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72 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 1 s 5 s 2007 ABC LOS MAYORES SETS DEL MUNDO J. L. Mankievicz utilizó este set grandioso para rodar Cleopatra con Elizabeth Taylor, Richard Burton y Rex Harrison Cinecittá cumple 70 años Los estudios Cinecittá de Roma, fundados en 1937 por Musolini, no sólo han acogido el rodaje de los grandes directores italianos: De Sica, Fellini, Visconti... sino también el de grandísimas producciones americanas POR JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. El paraje fantástico donde se empieza un paseo por el antiguo puerto de Nueva York en 1863, se atraviesa la plaza mayor de Asís, se recorre en góndola un canal de Venecia y se llega a los foros de la antigua Roma se llama Cinecittá, y está preparando para este viernes su guateque de las 70 velitas con la ilusión de una quinceañera. La Hollywood del Tíber como se llamaba en los años cincuenta, ha sabido reinventarse y quiere volver al centro de la creación cinematográfica como si hubiese nacido ayer. A estas alturas casi nadie recuerda que la decisión de construir la mayor ciudad del cine en Europa fue una orden de Mussolini al servicio de la propaganda política. Corría el año 1936, y en la Italia fascista- -a diferencia de la de ahora- -corría también todo el mundo en cuanto el Duce daba una orden. Si el Coliseo de Roma se construyó en tres años- -hazaña que sería imposible hoy- Los años de esplendor Aunque se fundaron en 1937, los años de mayor esplendor de Cinecittá comienzan en la década de los 50 y se apagan a finales de los 70. Por sus platós desfilaron todos los grandes directores italianos: V. de Sica, F. Fellini, R. Rossellini, L. Visconti, A. Blassetti, P. Germi, D. Risi, M. Bolognini, M. Monicelli, M. A. Antonioni, P. P. Pasolini, E. Scola, los hermanos Taviani, S. Leone, B. Bertolucci, M. Troisi, R. Benigni... Y allí también se rodaron superproducciones y películas internacionales como Quo Vadis (M. Leroy) Vacaciones en Roma (W. Wyler) La condesa descalza (J. L. Mankievick) Locuras de verano (D. Lean) Guerra y Paz (K. Vidor) Ben Hur (Wyler) Cleopatra (Mankievick) El cardenal (Preminger) El tormento y el éxtasis (C. Reed) y ¿Qué? (Polanski) Federico Fellini instruye a los actores antes de rodar la última toma de Y la nave va Por fortuna para el mundo, Cinecittá resucitó en 1947 confirmando potencial de cantera de talentos, pues allí nacieron Roberto Rossellini, Vittorio de Sica o Luchino Visconti, que pronto pusieron a Italia en la primera fila del cine internacional. Para muchos de aquellos genios, llegar a Cinecittá era un flechazo, una pasión irrefrenable. Federico Fellini contaba que la primera vez que oí este nombre, Cinecittá, me di cuenta de que era la ciudad en la que quería vivir, y que sería ya parte para siempre de mi vida. Era el lugar ideal. Era como entrar en el epicentro del vacío cósmico justo antes del Big Bang y asistir a la gran explosión creadora La Cinecittá de posguerra se convirtió enseguida en una fábrica de superproducciones como Quo Vadis (1950) Ben Hur (1957) o Cleopatra (1961) capaces de traer a Roma las estrellas más brillantes de Hollywood. Aquellos estudios eran el punto de encuentro de lo mejor de América y lo mejor de Italia, en un maridaje de culturas que Fellini retrató de modo genial en 1959 en La dolce vita aquella época que todavía se añora cuando uno pasea por Via Veneto o se acerca de noche a la Fontana di Trevi con la esperanza de encontrar a Anita Ekberg jugueteando bajo la cascada. La fiesta de 70 cumpleaños será, naturalmente, un homenaje a Fellini, e incluirá la proyección de un documental todavía inédito que ha despertado gran curiosidad. Naturalmente, se celebrará al estilo felliniano en una especie de astronave de cristal que están termi- Cinecittá se terminó en sólo quince meses, y el 28 de abril de 1937 Benito Mussolini hacia su entrada triunfal para la ceremonia de inauguración, uno de tantos acontecimientos de la propaganda del régimen. La fábrica de sueños de la Vía Tuscolana empezó a trabajar a todo ritmo al día siguiente, lanzando nada menos que 60 películas al año, entre las que quedan pocos títulos memorables, hasta que en 1943 los bombardeos americanos y el caos del final de la guerra redujeron todo el proyecto a ruinas.