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ABC VIERNES 4 s 5 s 2007 VIERNES deESTRENO 87 El (mal) sueño americano Tras su oscarizado papel como Virginia Woolf en Las horas Nicole Kidman vuelve a meterse en la piel de una mujer atormentada y deprimida que acaba suicidándose. En Retrato de una obsesión da vida a la fotógrafa norteamericana Diane Arbus NATIVIDAD PULIDO MADRID. Dijo Norman Mailer que darle una cámara a Diane Arbus era como darle una granada de mano a un bebé. Difícil definir mejor y de forma más plástica el trabajo de esta fotógrafa neoyorquina, cuyas imágenes disparan directo a las conciencias. El sueño americano se torna en sus manos la peor pesadilla. Ella fue pionera en sacar las miserias de las casas y calles americanas. Algo que después hemos visto en el cine de la mano de Sam Mendes American Beauty y en la televisión Mujeres desesperadas Tras encarnar en la gran pantalla a una depresiva y obsesiva Virginia Woolf, Nicole Kidman se mete en la piel de otra mujer atormentada, pero igualmente genial, Diane Arbus. Ambas (escritora y fotógrafa) guardan muchas similitudes y, tras luchar con sus propios fantasmas, bajaron a los infiernos y acabaron suicidándose, no sin antes dejarnos algunos de los mejores retratos- -literarios y en imágenes- -que ha dado el siglo XX. Procedente de una adinerada familia judía instalada en Nueva York, Diane Nemerov tomó el apellido de su marido, Allan Arbus, con quien se casó a los 18 años. Ambos tenían vocación de actores, pero acabaron dedicándose a la fotografía de moda; trabajaron para célebres revistas como Vogue Esquire o Harper s Bazaar Pero, tras divorciarse e independizarse profesionalmente, aquella galería de belleza y glamour se vio reflejada en un espejo cóncavo convexo: el resultado fue una impresionante parada de los monstruos, similar a la que inmortalizó Tod Browning. Los freaks de Arbus son enanos, gigantes, atracciones de circo, vagabundos, borrachos, prostitutas, proxenetas... Hizo de la anormalidad su propia normalidad. Y en ello tuvo mucho que ver su profesora Lisette Model. Su máxima era no disparar hasta que el tema que se enfoque provoque dolor en la boca del estómago. Patricia Bosworth retrata a Diane Arbus en una interesante biografía- -publicada primero en Circe y ahora en Lumen, en la que está basada la película de Steven Shainberg- -como una mujer con muchísimos problemas, muy sobreprotegida en su infancia, lo que derivó en una obsesión por los bajos fondos de Nueva York. Entre sus curiosas aficiones, acudir con sus amigas al Metro para ver extraños personajes, como los exhibicionistas. En cierta manera, ella misma era una gran exhibicionista. Cuentan que le gustaba masturbarse en casa con las ventanas abiertas e incluso que tenía inclinaciones incestuosas hacia su padre. Cierto o no, Diane Arbus (Nueva York, 1923- 1971) era una mujer ambigua, transgresora, nada convencional. Madre de dos niñas, solía vestir de forma desaliñada y tenía gustos un tanto extravagantes. Quiero fotografiar lo que es maligno Es su carta de intenciones. Y lo hizo con retratos frontales, directos, descarnados, siempre con flash. Con su objetivo desnudaba a esos seres marginales que se colocaban frente a ella, en carne viva. Son célebres instantáneas como Un gigante judío en casa de sus padres o sus inquietantes Gemelas El año pasado pudimos admirar una gran retrospectiva de Arbus en CaixaForum de Barcelona. La primera fotógrafa norteamericana seleccionada para la Bienal de Venecia regresa reencarnada en Nicole Kidman. Más información sobre la película: http: www. furmovie. com Hotel Tívoli España 2007 90 minutos Género- -Drama Director- -Antón Reixa Actores- -Ginés García Millán, Marta Larralde, Adolfo Fernández Mero anuncio publicitario J. M. CUÉLLAR Uno ve el título y piensa que la historia se desarrollará en dicho hotel o algo similar. Quiá. Nada de eso. Es la vuelta al mundo de un mechero y los cortos relatos que ven los ojos del mismo. De todos ellos, dos o tres tienen su aquél, el de Egido por ejemplo, pero poco más. No da tiempo a desarrollar más que esbozos, rodeados la mayoría de ellos, sobre todo al principio, de una publicidad encubierta (muy poco encubierta por cierto) del susodicho hotel, que debe haber sido quien ha puesto la tela marinera para una historia tramada con poca maña y escaso interés. Sale uno de este intento de película pensando ¿y esto a que ha venido? Y acaba concluyendo que son cosas de los publicistas, que hasta en la sopa cinéfila se quieren meter. LAS MÁS TAQUILLERAS Nicole Kidman, caracterizada como Diane Arbus en el filme ABC Retrato de una obsesión EE. UU. 2006 122 minutos Género- -Drama Director- -Steven Shainberg Actores- -Nicole Kidman, Robert Downey Jr. Atracción por el otro lado ANTONIO WEINRICHTER Las películas biográficas de artistas suelen enfrentarse a un dilema de difícil resolución: o bien se centran en la obra, y caen del lado de lo didáctico (éstas son las menos, pero quizá las más interesantes) o prefieren interesarse por la vida y relegan su trabajo, que es lo que ha hecho famoso a su sujeto, a la condición de mero trámite ilustrativo. Éstas últimas suelen esbozar un retrato del artista como ser excepcional, fuera de la norma social y con una biografía intensa (lo que explica su carácter genial) Retrato de una obsesión pertenece a esta categoría. Presentada como un retrato imaginario de Diane Arbus, la fotógrafa americana famosa por sus retratos de freaks variados, se toma en efecto todo tipo de licencias biográficas pero no resulta satisfactoria ni como semblanza ni como película: sus dos horas se hacen eternas. En el papel estelar, Nicole Kidman aparece extrañamente desvaída, no se sabe si por exigencias de guión o porque no entendió de qué iba el guión (nosotros tampoco) además, su encarnación del personaje como una mujer sen- sible y gentil (las fotos de Arbus no lo eran) fascinada por el lado oscuro no acaba de cuajar. Una temprana escena muestra el ambiente vulgar de la fotografía comercial y sirve para establecer el contraste con su arte pero su vocación sólo nace cuando conoce a un misterioso vecino peludo (es Robert Downey, pero no le reconocerán hasta el final) el primero- -se supone- -de su galería de friquis. Al final de su larga y sinuosa relación, el licántropo- -la tentación vive arriba, aunque la referencia es más bien tipo El fantasma de la ópera o La bella y la bestia -permanece tan enigmático como la misma Arbus o el sentido de la propia película, que tenía que haber sido más Lynch y menos fujitsu por lo autista y gélida que resulta. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 Premonición Tú la letra, yo la música El número 23 Sunshine Seduciendo a un extraño Cerdos salvajes La maldición de la flor... Las vacaciones de Mr. Bean Shooter, el tirador 300 La telaraña de Carlota... El buen pastor La vida en rosa... Descubriendo a los... Dame 10 razones Los abandonados La vida de los otros La cosecha... La fuente de la vida Porque lo digo yo... Obra maestra Muy buena Buena Regular Mala