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18 ESPAÑA Maragall rompe la estrategia del PSC MARTES 1 s 5 s 2007 ABC La ejecutiva del PSC niega una renuncia oficial de Maragall Los socialistas catalanes cierran filas en torno al Estatuto que rechaza su promotor IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. Pasqual Maragall no ha comunicado oficialmente a la dirección del PSC su deseo de dejar la presidencia del partido, aunque en la cúpula del socialismo catalán nadie oculta que su presidente hace tiempo que anunció la retirada. Aún así, el portavoz de la formación, Miquel Iceta, insistió ayer en que la ejecutiva, reunida bajo la presidencia de José Montilla, confía en que Maragall no deje la presidencia del partido antes del XI Congreso del PSC, que debe celebrarse en el otoño de 2008. Más allá de los discursos oficiales, lo cierto es que la dirección del partido no está dispuesta a que Maragall marque la agenda institucional del PSC, por muy presidente que sea. Por ello, insisten en recordar que el de presidente, en el caso del PSC, es un cargo de atribuciones puramente representativas, creado en su momento a la medida de Joan Raventós, fundador del partido. Para muestra, el botón de la diferencia de tratamiento en los estatutos socialistas con el cargo de primer secretario- -que ostenta José Montilla- En caso de que renunciara Montilla, sería obligada la convocatoria de un congreso extraordinario, mientras que los estatutos no prevén ninguna medida extraordinaria en caso de retirada del presidente. Por ello, muchas voces en la ejecutiva del PSC abogan por no sustituir a Maragall en caso de que haga efectiva su renuncia, y que sea la vicepresidenta del partido, Manuela de Madre, quien asuma sus tareas de forma interina. Otra opción sería la elección de un nuevo presidente en un Consejo Nacional, pero esto restaría peso político a la figura. En todo caso, las riendas del partido siempre han estado en manos del primer secretario y del secretario de organización- -un hombre de la máxima confianza de Montilla, José Zaragoza- -por lo que orgánicamente nada debe cambiar. Mención aparte merece el terremoto político que el ex president ha provocado en puertas de las elecciones municipales. En este sentido, la ejecutiva del PSC sólo le dio la réplica a Maragall en un punto: el Estatuto. En este sentido, Iceta aseguró que, aunque respetan la opinión de Maragall, no comparten su diagnóstico. El portavoz socialista no supo explicar el cambio de opinión del ex presidente de la Generalitat sobre la reforma y aseguró que seguimos creyendo que es muy bueno Nos lo tomamos como una obligación política porque es el Estatuto que han querido los catalanes concluyó Iceta para intentarla cuestión. Un intento vano, puesto que el resto de los líderes catalanes no están dispuestos a soltar la presa que tan gentilmente les ha ofrecido Maragall en plena precampaña. Así, Josep Piqué reclamó a Montilla que aclare si Maragall dice la verdad o miente mientras el ecosocialista Joan Saura aseguró no compartir el criterio de Maragall y recordó que él tampoco lo compartía hace poco tiempo Zapatero cede Montjuich a diez días de la campaña Barcelona recupera el castillo, donde ondeará la bandera española s La fortaleza perderá el uso militar y acogerá un Centro de la Paz ÀLEX GUBERN BARCELONA. Después de casi tres años de negociaciones y a diez días del inicio de la campaña de las municipales, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ratificaron ayer el acuerdo por el que el Ejecutivo devuelve el Castillo de Montjuich a la Corporación catalana. En la fortaleza, y superando los puntos de desacuerdo que habían frustrado la devolución desde que Zapatero la anunciase- -precisamente en otra campaña, la de las europeas de 2003- finalmente ondeará la bandera española, desaparecerá el grupo de antenas militares y se creará un centro- museo dedicado a la paz y a la resolución de conflictos. Todos los grupos municipales- -incluidos los socios de Hereu, ERC e ICV- -criticaron con dureza lo que calificaron de dádiva electoral a las puertas de la campaña. Los grupos nacionalistas, además, consideraron que Hereu se ha tragado todas las condiciones impuestas por el Gobierno. La devolución del castillo se hará mediante orden ministerial, dejando sin efecto la ley de cesión que en 2006 impulsó el ex ministro José Bono, ahora empantanada en el Congreso, y cuya redacción- -a juicio del Ayuntamiento, impositivo- -había llevado al Consistorio a no aceptar la cesión. En la citada ley, por ejemplo, se hablaba de la presencia permanente y en lugar preferente de las tres banderas oficiales, algo que la Corporación consideraba innecesario al entender que nunca ha cuestionado la ley que regula el uso de las enseñas oficiales. Ahora, y según el acuerdo alcanzado, también se cita la presencia de las banderas- -se añade la de la UE- aunque de una forma más genérica y aludiendo a la ley 39 1981. Que estén las cuatro banderas es lo que tiene que ser. A diferencia de otros redactados- ley Bono ahora la mención a las enseñas es fruto del acuerdo explicó Hereu, que dijo sentirse orgulloso de que así sea. Otro de los cambios fundamentales es el relativo a la presencia de las antenas militares y al pequeño destacamento que las custodia. En la ley anterior, estos usos permanecían, mientras que ahora se les buscará una ubicación alternativa en el plazo máximo de tres años. También a diferencia de la frustrada ley de 2006, el Consorcio que regirá el futuro Centro de la Paz- -donde estarán Ayuntamiento, Generalitat, Ministerio y otras instituciones por determinar- -no tomará las decisiones por unanimidad, por lo que ninguna Administración tendrá derecho de veto. La orden ministerial representa la simbólica revocación de la ley de 1960 que cedía el castillo a la ciudad pero no sus usos, ya que la devolución quedaba condicionada a la ubicación de un Museo Militar que hasta bien entrada la democracia fue un lugar de enaltecimiento del franquismo. Históricamente, el castillo ha tenido una fuerte carga simbólica: al menos un par de veces Barcelona ha sido bombardeada desde él, y en uno de sus fosos se fusiló en 1940 al ex presidente de la Generalitat Lluís Companys. Aún por definir la ambición y objetivos del llamado Centro de la Paz, el Consistorio quiere comenzar de inmediato los trabajos para convertir la fortaleza en la puerta de entrada de la montaña de Montjuich. La ley Bono suavizada Congreso extraordinario Hereu acepta con orgullo la condición de que la enseña nacional permanezca en la fortaleza De Madre, Montilla e Iceta, ayer, en la reunión de la ejecutiva del PSC a la que no asistió Maragall YOLANDA CARDO