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ABC MIÉRCOLES 2- -5- -2007 La ministra de Fomento se adelanta a Aguirre y visita hoy el Metro de la T- 4 Magdalena Álvarez 47 La Policía se tuvo que hacer cargo de un niño marroquí de 7 años que caminaba solo en medio de la revuelta ¡Que no te he tirado la botella! En total, alrededor de 30 patrullas policiales- -entre los dos Cuerpos- -tuvieron que acudir al lugar de los hechos. Numerosos testigos coincidían en que la carga policial no fue excesivamente violenta, habida cuenta de la envergadura de lo que estaba ocurriendo. No hubo necesidad de realizar disparos al aire. Pero la violencia continuaba. Una de las agentes del Cuerpo Nacional de Policía fue agredida a patadas en la cabeza. El Samur la trasladó al hospital, donde le dieron puntos de sutura. Fue la que peor salió parada, aunque no la única funcionaria: nueve de ellos, cinco nacionales y cuatro municipales, tuvieron que ser atendidos por contusiones. De hecho, hasta el lugar se trasladaron cinco unidades básicas, que fueron desplegadas en las calles de Leganitos- -donde se encuentra la comisaría de Centro- la plaza de Barceló y la Glorieta de San Bernardo. Asimismo, se colocó un hospital de campaña en la glorieta de Bilbao. También tuvieron que intervenir en numerosas ocasiones los Bomberos del Ayuntamiento, debido en algunos casos a las barricadas incendiarias que provocaron los jóvenes en Corredera Alta de San Pablo. Intervinieron, además, por fuego en los contenedores en la misma plaza del Dos de Mayo, la calle de la Palma, y las de Velarde y San Vicente Ferrer, donde prendieron la basura. En total, fueron detenidos diez jóvenes, todos mayores de edad- -entre 19 y 26 años- de los que ocho pasaron a disposición judicial. Tienen residencia en Madrid capital. Además, la Policía tuvo que asistir y recoger a un niño marroquí de 7 años que se encontraba por la calle solo. A las cinco de la mañana todo se calmó. El Selur también se tuvo que emplear a fondo. Quince de sus efectivos tardaron dos horas y media en recoger y limpiar, con cinco máquinas, los residuos de las 23 papeleras, cuatro contenedores de escombros y 15 de basura que quedaron destrozados. Nos hemos liado a botellazos y a quemar contenedores Los jóvenes que agredieron a la Policía justificaban su actitud violenta. Los vecinos, todo lo contrario. Están hartos de tantos problemas de convivencia en un barrio castigado por la marcha Son las dos partes, testigos, de lo ocurrido en Malasaña POR C. H. MADRID. Muchos se tapaban la cara, pero no se mordían la lengua. Ellos venían con sus porras, y nos la han liado, y se la hemos liado respondiendo a botellazos y quemando contenedores Era, a pie de barricada y junto a uno de los dispositivos desplegados por el Samur, la confesión de uno de los jóvenes participantes en la algarada callejera que vivió el barrio de Malasaña. Carlos, otro chico que se encontraba en la zona cuando ocurrieron los hechos, narraba que había sido golpeado cuando pidió explicaciones a los agentes sobre por qué insultaban a otro joven. Me empujaron, se abalanzaron sobre mí, me tiraron al suelo, me golpearon por todo el cuerpo y me esposaron, pero luego me dejaron libre cuando les dije que se equivocaban, que soy trabajador de la Comunidad de Madrid y cuando las asistencias les solicitaron que les dejaran atenderme explicó. Pero esta versión agresiva de la actuación policial distaba mucho de la que ayer por la mañana narraban los vecinos del barrio, hartos de la situación que tienen que sufrir tan a menudo. Los jóvenes se liaron a botellazo limpio y dando patadas a los coches afirma una mujer, quien añade que la Policía salía corriendo Llamé para que trajeran refuerzos, porque se los estaban comiendo vivos- -relata- Los alborotadores eran de la peor calaña, con pasamontañas... Se investiga si se trata de okupas Era gente mala- -dice otra vecina, que prefiere no mostrar su cara a las cámaras- que toma represalias... ¡Se lo pasaron muy bien! Seguro que El año pasado hubo hasta disparos al aire Lo que ocurrió la madrugada de ayer en Malasaña puede que sea la punta del iceberg pero no un caso aislado. Desde que se prohibieron las fiestas del barrio (en 2005, aunque en 2004 no se celebraron a iniciativa de los vecinos en solidaridad con las víctimas del 11- M) no ha habido Dos de Mayo sin problemas. Los vecinos recuerdan que el año pasado también hubo trifulcas, hasta el punto de que los agentes que intervinieron se vieron obligados a realizar disparos al aire, de manera intimidatoria. Aunque no llegó tanto la sangre al río. De lo que estoy seguro es de que esta noche vuelven indica un vecino de la calle de San Andrés. También reconocen en el barrio que el hecho de que el Ayuntamiento no les dé el permiso para retomar las fiestas provoca estas celebraciones alternativas Se los estaban comiendo vivos Un niño entre las barricadas vuelven esta noche. Estamos muy hartos de esto Otra vecina, de la calle de la Palma, hace hincapié en que se monta la marimorena en la calle los fines de semana Toda la Policía estaba en Palma con San Andrés. La gente se paró y empezaron a lanzar ladrillos. A los vecinos nos daba miedo asomarnos a la ventana para ver qué pasaba. La Policía gritaba: ¡Agrupaos, agrupaos! Vivimos atemorizados No era éste el único testimonio de hartazgo. Los vecinos ya no saben cómo pedir a las autoridades que tomen cartas en el asunto. La mayoría de ellos reconocen que la situación mejoró desde que entró en vigor la ley antibotellón La presencia policial es abundante- -el dispositivo preventivo es de 25 personas, según fuentes del Ayuntamiento- pero los problemas de convivencia persisten. Pero no sólo los vecinos sufrieron la ira de estos jóvenes. Un cámara de televisión que se encontraba grabando el botellón en Malasaña previo al Dos de Mayo se sintió intimidado al poco de empezar a hacer su trabajo. Avisó a la Policía y el equipo televisivo tuvo que salir de allí en el coche patrulla, para que no les pasara nada. El día después dejaba imágenes de suciedad y destrozos por las calles CHEMA BARROSO