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30 ESPAÑA DOMINGO 29 s 4 s 2007 ABC Un esquizofrénico de 52 años mata a su padre a puñaladas en un barrio de Sevilla Hirió leve a su madre cuando ésta intentó socorrer a su marido agonizante M. J. PEREIRA SEVILLA. La mayoría de los vecinos del edificio situado en la calle Getsemaní número 2 de Sevilla, en el barrio de La Oliva, no daban crédito ayer a los hechos que sucedieron en un piso de la quinta planta, donde un esquizofrénico mató a su padre de varias puñaladas a primeras horas de la mañana. Muchos de ellos sólo se enteraron de lo acontecido cuando llegaron la Policía y las cámaras de televisión. Sólo los vecinos colindantes oyeron la discusión que la víctima, A. R. D. de 77 años, y su esposa, entablaron con su hijo, A. R. R. de 52 años, pocos antes de producirse el parricidio. Los hechos se iniciaron, según fuentes policiales, sobre las 9 de la mañana, cuando el hijo del matrimonio se levantó y tras discutir con su padre en la cocina, empuñó un cuchillo para asestarle a continuación varias puñaladas mortales. La madre intentó socorrer a su marido agonizante y el hijo la hirió levemente, por lo que sa- lió al rellano de la escalera a pedir auxilio. Uno de los primeros en llegar al lugar de los hechos fue un joven vecino, que halló en la escalera a la mujer del fallecido con las ropas ensangrentadas y herida en el cuello, según relató a ABC Carmen M. una vecina. Las mismas fuentes indicaron que el joven entró en la vivienda y encontró a A. R. D. aún agonizante en el suelo de la cocina, por lo que optó por bajar corriendo a la calle para llamar a la Policía. Efectivos de la Policía Nacional acudieron a la vivienda, donde al parecer encontraron al hijo en el cuarto, también herido con motivo de la refriega. Madre e hijo tuvieron que ser además atendidos por un ataque de ansiedad y cortes de diversa consideración en el hospital Virgen del Rocío. Bajo custodia policial, el parricida quedó hospitalizado en la Unidad de Psiquiatría. La mayoría de los vecinos conocía los problemas psiquiátricos de A. R. R. si bien aseguraron que nunca dio escándalos públicos ni los padres presentaron anteriormente ninguna denuncia contra el hijo por agresiones, según fuentes de la Policía Nacional. Los vecinos colindantes con la vivienda del parricida afirman, sin embargo, que eran usuales los gritos y peleas del hijo con sus padres. Carmen M. P. declaró que Antoñito como así llamaba la madre al parricida, se pasaba noches enteras hablando, gritando o cantando. En ocasiones, el matrimonio tenía que sufrir las iras del hijo, que tiraba al suelo los platos con la comida o les insultaba. Hospitalizado Sin un centro adecuado, vivía con sus padres A. R. R. estuvo presuntamente ingresado en el Psiquiátrico de Miraflores, centro que la Junta de Andalucía cerró al iniciar la reforma psiquiátrica en 1987, según relataron amigos del fallecido. Carmen M. vecina del parricida, afirma que algunos amigos del matrimonio señalaron que su hijo esquizofrénico se fue a vivir con ellos tras cerrar el Psiquiátrico. Al parecer, la Administración andaluza les propuso el ingreso del hijo en el centro público de El Puerto, pero los padres desistieron porque debido a su avanzada edad tendrían problemas para desplazarse y visitar a A. R. R con frecuencia.