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ABC DOMINGO 29- -4- -2007 Nueva crisis inmigratoria ESPAÑA 35 Un policía fotografía los cadáveres de los tres subsaharianos que fallecieron antes de que su cayuco llegara a las costas de Gran Canaria REUTERS Un cayuco arriba a Canarias con tres cadáveres tras una travesía infernal a la que sobrevivió un bebé En la embarcación viajaba otro niño de nueve años, además de 73 varones adultos, entre los que se encontraba el hermano de uno de los muertos E. C. LAS PALMAS. Tres cayucos y siete muertos en una sola semana. Siete jóvenes subsaharianos que se han dejado la vida en el intento de alcanzar costas canarias. La madrugada del sábado se recuperaban los últimos tres cuerpos, ya inertes. Un hermano de uno de los fallecidos lloraba su pérdida en la oscuridad de la noche. Otros familiares, en cualquier punto del continente africano, también lloran a los suyos. En 2006 fueron miles y sólo en los cuatro primeros meses de este año ya se han recuperado cerca de quince cadáveres; muchos más- -lanzados por la borda por sus compañeros durante el trayecto- -quedarán quizás para siempre en la inmensidad del cruel cementerio azul. Nada pudo hacerse por los últimos tres inmigrantes muertos. Pero la tragedia a veces deja hueco a la esperanza. Un pequeño de sólo dieciocho meses ponía cara al milagro. Bajo la atenta protección de su madre, ajeno a la aventura ya superada, y a pesar de su corta edad, lograba tocar tierra grancanaria junto a otras 81 personas. Sano y salvo. migrantes, la mitad fueron atendidos por los sanitarios a pie de muelle, y ocho fueron trasladados a ambulatorios Al cierre de esta edición, cuatro permanecían ingresados en estado grave en hospitales de la isla redonda. De los ocupantes del cayuco, que según fuentes de la Guardia Civil podría haber partido desde algún punto de las costas mauritanas, sorprende la fortaleza de los dos menores, sus madres y otras dos mujeres. Nada más desembarcar, los miembros de Cruz Roja atendían a los pequeños, uno de nueve años y el pequeño de sólo dieciocho meses, que afortunadamente no presentaban ninguna complicación de salud Ahora, tras el obligado paso por la comisaría, habrá que establecer los lazos de parentesco que existen entre los miembros de la expedición. Por el momento, mujeres y niños serán derivados a un centro de acogida, donde los pequeños podrán pasar la inspección del pediatra y recibirán una atención más especializada. Las parejas de las mujeres que viajaban en el cayuco podrán reunirse con los suyos una vez puesto en marcha el proceso de reagrupación familiar que se da en estos casos. El Carencia de medios a ambos lados de la costa A una milla, o lo que es lo mismo 1.800 metros de distancia de la costa. Hasta que no se aproximó a esa distancia, la embarcación clandestina interceptada este sábado en Gran Canaria no pudo ser detectada por los radares móviles del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) ubicados en la isla redonda. Necesitamos un sistema fijo como el que se instaló en 2003 en Fuerteventura, o el que funciona desde hace unos meses en Lanzarote reclamaban ayer en declaraciones a este periódico agentes de la Guardia Civil, al tiempo que denunciaron que las dos islas que más inmigración reciben actualmente, Gran Canaria y Tenerife, no cuentan aún con este dispositivo. Las cosas en el punto de partida tampoco andan mucho mejor. Hace semanas que las patrulleras y helicópteros españoles son los únicos medios de Frontex. Un avión y un barco italiano se sumarán en los próximos días. resto de varones, sin embargo, pasará a un centro de internamiento donde podrán esperar un máximo de cuarenta días hasta que sean trasladados a la Península o repatriados a sus países de origen. Pendientes de su destino continúan también los ocupantes del cayuco rescatado este lunes por un pesquero español. Rechazados por las autoridades de Nuakchott, fueron desembarcados finalmente en el puerto senegalés de Dakar. Entre ellos viajaban los dos primeros muertos de los que se tenía noticia esta semana; aunque los miembros de la expedición aseguraron haber perdido a diez compañeros más. Tampoco saben nada sobre su futuro los 23 asiáticos que cumplen ya ochenta días de espera en el hangar de Nuadibú después de que fueran localizados en alta mar con otros 360 inmigrantes a bordo del Marine I Las autoridades españolas negocian la posibilidad de que sean trasladados a Conakry, de donde se piensa que partió el barco. Hasta allí fueron derivados también los 260 inmigrantes asiáticos y subsaharianos del Happy Day donde no han sido juzgados y pasean de nuevo en libertad. Pendientes de su destino Tres días sin comer ni beber Los ocupantes de la embarcación clandestina estaban extenuados cuenta a este periódico Gabriel Marrero, director provincial en Las Palmas de Salud y Socorro de la Cruz Roja, llevaban cerca de tres días, de los más de diez que pudo durar el trayecto, sin nada que llevarse a la boca Habían viajado muy apretados, y muchos no habían podido cambiar de postura en mucho tiempo Circunstancia a la que hay que sumar el mal estado del Océano y las adversas condiciones climatológicas con que se han encontrado estos días. Factores que les han llevado a terminar el viaje con hipotermias severas, deshidratación, fracturas... De los 82 in-