Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 30 s 4 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 69 CLÁSICA Temporada CDMC Obras de J. J. Falcón Sanabria. Int. solistas de la Orq. de la Comunidad de Madrid. Coro de la Comunidad de Madrid. Dir. musical: J. Casas. Auditorio 400, Museo Reina Sofía. Madrid Estrellas radiantes ANDRÉS IBÁÑEZ Noche de homenaje a la música de Juan José Falcón (Las Palmas, 1936) El coro de la Comunidad se dispone sobre unos toscos tablados que desmerecen la elegancia nouvelliana, color amapola por fuera, color hígado por dentro, del gran escenario de la música contemporánea madrileña. Claro que cuando empiezan a cantar, uno se olvida de esos detalles. ¡Qué belleza, qué precisión sabe extraer Jordi Casas de su conjunto! Entre luz y tinieblas nos introduce ya de lleno en el lenguaje de Falcón, que, a pesar de sus indudables vínculos con las diversas escuelas del pasado (la de Viena- Darmstadt o, en el otro extremo de la música, la del Ars Nova, si acudimos a un cierto pasaje de Cum palmis et ramis manifiesta en seguida una individualidad claramente reconocible. Aquí y allá vemos a distintos miembros del coro llevarse un diapasón al oído para lograr afinar perfectamente esta música difícil aunque cristalina, exigente pero en absoluto hermética. Patterns rítmicos enfrentados simultaneamente, ostinatos en los que piezas o motivos se superponen obsesivamente en construcciones de gran aliento dentro de un uso muy personal del dodecafonismo, una escritura que tiende a fundir las voces, ya sean humanas o instrumentales, en clusters de los que surgen revelaciones casi místicas de la armonía. Cum palmis et ramis y Psalmus laudis obras para coro a capella o, en el segundo caso, acompañado de timbales y cuatro trompas, son muestras supremas de la magistral escritura coral de Falcón, con un uso siempre expresivo y jamás exhibicionista del parlato y el sprechgesäng, e intrincadas construcciones rítmicas que parecen proponer tiempos que suceden simultáneamente a distintas velocidades. De las otras piezas, destaca Estrellas radiantes en la que una radiante Carmen Gurriarán canta con una belleza de tono, una claridad de dicción y una exactitud de afinación que quitan el aliento, en medio de los trinos y las exóticas escalas ascendentes y descendentes de flauta, clarinete en si bemol, clarinete en la y fagot. MINISTERIO DE FOMENTO Se convoca licitación para la contratación por procedimiento abierto y forma de adjudicación concurso del siguiente contrato: SERVICIO DE LIMPIEZA DE LAS DEPENDENCIAS DE LA ESTACIÓN DE PAMPLONA. (Expte: 2.7 5300.0620 9- 00000) Importe: 347.000,00 Euros. (IVA Incluido) Vigencia máxima: 48 meses. Presentación de las ofertas: Hasta las 10: 00 horas del día 21 de mayo de 2007. Apertura de Ofertas Económicas: Día 4 de junio de 2007 a las 12: 00 horas. Disponibilidad de documentación (hasta el día 21 de mayo de 2007) presentación de ofertas y apertura: En la Jefatura de Gabinete de Contratación y Compras de Estaciones de Viajeros. Dirección de Contratación y Compras de la Dirección General de Explotación de la Infraestructura. Entidad Pública Empresarial Administrador de Infraestructuras Ferroviarias. Avda. Pío XII, 110. Caracola 18. 28036 Madrid. Tfno. 91 300 62 90. La información de esta licitación se encuentra en la página web de ADIF: http: www. adif. es Los gastos de publicidad de la presente licitación correrán a cargo de la s empresa s adjudicataria s. ADMINISTRADOR DE INFRAESTRUCTURAS FERROVIARIAS AP La Reina se despide de Rostropovich Doña Sofía viajó a Moscú para despedirse ayer de su gran amigo, el músico y el hombre, Mstislav Rostoprovich, cuyos restos estuvieron expuestos en el Conservatorio de la capital rusa. Hasta allí se acercaron cientos de ciudadanos para rendirle su último tributo. Slava fue enterrado ayer en el cementerio de Novodévichie. CLÁSICA Grandes Intérpretes Obras de Beethoven, Bach, Elliott Carter y Schumann. Intérprete: Till Fellner (piano) Lugar: Auditorio Nacional. Madrid. Fecha: 24- 04- 07 Till Fellner, fácil ante lo difícil ANTONIO IGLESIAS Till Fellner, pianista vienés, acaba de ofrecernos un recital en la sala grande del Auditorio Nacional de Madrid, dentro del ciclo Grandes Intérpretes, organizado por la revista Scherzo ciertamente comprometido por un programa ambicioso y hasta, si se quiere, lo bastante novedoso en razón de la inclusión de obras de rara escucha. Entre ellas, pianísticamente, cabe una primera referencia a la famosa Kreisleriana, Op. 16 del romático por excelencia, Robert Schumann, que cerraba una brillante actuación, como siempre dentro de su arriesgado pianismo. Decir que Fellner la desgranó de manera impoluta, es una anticipada referencia a su técnica fácil con sonoridades siempre magníficamente graduadas; es decir, como dominador que las da todas sin aparente riesgo de rozar la de al lado Pero Robert Schumann es un romántico de cuerpo entero y su piano canta hasta llegar a desbordarse con su pasión de incontenible claroscuro, muy penetrante en nuestros senti- dos. Esta última cualidad no la administra Fellner, porque parece no experimentarla, pero la media hora de duración de esta página tan importante del teclado, resultó bastante fría por desnaturalizada de tal manera. Mucho más acertado resultó su Beethoven. la Sonata núm. 16, Op. 31, núm. 1 llevada con asombrosa facilidad y muy bien entendida, como asi- Frialdad Nuestro intérprete quiso rendir culto a la contemporaneidad, ofreciéndonos una versión de 90+ del neoyorquino Elliott Carter mismo le aplaudimos en los quince números de las Invenciones a dos voces de Johann Sebastian Bach. Pequeñas obras de admirable contrapunto, muy bien explicadas por el excelente pianista que, con todo, es Till Fellner. Quizá conviniera una revisión de los trinos, para transmitirlos sin quiebra de esfuerzo, es decir, dentro de su plano. Nuestro intérprete quiso rendir culto a la contemporaneidad, ofreciéndonos una versión de 90+ del neoyorquino Elliott Carter, que con sus apenas cinco minutos de duración, campea sobre la arbitrariedad con la escritura de un teclado caprichoso, a guisa de improvisación, hoy superada en su total aventura, muy bien dicha por Fellner. El pianista no quiso conceder propina alguna, pese a reclamarlo vivamente el público.