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70 TOROS www. abc. es toros LUNES 30- -4- -2007 ABC El Fundi y un gran miura (por separado) FERIA DE ABRIL Real Maestranza de Sevilla. Domingo, 29 de abril de 2007. Última corrida. Lleno de no hay billetes Toros de Miura, incluido el sobrero (3 bis) serios, parejos y bien presentados; destacaron el bravo y gran 2 premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, y el 1 por el pitón derecho; el 3 bis tardeó; 4 5 y 6 desarrollaron mucho peligro. El Fundi, de grana y oro. Estocada hasta la bola (oreja) En el cuarto, estocada delantera (saludos) Juan José Padilla, de salmón y azabache. Estocada atravesada. Aviso (saludos con división de opiniones) En el quinto, media estocada tendida (petición y vuelta) Javier Valverde, de blanco y oro. Pinchazo, dos estocadas atravesadas que hacen guardia y cuatro descabellos. Aviso (silencio) En el sexto, tres pinchazos y estocada (palmas de despedida) ZABALA DE LA SERNA SEVILLA. El Fundi y un gran toro de Miura no coincidieron en el sorteo y caminaron por sendas paralelas. Pero de haberse cruzado, probablemente, otro sería el resultado. Porque Fundi estuvo toda la tarde con cabeza lidiadora y valor torero, y el miureño fue a parar a manos de Juan José Padilla... Que al bravo toro de los hijos de don Eduardo le premiasen con la vuelta al ruedo en el arrastre ya es cuestión más que discutible. Pero sin duda entra en el palmarés de toros de la feria con nombre propio, Morisco aunque lejos del victorino Borgoñés y el torrealta Soleá A Morisco también es cierto, le dieron en el caballo todo lo que no cobraron ni Borgoñés ni Soleá juntos porque se empleó a fondo (incluso derribó por derecho) Mas hasta ahí se sostiene la comparación, no nos vayamos a volver locos, que quizá el motivo último para que el palco sacase el pañuelo azul fuera la muerte lentísima y encastada de Morisco Padilla halló el punto tardíamente, sólo en unos cuantos derechazos de una faena sin mando ni sitio. Morisco por cierto, era una lámina de toro: berrendo, enmorrillado, largo, hondo. Cobrada una estocada atravesada, el Ciclón de Jerez se creyó que por darse coba durante la agonía, y hacerle algún desplante con la cabeza al moribundo, se iba a beneficiar. Le salió rana y únicamente saludó desde el tercio entre una sonora división de opiniones, mientras Morisco ganaba todos los parabienes. El Fundi, en un espectacular pase de pecho, cortó una oreja de ley Supongo que el hecho desquiciaría a Juan José Padilla, que salió en plan kamikaze con el quinto, en un saludo a portagayola que por poco le cuesta la vida: la paliza que encajó en el suelo fue brutal. Los pitones rompieron parte de la chaquetilla a la altura de las cervicales, respirándole terror en la nuca. Lo recogieron destrozado, pero enseguida volvió a la guerra, con el capote, con las banderillas, con la muleta. Porque aquello fue una guerra sin estrategia. El toro tenía su guasa- -se metía por debajo de los engaños- -y Padilla estuvo con un envalentonamiento que le nubló la lucidez. Rodó por los suelos de nuevo, se aperreó con el miura en una gresca de formas tabernarias. A una señora le recordó a un deseoso y currado principiante de capea nocturna. Claro que mi querida vecina de localidad EFE J. M. SERRANO Oreja para Martín Burgos y Cartagena en la matinal Martín Burgos y Andy Cartagena cortaron una oreja cada uno en la corrida matinal de rejones celebrada ayer en Sevilla. Con lleno, se lidiaron toros de Murube, de buen juego. Antonio Domecq, vuelta tras fuerte petición. Rui Fernandes, silencio. Martín Burgos, oreja. Cartagena, oreja. Sergio Galán (en la imagen) silencio. Leonardo Hernández, saludos. pertenecía a la parte seria de sombra que se reservó los pañuelos cuando dobló el toro. Pesó la sombra, y la mesura, en el palco, que no concedió la oreja. El jerezano paseó el anillo hecho un ecce homo, apalizado, derrotado y envuelto en un mantón que tapaba, al menos, el vestido pijama de salmón y escaso azabache corononado por la montera de Mazzantini. La oreja sí la cortó El Fundi por derecho. Sólo la estocada, el volapié, mereció el premio. La estocada de la feria, un espadazo de fábula que coronó una faena básicamente diestra- -por el izquierdo el miura alargaba la gaita cosa mala- bien traída, bien llevada, bien valiente y lúcida, con el eje de dos series de redondos importantes. Fue este toro cárdeno de enjutas carnes, de puro esqueleto miureño. Fundi luego volvió a demostrar con un cuarto temible la experiencia que los años de exilio en las galias, en las duras tierras del toro- toro, le han conferido. Valverde, muy serio, seco y firme, se dejó la voz y el alma para que el tardo y monumental sobrero de Zahariche se arrancase. Había toreado francamente con el capote, y en general con la muleta, también al sardo, hermoso y encanallado sexto. Pero después de tanto esfuerzo no se puede estar tan perdido con la espada.