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80 CIENCIAyFUTURO Medio Ambiente MIÉRCOLES 2 s 5 s 2007 ABC La contaminación y el aterramiento son las amenazas más graves que se ciernen sobre la laguna de la Albufera rresponde a carrizales situados en sus orillas y en islas interiores (mates) tiene una profundidad escasa, con una media inferior a los 80 centímetros. Alrededor se encuentra el marjal, transformado en los arrozales que rodean el lago, encargados de dulcificar lo que se había originado en la época romana con la colmatación de una antigua bahía gracias al aporte de sedimentos de los ríos Júcar y Turia. El proyecto se basa en aportes de agua de calidad, que provendrán de tres depuradoras de la zona (Pinedo, Sueca y Albufera sur) y que tras pasar por los regadíos y después por unos filtros verdes esto es, humedales artificiales que naturalizarán el agua, asumiendo el exceso de nutrientes, pasarán a la laguna, ávida por recibir tan preciado recurso. Asimismo, se blindará la Albufera de la entrada de contaminación por la fachada oeste, donde hay más presiones por el cinturón metropolitano según explicó Fernando Juan Ferruses, director de proyectos de Acuamed. Para ello se construirán nueve kilómetros de colectores interceptores de toda la red de acequias y siete depósitos donde estas aguas serán tratadas para reincorporarse al ciclo. La Albufera recibirá sus aportes naturales de acuíferos y recursos fluviales, pero este proyecto crea las condiciones para que otro tipo de aportes de calidad sean efectivos, asegura el ingeniero Miguel Mondría. Todo para devolver la vida a un espacio moribundo. Blindaje a la contaminación Las redes están fuera del agua, porque la pesca de la anguila es de octubre a marzo ABC La Albufera valenciana, al borde del colapso Tras el deterioro sufrido por la fuerte presión urbana e industrial que se inició en los años 70, este paraje natural está sufriendo un cambio radical. Ahora, un programa de regeneración, que aportará nuevos recursos hídricos, quiere devolverlo a la vida POR ARACELI ACOSTA EL PALMAR (VALENCIA) La Albufera de Valencia no es un parque natural al uso. La red de acequias y canales que en su día permitieron poner a este enorme carrizal en riego para cultivar arroz y que supusieron transformar en una laguna, con el control artificial de su desagüe al mar, lo que era una albufera salobre, es la misma que ahora amenaza de muerte a este paraje. La contaminación, ya sea por vertidos directos o por los retornos del riego conteniendo herbicidas, que ahora llega a través de esas mismas acequias, ha transformado las aguas antes transparentes y vivas de la laguna en un ecosistema hipertrófico, con una gran cantidad de fitopláncton y poco zoopláncton, sin vegetación sumergida y con una menor biodiversidad. Un ecosistema diseñado por el hombre, quien ahora debe encargarse de lavarle la cara y las aguas, en definitiva, darle un cambio radical tras el deterioro sufrido por la fuerte presión urbana e industrial que se inició en los años 70. El proyecto de regeneración de esta laguna diseñado por la sociedad estatal Acuamed (Aguas de las Cuencas Mediterráneas) pretende, por tanto, revertir esta situación y devolver la laguna al estado en que se hallaba en los años 60. Como cuenta Alfredo Camarena, verdadero terrateniente en esta zona y que nos recibe en su finca de Sollana, en esa época los pescadores y algunos labradores hundían el botijo en las zonas de la laguna donde conocían que manaba agua y ésta salía absolutamente transparente Ahora, todo es bien distinto. La Albufera vive de milagro dice, y recuerda que en el año 1972 murió el último vestigio de vegetación acuática, que ayudaba a limpiar estas aguas. Pero no es sólo la contaminación, sino el proceso de aterramiento que está sufriendo la zona. Un proceso que viene de atrás, cuando por el Turia bajaban los troncos desde Cuenca Una deforestación incontrolada que ha llevado a que el agua no encuentre freno y baje con tierra y sólidos, sobre todo en los episodios de fuertes lluvias que de cuando en cuando azotan esta zona. La riada del año 1957- -recuerda Camarena- -dejó en la parte noroeste de la Albufera no menos de 40 centímetros de sedimentos. Con dos o tres de esas, habría desaparecido Y es que esta laguna, que se extiende por más de 2.800 hectáreas, aunque sólo 2.400 están ocupadas por agua y el resto co- Más información sobre el proyecto: www. programaaguaalbufera. es De capturar anguilas a pescar turistas La anguila es cada día más escasa en la laguna de la Albufera valenciana. El lago se comunica con el mar a través de tres canales artificiales (llamados golas que permiten la regulación del nivel de sus aguas mediante un sistema de compuertas. Sin embargo, y como denuncia Alfredo Camarena, se pescan las angulas cuando intentan entrar y las anguilas cuando intentan salir Esto, junto a la contaminación, la sobrepesca, el cierre de compuertas en épocas vitales de migración y la excesiva corriente de agua a la salida de las golas con fondos profundos y orillas de hormigón que Robert es pescador ABC dificultan el cómodo acceso de las angulas, ha provocado una reducción de sus poblaciones. Pero no son los pescadores quienes regulamos las compuertas, sino los arroceros explica Robert, pescador y ahora también paseante en barca de turistas. Ahora pesco turistas- -dice con sorna- porque lo de la anguila ha caído mucho En los últimos años, la Cofradía de Pescadores de El Palmar logra sacar unos 600 kilos anuales, pero hace 10 años era el triple e incluso el cuádruple, explica. Desde su barca nos enseña les calaes el arte de pesca tradicional para la captura de la anguila, que consiste en un entramado artesanal de estacas y redes. Ahora las redes están fuera del agua porque las anguilas sólo se capturan de octubre a marzo, si quedan.