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34 INTERNACIONAL La carrera hacia El Elíseo VIERNES 4 s 5 s 2007 ABC Ségoléne Royal y Nicolas Sarkozy, pocos minutos antes de su duelo televisivo del miércoles por la noche en París Los sondeos estiman que Sarkozy venció en el debate frente a Ségolène A 72 horas de la segunda vuelta, el candidato conservador oscila entre el 52 y el 53,5 por ciento de las intenciones de voto JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. A 72 horas del voto decisivo, todos los sondeos afirman que Nicolás Sarkozy venció a Ségolène Royal en el gran duelo audiovisual presentado por los analistas como el penúltimo cartucho de la candidata. El candidato conservador ha consolidado su ventaja y ha mejorado su imagen nacional. Los más influyentes analistas partidarios de Ségolène se preguntan si no estamos a las puertas de la era Sarkozy Ni un periódico, emisora de radio o cadena de TV estima que Ségolène haya ganado puntos. Laurent Joffrin, director de Liberation defensor entusiasta de la candidata socialista, se limita a constatar: Sarkozy no ha perdido Jean- Marie Colombani, director de Le Monde que lleva semanas publicando dibujos asesinos contra Sarkozy, cada día, espera que gane Ségolène pero se pregunta, con tristeza, si Francia no está entrando ya en la era Sarkozy El director del periódico francés más hostil al candidato conservador afirma que Sarkozy tiene muchas cartas para llegar a ser presidente Por esta razón: Obtiene hoy los frutos de su trabajo de refundación de la derecha Los sondeos dan del gran debate Ségolène- Sarkozy unas imágenes y resultados mucho más diáfanos. Según el realizado para La Chaine Info y Le Figaro un 53 de los telespectadores juzgaron a Sarkozy más convincente y sólo un 31 tenían tal opinión de Ségolène. Según el mismo sondeo, Sarkozy impone su autoridad en todos los terrenos capitales: economía, semana laboral, seguridad, Europa, diplomacia. Ségolène, al mismo tiempo, marcó puntos en terrenos significativos, como la ecología o el humanitarismo. Todos los indicadores coinciden en afirmar que Sarkozy mejoró sus posiciones. Ségolène, perdió puntos en el terreno de la simpatía personal, dejando al descubierto el rostro menos amable de una candidata que rozaba la histeria y el sectarismo. Desde hacía meses, el candidato conservador ha sido denunciado, con dibujos, en blogs con difamaciones, con declaraciones sobre su brutalidad El director de Le Monde se limita a descubrir, por vez primera desde hace meses, un candidato respetuoso, suave y sonriente, presentando su programa, tranquilamente Seguido en directo por más de 20 millones de franceses en familias, en restaurantes, en bares, en salas especialmente dispuestas para seguir el debate, entre simpatizantes, el resultado matizó la imagen de los dos candidatos. Pierre Giacometti, director general del instituto de opinión Ipsos, resume esa evolución de este modo: Ya veremos quién gana. De momento, lo más significativo fue que los telespectadores descubrieron un Sarkozy tranquilo, sereno; y una Ségolène agitada, nerviosa, intolerante. Cara a la elección de un presidente, quizá sea una evolución muy importante. Ségolène podría presumir de haber dominado el debate; pero ese dominio pudo empeorar su imagen Nadie cree que el debate haya modificado el rumbo final de la campaña. Todos los analistas insisten en el mismo punto central: una Ségolène agitada, violenta, agresiva pierde simpatía popular, en el sprint final, cuando un Sarkozy tranquilo, sereno, elegante eleva su estatura. En el terreno de las intenciones, los sondeos no modificaban significativamente sus previsiones, si no es para confirmar la consolidación de Sarkozy, que continúa cotizándose entre 52 y 53.5 de intenciones de voto, contra 48 o 46.5 Aritméticamente, Ségolène podría dar el gran vuelco, el do- Sin grandes cambios Sarkozy mejora Daniel Ureña Director de MAS Consulting Group SE CAEN LOS ESTEREOTIPOS eintidós millones de personas asistieron en directo al duelo televisivo entre Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal. Hoy, la esencia del juego político está en los debates, en el cuerpo a cuerpo entre los candidatos. Por encima de los discursos, los spots o los míti- V nes, el debate en televisión es el mejor formato para que los votantes examinen con detalle a un dirigente político. Tanto la líder socialista como el conservador eran conscientes de lo mucho que se jugaban a escasos días de la segunda vuelta de las elecciones, por lo que los dos acudieron con la lección bien aprendida. El público asistió a un enérgico debate en el que los estereotipos adjudicados tanto a Royal como a Sarkozy se desmoronaron. La candidata socialista se esforzó por mostrar una imagen de fuerza y contundencia que sorprendió. Pocas veces los telespectadores han visto a la socialista tan alterada y despojada de su sonrisa. Por su parte, el candidato de UMP fue capaz de mantener en todo momento la cal- ma y actuó con gran maestría en los instantes en los que su rival se mostró más irritada. La clave de la telegenia, la disciplina que los buenos políticos tratan de aprender y poner en práctica en sus intervenciones públicas, es controlar la percepción que se proyecta en la televisión. Para ello, el tono de voz, el movimiento de las manos, la mirada, la vestimenta y, por supuesto, el mensaje son fundamentales. En el debate los dos rivales controlaron tanto su lenguaje verbal como no verbal y aprovecharon sus oportunidades. Si Sarkozy pretendía difuminar su imagen de agresividad, ganó el debate. Si Royal quería mostrar una imagen de fuerza que compensara su aparente debilidad, también lo logró.