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84 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 29- -4- -2007 ABC Parece mentira que los vecinos del Museo del Prado protestaran tanto Miles de ciudadanos disfrutaron, con espíritu crítico, del primer día de visitas guiadas al nuevo edificio de Rafael Moneo para el Museo del Prado POR TULIO DEMICHELI FOTO: PEDRO ARMESTRE MADRID. Primer día del primer puente de mayo. Son las diez de la mañana. Dos largas colas serpentean hacia los accesos de la puerta de Goya; una, para visitar la colección permanente; la otra, para la exposición de Tintoretto. Algunos grupos de visitantes no se detienen allí, rodean esa entrada al Palacio de Villanueva y se encaminan hacia la flamante Puerta de los Jerónimos, nuevo acceso- -como la Puerta del Claustro, bellísima creación de Cristina Iglesias, que sólo se abrirá en grandes ocasiones- -a las dependencias de la ampliación del Prado. El acceso a estas visitas se realiza por esa Puerta de los Jerónimos. A partir de allí, el visitante buscará ocho puntos de interés debidamente señalizados donde le aguardan unos jóvenes vestidos con una camiseta que lleva la leyenda Abierto título de estas jornadas. Son alumnos de los últimos años de Arquitectura o arquitectos precolegiados, reclutados como guías por el COAM. Primer punto de interés: la Sala de las Musas. Se trata de ocho estatuas halladas en el Palacio de Adriano, en Tívoli... explica el guía. Pero las Musas son nueve, no ocho le interrumpe un visitante versado en mitología. Es que falta Melpómene, la de la Tragedia Sigamos. En esta sala se presenta una de las notas características de la ampliación: El rojo pompeyano elegido por Moneo, entre otras razones, porque resaltará las estatuas dice el guía. Pero si están a nivel del suelo- -se extraña un señora, al estar ya situadas algunas de ellas- Se verían mejor en alto, y el rojo las destacaría más porque empastarían me- Estudiantes de arquitectura explican los detalles de la construcción a los visitantes del edificio para el Prado de Moneo jor No- -interviene una joven- si las elevan, los espectadores perderíamos detalle Entonces, una mujer de mediana edad se interesa, por primera vez, en el rojo pompeyano así denominado por ser típico de los frescos de Pompeya. Esta visitante volverá sobre ello en el vestíbulo principal, donde esa tonalidad protagoniza una de sus áreas. Me han comentado que El Prado va a utilizar este rojo pompeyano como imagen corporativa... ¿es verdad? El guía se queda a cuadros: Eso pregúnteselo al Museo, nosotros no sabemos nada sale del paso. Y ¿su camiseta? insiste ella, intrigada por ser roja. El muchacho piensa un momento y luego, comenta: La verdad es que nos las han cambiado hace unos días Entonces, un hombre mayor murmura en voz muy baja: A lo mejor, es rojo Zapatero La madera de cedro caracteriza el auditorio en graderío descendente y cuyo techo reproduce la forma de las ondas sonoras para mejorar la acústica explica ahora una de las guías. ¿Seguro que cumple la normativa para evacuación? la interroga un señor de unos cuarenta años. No hay razón para alarmarse: El aforo no es muy elevado, 438 personas, y los pasillos son espaciosos. Nadie corre peligro, está muy pensado la chica lo tranquiliza con aplomo. A algunos visitantes las tres salas de exposiciones temporales (de 400 metros cada una, dos en una planta, la otra en el piso superior) les parecen insuficientes: ¿Cómo se podría hacer aquí una exposición tan grande como la que hay ahora de Tintoretto? se pregunta un veinteañero. Pese a sus dudas, las salas tienen muchas posibilidades expositivas y bastante superficie. La bellísima linterna que da paso a una dominante claridad a las estancias del Cubo de Moneo unifica todas las PEDRO ARMESTRE ¿Va a ser el rojo pompeyano la nueva imagen corporativa del Museo del Prado? La reforma es muy bonita, me encanta la iluminación, pese a que es una ampliación casi subterránea ¿Seguro que el nuevo auditorio cumple con la normativa de seguridad para la evacuación? Por el Claustro de los Jerónimos: Es precioso, qué bonito remate del edicio, una maravilla opiniones: ¡Qué bonita luz! se oye decir continuamente a unos y a otros. En el Claustro El rojo pompeyano La última planta, el séptimo punto de interés, es la joya de la Corona: el claustro de los Jerónimos, reinstalado piedra por piedra. Un sacerdote de treinta y pocos años parece saber mucho de él. Le pedimos la opinión para ABC y le muda la color: No podemos hacer declaraciones a la Prensa sin permiso del obispo. Lo siento, compréndame -se excusa- Incomprensible, nadie le pregunta por la parroqia de San Carlos Borromeo. Y además, todo el mundo coincide: Es precioso, qué bonito remate del edifico, qué maravilla A alguno, eso sí, no le gusta que se vean los talleres que lo rodean, y casi a nadie que, en dos de sus arcos, se muestre al aire el hormigón de la camisa que lo rodea exteriormente. Al salir por la Puerta del