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92 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 3 s 5 s 2007 ABC Llanto a la italiana por la geisha Butterfly Consiga mañana o durante todo el fin de semana, con ABC, la ópera Madame Butterfly de Puccini, por 9,95 euros. Una obra genial interpretada por José Carreras y Teresa Berganza ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Suele decirse que Madame Butterfly es incomprensible en otro escenario que no sea el Japón de principios del siglo XX. La representación de la ópera de Puccini necesita el decorado, el vestuario y hasta los gestos orientales. Nada es imaginable fuera de la estancia de Nagasaki donde Cio- Cio- San recibe en matrimonio al subteniente norteamericano Pinkerton. En esa casa será recriminada por su tío Bonzo tras haber traicionado la religión de sus antepasados. Entre estas paredes tendrá a su hijo. Allí rechazará la oferta matrimonial del príncipe Yamadori. Esperará la vuelta de su esposo, tres años fuera de casa. Le verá llegar. Distinguirá a la nueva esposa america. Calladamente pronunciará el lema, Quien no puede vivir con honor merece una muerte honorable Morirá deslizando el sable en un harakiri seco y definitivo. Para escribir la obra, el compositor de Lucca realizó un amplio trabajo de documentación. Rebuscó música, estudió las costumbres, el protocolo y hasta la arquitectura. Concretamente suenan hasta siete melodías originales, incluyendo el himno oriental, al tiempo que un arsenal instrumental, dentro y fuera de escena, proporciona el color exacto. No hay duda de que Madame Butterfly es ópera de espacio estrecho, que difícilmente puede escucharse lejos del paisaje nevado de los almendros en flor. La caracterización del ambiente es parte sustancial de la obra. Sólo, tras él, tiene sentido la lógica del drama. Pero aún asumiendo ese trenzado es observable un detalle discrepante. Puccini ve, estudia y asume lo oriental desde su refugio de Torre del Lago. Madame Butterfly es japonesa en el adorno, pero profundamente italiana en el fondo. Todo aquello que otorga personalidad a la ópera surge incrustado en el estilo del compositor. Lo oriental sólo se resuelve cuando impregna la siempre alabada (también por sus enemigos) emocionante escritura melódica de Puccini, la caracterización armónica o el trasfondo rítmico. Incluso cuando se hace presente en la configuración del drama. Las lágrimas, que son muchas, tienen sinceridad y son refinadas y exquisitas, propias de aquella que, sufriendo, se despide con dignidad y determinación. Merece la pena señalar el sentido italiano de Madame Butterfly ahora que se anuncia la próxima entrega de la colección Grandes Óperas de ABC. La protagonizan Mirella Lágrimas sinceras Para escribir la obra, el compositor de Lucca realizó un amplio trabajo de documentación, estudió las costumbres, rebuscó música... La protagonizan Mirella Freni, Teresa Berganza, José Carreras y Juan Pons, y está dirigida por Giuseppe Sinopoli Freni, Teresa Berganza, José Carreras, Juan Pons, el Ambrosian Opera Chorus y la Philharmonia Orchestra, dirigida por Giuseppe Sinopoli. Fue realizada en 1987 y, desde entonces, valorada por el apasionado carácter latino de su textura. No hace falta entrar en detalles al referir la presencia oscura y profunda de Juan Pons dando vida a Sharpless, o la Suzuki de Teresa Berganza, una de las más elevadas realizaciones discográficas del personaje. Por reducir lo descriptivo a los protagonistas, merece la pena recordar que es la última grabación de Carreras antes de la pa- rada a la que le obligó la enfermedad. Todavía son años de sonido mórbido, denso y robusto. Se aprecia la entrega y emotividad de la interpretación, la espontaneidad con la que surge el mensaje, así como la realización heroica y varonil. De ahí la compenetración con alguien como Mirella Freni, vieja conocida desde que en 1977 ambos se presentasen juntos en la ópera de Viena, bajo la dirección de Karajan y con una obra también pucciniana, La Bohème En Freni impera el sentido lírico de la expresión. Ha habido algún crítico que ha manifestado que la fragilidad y ligereza con la que aborda a Ciao- Ciao- San, carente de amplitud dramática Es necesario volver sobre la opnión de Rodolfo Celletti cuando reconoce su heroica postura ante el desengaño, a la traición y a la desventura. De ahí que su sufrimiento esté más hecho de alusiones sutiles que de estallidos clamorosos, y su desconsuelo es más susurrado que gritado. La Freni ha alcanzado esta perspectiva con una gama excepcional de acentos e inflexiones Ella y todo el reparto, tiene el apoyo de Sinopoli entregado a tempos muy expresivos, capaz de crecer sin perder el control. El equilibrio entre orquesta y cantantes es una de las virtudes de la grabación. Por algo, recibió, en el año 1988, el Record Academy Prize, de Tokio.