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14 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LOS TESTIGOS SÁBADO 5 s 5 s 2007 ABC Un fallo policial permitió que el huido Afallah quedara en libertad en Turquía Un preso hace un rocambolesco relato en el que atribuye el 11- M a dos confidentes N. VILLANUEVA D. MARTÍNEZ MADRID. Suicidados, huidos, españoles y confidentes. Todos, menos los islamistas procesados en los atentados de Madrid. Así se resume la autoría del 11- M para un preso islamistra cuyo nombre ni siquiera figura en ninguno de los 90.000 folios de los que se compone el sumario de la matanza de los trenes. Se trata de Kamal Ahbar, imputado en las operaciones Tigris y Sello 2 y propuesto como testigo en este juicio tan sólo por una defensa, la de Rafa Zouhier. El abogado Antonio Alberca le hizo sólo una pregunta, que dio pie a que un interrogatorio de un par de minutos se extendiera durante casi dos horas y previsiblemente durante toda la mañana del próximo lunes. En un relato tan esperpéntico como caótico, Ahbar sorprendió al Tribunal aportando muchos de los datos que mantienen los defensores de la llamada teoría de la conspiración policial De hecho, el recluso citó a dos confidentes, Safwan Sabagh, del CNI, y Abdelkader el Farssaoui Cartagena de la Policía, no sólo como promotores de los atentados, sino como los individuos que proporcionaron a la célula islamista los teléfonos con los que se activaron las bombas. La operación se gestó en Valencia dijo. Nada de esto figura en la instrucción del juez Juan del Olmo. Sí los nombres de ambos confidentes, que no han sido procesados y que ya han declarado como testigos. Ni de las investigaciones policiales de las que fueron objeto en su día, ni de las preguntas que durante sus comparecencias formularon acusaciones y defensas se obtuvieron datos en el sentido que reveló ayer el preso. En su fabulación, Ahbar no se limitó a dejar fuera de su relato a un par de acusados, sino que exculpó a la totalidad de los procesados (salvo al confidente Zouhier y los españoles El Tunecino fue contable del bar de la mezquita MADRID. Serhane El Tunecino muerto en Leganés, llevó durante dos años y medio la contabilidad del restaurante de la mezquita de la M- 30. Así lo aseguró ayer Abdul Karim Awlewia, bibliotecario de la misma mezquita. El testigo subrayó que el líder de la célula del 11- M era muy conocido en el centro islámico y que nadie sospechaba que pudiera participar en semejantes hechos. Además de en la M- 30, El Tunecino economista, se prestó a dar clases de español en la mezquita de Estrecho, centro al que acudían los seguidores de Abu Dahdah Trashorras y Toro) cargando todas las tintas en los suicidas de Leganés y en los huidos Mohamed Afallah, Dadoud Ouhnane y Said Berraj. A los tres les dio por muertos. Pero si en líneas generales esta declaración benefició a alguien no fue a Rafa Zouhier, cuyo abogado le había propuesto, sino a los presuntos autores materiales Basel Ghalyoun y Jamal Zougam, cuya defensa corre a cargo de José Luis Abascal. Si fueron sorprendentes las revelaciones sobre la autoría intelectual y material de los atentados no lo fue menos la exposición que Ahbar hizo sobre el tour de los huidos por Europa y Asia. Antes de morir en la resistencia lo que ustedes El islamista que ayer prestó declaración y que está preso a la espera de juicio llaman terrorismo dijo) algunos de ellos, como Afallah, fueron detenidos hasta en tres ocasiones. Señaló que Afallah fue arrestado en Turquía, y tras tomarle las huellas dactilares, las enviaron a la Embajada española para ver si tenía alguna causa abierta en nuestro país. Dijeron que no tenía nada por lo que quedó en libertad. Fuentes de la investigación señalan que este episodio es verídico. Se produjo a finales de mayo de 2004, cuando a la Comisaría General de Extranjería y Documentación llegó vía asuntos Exteriores una documentación española, al parecer de un pasaporte, que correspondía a un extranjero detenido en Turquía. La Policía española se limitó a señalar que la documentación no correspondía con la persona que la portaba. Por este motivo, las autoridades turcas le dejaron en libertad. Fue en 2005 cuando la Policía española, en el curso de unas investigaciones sobre el huido, pudo saber que la persona que portaba aquélla identidad era Mohamed Afallah. Pero antes de llegar a Turquía, según el relato del preso, Afallah estuvo en Bélgica, donde también fue detenido cuando se disponía a coger un avión. El islamista aseguró, coincidiendo en este punto con la Fiscalía, que Afallah había estado alojado en la vivienda de un tal Mourad (podría ser Mourad Chabarou) De hecho, las huellas del huido aparecieron en la televisión de Chabarou (preso en Bélgica y quien testificó por videoconferencia la semana pasada) Durante su huida, Afallah estuvo acompañado por Said Berraj. Ahbar relató también que justo después del 11- M coincidió en Barcelona con Afallah y que le pidió explicaciones de por qué su fotografía aparecía entre los buscados por la matanza. ¿Has hecho algo en Madrid? le preguntó señalándole su fotografía en un diario gratuito. No, no he hecho na- EFE TVE Servido en bandeja Exculpa a Zougam y Basel Ni siquiera el nombre del testigo propuesto por una defensa que apenas interrogó figura en el sumario del 11- M da. Venga cállate le dijo. En su relato, Ahbar también quiso exculpar al procesado Larbi Ben Sellam (presunto organizador de rutas de los muyahidines) y en este sentido se atribuyó la compra del teléfono móvil que se entregó al padre de Mohamed Afallah para que éste pudiera despedirse de su familia antes de suicidarse en Irak con un coche bomba. El preso no sólo reveló la huida de Afallah, Berraj y Ouhnane (sus fuentes de información sobre el 11- M) sino también de Mohamed Belhadj, quien alquiló la casa de Leganés. Sobre él, dijo que buscó cobijo en casa de unos familiares en Holanda que le denunciaron ante la Policía, y que luego se marchó a Bélgica, donde fue detenido y le tomaron las huellas. La Policía- -dijo- -ya tenía su foto. La tenían colgada en la pared y a Belhadj le sentaron al lado El preso afirmó que los huidos disponían de entre 30.000 y 40.000 euros para financiar su fuga por Europa. De Bouchar no dijo nada.