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6 OPINIÓN JUEVES 3 s 5 s 2007 ABC AD LIBITUM NO SOMOS DE FIAR A tentación del débil de espíritu, del ignorante, del hombre sin criterios firmes y valores sólidos, suele empujarle a depositar su confianza en los desconocidos, en aquellos que nunca le han engañado o defraudado. Es el caso de José Luis Rodríguez Zapatero y luce, con todas sus consecuencias, en los planteamientos de su política exterior, posiblemente la mayor entre todas las catástrofes promovidas en su tiempo de Gobierno. Un líder que, en un acto oficial y solemne, no se levanta al paso de una bandera amiga y aliada y prefiere el trato confianzudo con los más notables enemigos de la democraM. MARTÍN cia, de Hugo Chávez a FERRAND Evo Morales, está retratado en su mínima lucidez política y, naturalmente, expuesto a los efectos que puedan derivarse de la causa que promueve. Despreciar el mérito establecido es tanto como implorar el fracaso y la miseria. El Gobierno se sorprende ahora, y se lamenta, porque, tal y como ayer publicaba ABC, las autoridades competentes de los EE. UU. previenen a sus conciudadanos que planifican inversiones en España de la falta de certeza y escasez de rigor con la que aquí funciona el Estado. De hecho, la inversión de capital norteamericano en España es descendente desde que el PP le entregó al PSOE las llaves de La Moncloa. El dinero tiende a no tener color, pero sí instinto. Peripecias como la de E. ON en su fracasado intento de hacerse con Endesa, con la inexplicada y flagrante intervención del Gobierno, avisan y previenen a los grandes inversores. En materia económica sí se aprende con la experiencia ajena. De un grupo de fervorosos militantes y anacrónicos socialistas como los que encabeza Zapatero en el Gobierno de España se podía esperar, y se esperaba, algo parecido; pero llama la atención la insolvente pasividad de algunos que, como Pedro Solbes, acumulan en su zurrón el valor de la experiencia o que, tal que el grupito que encabeza Miguel Sebastián, tienen conocimiento directo del intríngulis del mercado mundial. Es de tal intensidad el culto de latría que le rinden al presidente que fuerza silencios culpables y acatamientos impropios de quienes dicen ser expertos económicos. Todo por el cargo, aunque sea al precio del más ostentoso ridículo. Despreciar a Washington, Berlín o Londres mientras luce en primer plano la obsesión necrófila de la revisión histórica y el juego elástico de la definición territorial del Estado no es un factor de certeza como los que buscan los grandes grupos inversores internacionales, siempre dispuestos a un punto menos en el beneficio a cambio de uno más en la seguridad. La sensación de desorden que proyecta España, con frecuentes altercados callejeros y guerra de banderas al viento, en vértigo centrífugo y exhibición de presos asesinos con las tardes libres es algo que se paga. Genera desconfianza, ahuyenta la certeza y retrae a los inversores. PARA PAGAR EL VERMÚ SINDICALISTA Fue Margaret Thatcher quien atajó el poder sindical A Historia le ha puesto sordina al Primero de Maen Gran Bretaña. Las trade unions era una suerte de yo. Pocos asistentes, eslóganes flácidos: las mayoEstado en el Estado, a punto de relegar la economía a los rías sociales están en otra parte, se dedican a otra rangos del tercermundismo. Seguramente esa contribucosa. En Cataluña es costumbre que el Primero de Mayo ción de Thatcher sea la que más se le agradezca. Así fue los sindicalistas compartan el vermú. Lo paga la paz socomo luego Blair pudo acabar con el rififí permanente cial europea como un eco festivo del capitalismo renano. que los sindicalistas- -con su voto en bloque- -ejercían Evoca la divertida pieza teatral en un acto, La merienda en el laborismo. Ahora el sindicalismo británico- -como fraternal de Santiago Rusiñol. Los seguidores del gran acaba de anunciarse con la constitución de Unilíder radical acudían al mitin de la montaña para te -practica también las grandes fusiones, en asar costillas y recibir las consignas de la nueva el afán de liderar un sindicalismo global. revolución. Aquellos peregrinos laicos celebraLos sindicatos venían perdiendo fuelle desde ban su comilona de las Termópilas. Menos fervor ya antes de la caída del muro de Berlín y represense vio el Primero de Mayo. No salen las cuentas de taban lo más vetusto de la izquierda. Subvenciola asistencia porque ni tan siquiera se concentranados ahora en nombre de la paz social en la ron los doscientos mil delegados sindicales en toUnión Europea, agitan su falta de representativida España. Nadie sabe con exactitud hasta dónde dad una vez al año, nutridos de trabajadores de llega la tan baja afiliación sindical ni cuál es el fuVALENTÍ empresas públicas y del Estado, incapaces de turo de ese armatoste semi- institucional que hePUIG ofrecer nada a quienes están en paro o a quienes redó los sindicatos del franquismo con los ascentrabajan con un ordenador desde casa. En el ámbito de la sores en funcionamiento. Ya pasaron los tiempos en que Unión Europea todavía hacen falta serias reformas del los sindicatos competían por apuntarse a cualquier bommercado de trabajo. Cualquiera sabe- -incluso los lídebardeo. La domesticidad europea regula sus flujos y viares sindicales más sensatos- -que así se contribuye a la jes, el pálpito de sus retóricas- Si Delphi cierra, guerra, creación de empleo. guerra, guerra -y la general falta de trasparencia de En las entrañas del capitalismo, en ese Primero de sus alquimias presupuestarias y empresas adyacentes. Mayo se pudo escuchar a Ben Bernake- -presidente de la En el mundo de la globalización, con las nuevas textuReserva Federal- -diciendo que la globalización econóras sociales basadas en la tecnología de la información y mica no es la causa de pérdidas masivas de empleo. Lo la mutación laboral, la mitología de la lucha de clases ha más novedoso ha sido la opa hostil de Rupert Murdoch socedido el paso a los arcanos de la inmigración y las negobre el grupo Dow Jones que edita The Wall Street Jourciaciones de la Organización Mundial del Comercio. Si la nal el gran ariete de la economía de libre mercado. Ahí política acude al Primero de Mayo lo hace mansamente asoman el ruido y la furia de una batalla muy dura, por- -incluso en plena confrontación electoral, como en contraste con la languidez anestésica del sindicalismo. Francia- -o tan solo se encrespa en virtud de una atmósEso ya no es un vermú sino un banquete de alcance panfera previamente enrarecida, como ha sido este año el catagruélico. Nuevas clases medias, economía de serviso de Turquía, con heridos y detenciones. Hubo algunos cios, sociedad postindustrial: siendo cierto que en Espaencontronazos en Macao y la República Checa. Este año ña los sindicatos ofrecen un balance genérico de estabiliincluso faltaba Fidel Castro y Chávez aprovechó para cordad, la adaptación de la mentalidad empresarial a las tar amarras con el Banco Mundial y con el Fondo Monenuevas tendencias ha sido de mayor presteza. Al fin y al tario Internacional. En Estados Unidos, se manifestaron cabo, son los empresarios quienes generan la riqueza y el los inmigrantes ilegales, sin papeles. En Alemania, los empleo. disturbios se debieron más bien a un consumo excesivo vpuig abc. es de alcohol. L L