recuperó la figura del pivote defensivo por la inoportuna lesión de Deco. Edmilson actuó en el eje de la medular y ofreció lo de siempre, con una buena dosis de pérdidas de balón. Xavi e Iniesta tampoco aportaron mucho, aunque bien es cierto que sólo ellos parecían entender la dinámica del partido. Experimentó Lotina con un equipo inusual, con mucha brega en el centro del campo y unas líneas muy juntitas y bien trazadas. De ahí que se atragantara el Barcelona, que tocaba la pelota siempre en campo propio y sin apenas inquietar la portería de Bravo. Sólo Xavi se dejó ver un par de veces en jugadas ofensivas, pero sin mayor historia. Con Ronaldinho como 9 el Barcelona volcó su juego a la banda izquierda, por donde aparecía Eto o y un desconoci- Real Sociedad Barcelona 0 2 Real Sociedad (4- 2- 3- 1) Bravo; Mikel González, Juanito, Víctor López, Garrido; Garitano (Rivas, m. 63) Aranburu; Xabi Prieto (Estrada, m. 75) Savio, López Rekarte (Díaz de Cerio, m. 59) y Kovacevic Barcelona (4- 3- 3) Valdés; Zambrotta, Thuram, Puyol, Gio; Xavi, Edmilson, Iniesta (Gudjohnsen, m. 85) Messi (Oleguer, m. 90) Eto o y Ronaldinho. Árbitro: Teixeira Vitienes. Amarilla a Garitano, Víctor López, Garrido, Mikel González, Edmilson y Valdés. Goles: 0- 1, m. 46: Iniesta 2- 0, m. 88: Eto o. del campo. Y el Barça que no despertaba, un nuevo episodio soporífero de lo que viene siendo una constante. Claro que jamás sufrió por el resultado, pues la Real carece de instinto y de capacidad de reacción, como evidenció cuando se vio por detrás en el marcador. Un bache en la relación Reanudación decisiva do Gio, poco dado a subir la banda. De Messi, escasas noticias. Funcionó el doble marcaje de Garrido y López Rekarte, que avanzó su posición al centro Rijkaard: El equipo ha mostrado una buena actitud, hemos jugado un buen partido, creando ocasiones y nos llevamos una victoria importante fuera de casa Lo mejor que le podía pasar al conjunto de Rijkaard era tomarse una buena ducha en el descanso. Necesitaba reaccionar para mantener el pulso por esta Liga, que tanto se le está complicando. Dicho y hecho. Un minuto de la reanudación le bastó para desquitarse con un gol de Iniesta, mención especial de la genial asistencia de Ronaldinho, que anoche brilló en esta faceta. Un golpe mortal para los donostiarras, deteriorados desde ese instante. Como era de esperar, se abrió el partido y Lotina movió ficha. Obligada a arriesgar, la Real avanzó líneas y concedió espacios a los azulgrana, mucho más cómodos con tanto hueco. Pero, como a este equipo se le ha olvidado sentenciar, mantuvo la emoción hasta el final. Y no será por ocasiones. Volvió a tener varias para matar al rival, pero hasta el último suspiro no supo finiquitar. Eto o acabó con la ansiedad.