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20 ESPAÑA El tripartito, fiel a sí mismo DOMINGO 29 s 4 s 2007 ABC Una Cataluña ligada a España por una relación bilateral pervierte el Estado Juan José López Burniol s Notario, maragallista y teórico del Estado federal Figura relevante de la sociedad civil catalana, el notario Juan José López Burniol, intelectual e ideológicamente próximo a Maragall, advierte que el Estatuto catalán puede acabar con el Estado español POR IVA ANGUERA M. ANTONIA PRIETO FOTO ELENA CARRERAS BARCELONA. Se desencantó de la gestión política de Pasqual Maragall, a quien admira intelectualmente, en cuanto se leyó el nuevo Estatuto catalán. Con Zapatero le ocurre algo parecido. Cree que ha convertido España en un galimatías territorial y le recrimina que esté en manos de ETA. taluña tiene una relación bilateral, ¿no la va a reclamar Aragón, Baleares o Valencia? Eso no hay Estado que lo aguante. Por eso, o este embrión evoluciona hacia un Estado federal, o dado que la relación bilateral no es admisible, no hay otra salida que plantearnos seriamente la posibilidad de que Cataluña ejercite el derecho a la autodeterminación. Desde el punto de vista de los intereses generales de España es preferible una Cataluña independiente que una Cataluña ligada a España por una relación bilateral que necesariamente se extendería al resto de las comunidades, pervirtiendo el Estado. be un federalismo de carácter asimétrico. No somos ni más ni menos, pero Cataluña tiene una lengua propia o una voluntad de asumir las competencias policiales que otras no tienen; es evidente que el ámbito competencial ya es diferente. Para mí, que haya un Estado español significa que en varios ámbitos, el interés general de España prevalece sobre el de una parte. ¿Por ejemplo? -Ha sido usted muy crítico con el Estatuto catalán. ¿Rechazará el Constitucional el texto? -El agua. Llevaba razón el novelista Juan Benet cuando decía que hay una unidad de España indestructible: la unidad hidrológica Debe ser una competencia articulada estatalmente. Dejemos Cataluña al margen. ¿Qué pasa con el Estatuto de Andalucía y el Guadalquivir? ¿Qué dice Castilla- La Mancha? Pero, ¿ésto es serio? Además, tiene que haber una unidad de mercado y una seguridad jurídica de que hay una serie de cuestiones con normas de manera uniforme. -El TC dictará una sentencia de carácter interpretativo que erosionará aspectos esenciales. Un texto aprobado en referendo por el pueblo catalán, que es una parte del pueblo español, será rechazado, así que se creará un problema político. Aunque jurídicamente sea posible que el TC falle contra el Estatuto, desde el punto de vista político es inasumible. La crisis está servida. En cualquier caso, el TC en estos momentos me merece un enorme respeto, porque tiene que resolver algo que jamás se tendría que haber llegado a plantear. -Defiende que Cataluña es una nación y reclama una España federal. Sólo Maragall coincide con usted en la posibilidad de conjugar ambos conceptos. ¿Cuál es la solución? -Cuando se planteaba una segunda transición, siempre pensé que lo primero era la reforma de la Constitución y luego la de los estatutos. El Estado de las autonomías es el embrión de un Estado federal y ha sido extraordinariamente útil durante veinte años. Ahora, o ese Estado autonómico se desarrolla en el sentido de un Estado federal o en un sentido perverso que es el de las relaciones bilaterales. Ignacio Sotelo sostenía que si el Estado autonómico evoluciona hacia un sistema de relaciones bilaterales, el Estado explota -Por supuesto. El Estatuto falla no tanto por las competencias o la financiación, sino por el espíritu que subyace en los preceptos iniciales, que no es federal sino confederal. Si Ca- ¿Y eso se debe estipular en el ordenamiento jurídico de manera que la distinga del resto de las comunidades autónomas? -Dentro del Estado federal ca- -Cuando digo que Cataluña es una nación estoy diciendo que es una comunidad que tiene conciencia de una personalidad histórica diferenciada y voluntad de proyectar hacia el futuro esta personalidad en forma de autogobierno, entendido como la autogestión de los propios intereses y autocontrol de los propios recursos. -Sí, entramos en una crisis institucional, pero sobre todo una crisis política muy profunda. Que un Tribunal Constitucional se pueda cargar un Estatuto que ya ha sido aprobado por una parte del pueblo español, aunque sea legalmente posible, abre una crisis política. Uno de los grandes juristas alemanes de principios del siglo XX, Georg Jellinek, venía a decir que el Derecho es necesario para resolver los conflictos que se plantean en el seno de un Estado, pero no basta para resolver todos los conflictos. Si el TC declara la inconstitucionalidad de una parte importante del Estatuto, quizá el Parlamento catalán ratifique el Estatuto para reafirmarse solemnemente en su voluntad y, a par- -El nuevo Estatuto deroga el anterior. ¿Con un fallo negativo, Cataluña entra en crisis? Juan José López Burniol, en un momento de la entrevista tir de ahí, puede promover una nueva reforma estatutaria. -Critica a Zapatero porque, con todas las reformas estatutarias, ha conseguido debilitar el Estado. En un momento así, ¿es viable abrir el melón constitucional? INDEPENDENCIA -Nunca se me pasó por la cabeza que se reformaran los estatutos antes que la Constitución. Nos hemos equivocado, hay que volver a empezar. En España hace falta que se sienten todos los partidos, empezando por los dos mayoritarios, y se decidan a desarrollar el Estado autonómico como un auténtico Estado federal y tipificando claramente las competencias del Estado. Dado que la relación bilateral no es admisible, cabe plantearse seriamente la autodeterminación PROCESO VASCO Si Zapatero deja que ETA le marque el tempo, no es que se haya metido en una locura, es que está loco... Y yo creo que marca el tempo ETA Que se deslegitime la transición por ley es muy peligroso López Burniol ve luces y sombras en la gestión de Zapatero: Pero lo que más preocupado me tiene es la política sobre la memoria histórica. Tengo 62 años. Soy hijo de un hombre que hizo la guerra y en mi casa siempre me dijeron que aquello fue un trauma terrible que jamás debía volver a repetirse. Siempre he tenido un concepto alto de la transición como una transacción. La transacción es un contrato muy antipático en el que ambas partes ceden cosas con coraje y generosidad. Que por ley se deslegitime todo este proceso es muy peligroso. No llegará la sangre al río porque las circunstancias son distintas, pero llegar al enfrentamiento otra vez, aunque sea conceptual e intelectual, me parece una gran equivocación ¿Es ese el gran defecto original del Estatuto catalán? -Mi única diferencia ha sido el Estatuto. Maragall es un personaje de una gran valía. Su proyecto federal me pareció la vía y yo, que soy antiguo votante de UCD, me metí en Ciutadans pel Canvi porque me pareció que era la forma adecuada para lograr lo que más me ha interesado en política: la integración de Cataluña en España como si fuese una casa común en la que se sintiera cómoda. La idea germinal del federalismo era buena, pero en el desarrollo, quizá por un déficit de lide- -Usted apoyó la candidatura de Maragall, pero al final del mandato dejó claro su desencanto al afirmar que he depositado mi confianza en él por error -Pujol tiene un doble saldo positivo. Desde la perspectiva catalanista, porque rearmó el país, y desde el punto de vista español se le debe agradecer profundísimamente que preservó la cohesión social en Cataluña. Su único defecto es que no quisiera participar en la gobernación de España. Maragall es un intuitivo y de él me gusta que, a su manera, siente pro- ¿Qué balance hace de los mandatos de Pujol y Maragall? razgo o por el empeño en que fuera una obra puramente parlamentaria, se llegó al embrión de un Estado confederal.