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76 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 2 s 5 s 2007 ABC Un libro escrito como cruzada contra el choque de culturas José Enrique Ruiz- Doménech Académico y autor de Atardeceres Rojos volucrado en política. Quería superponerlos a dos vidas paralelas cristianas y escogí a Reverter, conde de Barcelona, un hombre que decide exiliarse en Marruecos y arabizarse. Para terminar de perfilar este cuarteto de Alejandría, escogí a Fulco, conde de Anjou, quien se desprende de todos sus bienes para ir a la aventura de convertirse en rey de Jerusalén. Zahi Hawass posa en la tumba de un desntista de hace 4.200 años descubierta al sur de El Cairo AP Egipto exige la devolución de tesoros a quien quiera excavar Es la última cruzada de Zahi Hawass, que sueña con recuperar el busto de Nefertiti o la Piedra Rosetta, aunque sea en préstamo PAULA ROSAS CORRESPONSAL EL CAIRO. Si alguien en el mundo se considera el heredero de Indiana Jones, ése es Zahi Hawass. El secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto no ceja en su empeño de ver las más preciadas reliquias nacionales en suelo patrio, aunque sea de forma temporal. Y Hawass apuesta por todo lo alto. El obstinado egiptólogo ha anunciado esta semana que el Ministerio de Exteriores egipcio enviará cartas al Reino Unido, Francia, Alemania y EE. UU. para pedir en préstamo las más importantes piezas egipcias que guardan en sus museos, entre ellos la Piedra Rosetta y el busto de la reina Nefertiti. Hawass quiere que las piezas se exhiban en la inauguración del nuevo Museo Egipcio, prevista para el año 2011, que se situará en los aledaños de las pirámides de Giza, o en el museo Atum, que abrirá sus puertas en la ciudad de Minia (en el delta del Nilo) en 2010. La batalla será complicada. Ésta no es la primera vez (ni será la última) que Egipto emprende tamaña empresa. Recientemente, el mediático arqueólogo exigió al gobierno alemán que la bella reina policromada, que actualmente se expone en el Museo Antiguo de Berlín, viajara durante tres meses a Egipto. Hawass quería que la valiosísima pieza hiciera una gira por su país natal antes de ser trasladada al Museo Nuevo de la capital alemana, prevista para 2009, donde las autoridades germanas quieren que la reina descanse eternamente. Pero la negativa fue rotunda: Nefertiti no está en condiciones de viajar. El busto de la reina, de 3.000 años de antigüedad, fue descubierto en 1912 por un egiptólogo alemán, y desde entonces se encuentra en Alemania. El Museo Británico tampoco parece estar por la labor de ver una de sus más valiosas piezas, la Piedra Rosetta, en tierras faraónicas. La estela de granito negro, descubierta en 1799 por las tropas napoleónicas en el delta del Nilo, sirvió para descifrar la escritura jeroglífica y su valor es incalculable. El Reino Unido se ha negado siempre a prestar una de las piezas estrella de su museo de arte antiguo. Pero Hawass también quiere contar con el zodíaco del templo de Déndera, un valioso bajorrelieve que se situaba en el techo de este santuario egipcio y que hoy se muestra en el museo del Louvre de París. Y con las esculturas de los arquitectos de las pirámides de Keops (Hemiunu, en el Museo Roemer- Pelizaeu de Berlín) y de Kefrén (Anchhaf, en el Museo de Bellas Artes de Boston) La cruzada por recuperar sus tesoros expoliados tiene mucho de nacionalista. El mes pasado, un Hawass triunfador sacaba pecho tras conseguir recuperar un mechón de pelo del mismísimo Ramsés II que un incauto había intentado vender a través de Internet. Página oficial del doctor Hawass: http: guardians. net hawass Un experto medievalista recrea las vidas de dos europeos y dos árabes en el siglo XI y XII. Años en los que la cristiandad y el islam se enfrentaron mientras algunos hombres alentaron ideas de concordia MACARENA GARCÍA MADRID. José Enrique RuizDoménech está seguro de que la Edad Media esconde las claves para entender el mundo actual. Con esa idea se gana la vida en la Universidad Autónoma de Barcelona y publicando libros históricos que han llegado a esa escasa categoría de los best sellers de 1.000 páginas. Ahora presenta Atardeceres rojos una crónica de cuatro vidas atribuladas por las cruzadas emprendidas por el cristianismo y el yihadismo emanado del islam. Ruiz- Domènech cruzó cuatro biografías, dos árabes y dos europeas, para dar cuenta de la compeljidad de la sociedad mediterránea de los siglos XI y XII. Lamento que los últimos sucesos hagan a este libro más necesario se excusa, referiéndose al resurgimiento del terrorismo islamista en el Magreb. -Soy muy contrario a las ideas genéricas, sobre todo, a la hora de tratar el problema del islamismo y la cristiandad. Quería presentar diferentes posturas y usé la línea plutarquiana de Vidas paralelas Primero, elegí un escritor en el Islam andalusí que era un bereber y tenía la idea de buscar la concordia donde la diferencia de religiones no fuera una división. Al otro lado del mediterráneo me topé con un sirio (Usama ibn Munqidh) que era un viajero empedernido y muy in- -Son todos, de una u otra forma, pacifistas. -Me interesaba tratar la desventura, como el conflicto los hizo desgraciados a cada uno. En general hay un intento de comprender al otro. Fulco se hace muy amigo de Usamah ibn Munqidh y juntos llegan a la conclusión de que es posible un reino de Jerusalén basado en la concordia. ¿Cómo escogió estas cuatro historias? -En la introducción usted esboza distintas razones que habrían motivado las cruzadas. Entre ellas, los intereses comerciales. -Ese es el tema. ¡Se está hablando demasiado deprisa de cómo los problemas actuales se deben a esa época! Y es verdad, pero en la verdad de esa época; una historia compleja donde no hay buenos ni malos. No había una sociedad idílica musulmana y lo que a mí me interesa es situar a la historia como espejo para ver el presente. Supuestamente (la guerra santa) fue una respuesta a las cruzadas, pero no es así, porque el movimiento de integración islámica es anterior y responde más a la postura de un grupos religiosos islámicos, que hoy clasificaríamos políticamente como de ultra derecha, que convencen a la población de que los otros son los culpables de los bolsones de pobreza árabes. Por eso comienza la guerra contra las otras culturas, lo que pasa es que después de las cruzadas se intensifica. -Se nota la intención de desmitificar tópicos. El Ministerio de Exteriores egipcio enviará cartas al Reino Unido, Francia, Alemania y EE. UU -Lo cierto es que esa guerra iba a acabar con las rutas comerciales del Oriente Medio. Sucede entonces que los comerciantes la acaban financiando a cambio de ir también en esos barcos. Y así se cruza, como siempre acaba sucediendo, lo religioso con lo económico. En esa época los árabes tenían el monopolio de los materiales para teñir los textiles, una realidad homologable al petróleo de hoy.