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ABC DOMINGO 29 s 4 s 2007 ESPAÑA 25 La legislatura agoniza sin proyectos El Gobierno se ha quedado sin ofertas a un año de las elecciones. Al de ETA, en el debate parlamentario sólo se suman el revisionismo de la memoria histórica y los arreglos en la financiación de partidos: subirse las subvenciones y reabrir la devolución del patrimonio incautado en 1936 ÁNGEL COLLADO MADRID. La agonía de la presente legislatura se agudiza por días. El afán del Gobierno por revisar la Transición y el empeño en mantener al menos la esperanza en la negociación con ETA se quedan sin proyectos de acompañamiento con algún peso o poder de influencia en la opinión pública. Con el aplazamiento de las leyes del vino, del cine, de las reformas de los estudios universitarios o del control sobre los sitios web decidido en las últimas semanas, lo único que se adelanta y acelera son los asuntos de interés particular del PSOE y sus socios: la ley de memoria histórica la reforma de la financiación de los partidos para subirse las subvenciones un 20 por ciento y la reapertura de la ley de indemnizaciones por el patrimonio incautado a los partidos en la Guerra Civil, también para rebañar unos millones de euros más, ahora sin tener que aportar pruebas documentales. El panorama parlamentario es ya de cierre de los asuntos más urgentes, los económicos y de relaciones internas entre los socialistas y sus aliados. Los dos últimos plenos del Congreso han terminado a media mañana del jueves ante la falta de iniciativas legislativas del Gobierno. Con el puente y las elecciones de mayo quedan seis plenos antes de las vacaciones de verano, que son cinco efectivos, pues Zapatero tendrá que convocar el debate sobre el estado de la Nación en junio. A partir de septiembre, la elaboración de los Presupuestos centrará toda la actividad en las dos Cámaras. Mariano Rajoy, en un acto electoral que su partido celebró ayer en Santiago de Compostela políticos, listas electorales y consejos de administración de empresas. El próximo día 10 el Congreso despachará la última ley de peso de esta legislatura, la del suelo, con la aprobación de las enmiendas del Senado. Ese mismo día abrirá la nueva fase de cierre de asuntos urgentes para la mayoría con la remisión a la Cámara Alta de la reforma de la ley de financiación de los partidos elaborada a la medida de las necesidades y deudas del PSOE y sus socios. También esa semana se terminará el plazo de enmiendas al proyecto de reforma de la antigua ley de reparación por incautaciones en la Guerra Civil, que data de 1998, para abrir una nueva vía de financiación para los partidos históricos Hasta ahora, PSOE, PNV ERC y PCE han logrado casi 14 millones de euros, pero con reclamaciones documentadas y cuando el PP estaba en el poder. Una vez la reforma entre en vigor, bastará cualquier prueba gráfica como la foto de un mitin, para reclamar más dinero por presuntas sedes incautadas en la época. Incluso recibirán indemnizaciones en concepto de alquileres. Además, serán los socialistas en el Gobierno quienes decidan sobre lo que pide el PSOE como partido y el resto de formaciones que le dan el apoyo. La nueva ley de financiación de los partidos puede entrar en vigor antes del verano. Sólo el PP se opone y en el Senado el trámite será rápido. En la de devolución del patrimonio no habrá más enmienda- -de rechazo absoluto- -que la del PP. El único obstáculo para que también esté lista antes de julio es que el PSOE pretenda afinar la propuesta original de ERC, muy burda a la hora de decretar la barra libre en la reclamación de fondos sin necesidad de acreditar pruebas. Ese panorama vacío de proyectos de peso y que amenaza con debates parlamentarios centrados casi en exclusiva en las negociaciones del Gobierno con ETA genera preocupación y ansiedad en las filas socialistas después de comprobar cómo sus ofertas estrellas en política social como la ley de dependencia, han quedado relegadas y en segundo plano en los últimos meses por los reveses del proceso de paz Están más que amortizadas. Los diputados socialistas y populares coinciden en que la legislatura está agotada y no queda tiempo para giro alguno en las tácticas de Gobierno y oposición. Pero tampoco apuestan por un adelanto de las elecciones para el otoño porque las encuestas son tozudas en el empate técnico y nadie cree que Zapatero se atreva a arriesgarse antes de tiempo, salvo que el PSOE obtuviera un claro avance en las elecciones municipales, algo que no esperan ni los propios socialistas. Perdida la iniciativa general, pendiente de ETA, ocupado en frenar crisis surgidas en las instituciones que controla como la CNMV y atento a los primeros síntomas de lo que puede ser el fin del ciclo de crecimiento económico, Zapatero se ve abocado a un tramo final de mandato en el mejor de los casos estéril para sus intereses preelectorales. Si al final permite que los representantes de la banda terrorista vuelvan a los ayuntamientos, no habrá más debate político hasta los comicios que el de sus cesiones ante ETA. En paralelo, el PSOE tiene que lidiar antes del verano las negociaciones para desatascar la ley de memoria histórica Hay un principio de acuerdo con IU, pero no con ERC, PNV ni CiU, que le resultan imprescindibles para sacarlo adelante. Con el cuestionamiento de la Transición cuida a la izquierda más extrema pero no le sirve para nada más en términos de opinión pública. Otra variable del calendario más inmediato está en el Tribunal Constitucional. En fuentes parlamentarias se da por hecho que el fallo sobre el CORRAL Sin tiempo para giro alguno Estatuto catalán no pasará de junio y será negativo para los intereses de sus impulsores. Falta por ver en qué medida. De ahí los nervios del tripartito, las presiones de Montilla y el descaro de Maragall al reconocer la absoluta inconstitucionalidad del texto. También se confirmarán como factores negativos para los intereses del Ejecutivo en las próximas semanas si, con el buen tiempo, vuelven las avalanchas de inmigrantes a las costas canarias. Y, sobre todo, si se confirman como tales los episodios de corrupción en las instituciones que se atisban tras la dimisión de Conthe y los manejos gubernamentales en las opas sobre Endesa. Los escándalos político- económicos que alcanzaron a los Gobiernos de Felipe González en su tercera legislatura aparecen en el primer ejecutivo de Zapatero cuando acaba de cumplirse su tercer año en el poder. El PP, con Rajoy al frente, va a seguir centrado en los próximos meses, desde luego en la denuncia de las cesiones ante ETA y en la nueva brecha que se ha abierto con las opas y la oficina económica de Moncloa. Tan agónico final de legislatura hace crecer en el PP la esperanza de encontrarse con la misma oportunidad que les brindó Felipe González en 1996 para llegar al poder. Y en el PSOE confían que les salga la jugada de 1993, cuando, pese a todo el desgaste, inculcaron a la opinión pública el suficiente miedo a la derecha como para volver a ganar y sostenerse en el poder otros tres años. Vuelve el miedo a la derecha Si Zapatero permite que los representantes de la banda vuelvan a los ayuntamientos, no habrá más debate político hasta las generales que el de las cesiones del Gobierno ante ETA El PP confía en que el bloqueo del Ejecutivo le sirva, como en 1996, para llegar al poder. El PSOE, que su campaña contra la derecha le permita seguir, como en 1993 El Gobierno agotó sus proyectos estrella a principios de este año con la aprobación de la ley de dependencia para distribuir ayudas entre los discapacitados y de la de igualdad que incluye la instauración de cuotas de mujeres en órganos Sin iniciativas estrella