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16 ESPAÑA ETA Batasuna, a un paso de estar en las elecciones DOMINGO 29 s 4 s 2007 ABC El milagro de ANV Nadie, ni en el Gobierno de España ni en la oposición, ni en el nacionalismo vasco ni en la propia Acción Nacionalista Vasca, duda de que quienes integran esas listas son militantes de Batasuna. El milagro no es tal, todo era parte de una estratagema extraña, por tanto, que la presencia en las elecciones (es decir, la vulneración de la ley en ese extremo concreto) haya estado entre las primeras exigencias de ETA en sus comunicados, de Batasuna en las conversaciones que sorprendentemente ha mantenido con representantes políticos y de los foros nacionalistas que, en vez de la derrota de la banda, proponen la negociación con ella. Para que el espejismo del milagro quedase en una broma hemos sabido que la operación ANV aparecía en los papeles de dirigentes de ETA, que se celebraron reuniones entre los dirigentes de este partido y los de Batasuna. Al mismo tiempo, estos últimos, añadiendo a la burla otro pretendido truco de malos ilusionistas, insisten en que su opción es el nuevo partido ASB, que es un remedo de Batasuna aún más burdo, y preparan agrupaciones de electores. La red de iniciativas pretende, de un modo u otro, salvar alguna y sortear la ley. Germán Yanke Un partido político de unas decenas de militantes, hibernado durante años, sin un solo rostro conocido, con unos dirigentes cuyos vecinos no saben que lo son, presenta, de pronto, sin campaña de afiliación alguna, sin presencia pública previa, cientos de candidaturas para las elecciones municipales y forales en el País Vasco, además de en otros lugares que el nacionalismo vasco quiere conquistar como el Condado de Treviño, un enclave en Álava que pertenece a la comunidad de Castilla y León. Parece un milagro en una parcela, la política, en la que no suele haberlos. Pero sólo lo parece porque nadie, ni en el Gobierno de España ni en la oposición, ni en el nacionalismo vasco ni en la propia ANV duda de que quienes integran esas listas son los militantes de Batasuna. Tampoco lo disimulan y la Policía, la Guardia Civil y los partidos van registrado lo que se ha dado en llamar contaminación de las listas: allí están quienes estuvieron en las de Batasuna o en sus organizaciones dependientes y los que quisieron aparecer en otras que fueron en su momento anuladas por ser el disfraz de la organización ilegalizada. El milagro no es tal, todo era parte de una estratagema. Y la estratagema no es otra que sortear la ley. Batasuna, que es parte del entramado de ETA, fue ilegalizada en 2003 por ese mismo motivo. El actual presidente del Gobierno habló en una entrevista de la organización extinta Esa decisión, ajustada a las leyes democráticas, supuso un elemento fundamental de la lucha del Estado de Derecho contra el terrorismo porque privaba a la banda de fondos, sueldos de militantes, poder político e influencia para asistir a sus fines violentos y totalitarios. No Barrena, portavoz de la ilegal Batasuna y candidato al Parlamento navarro, ayer, en Pamplona un debate sobre el rigor que se debe emplear en este cometido. Frente a los que sostienen la tolerancia cero (hayan sido entusiastas o prudentes recelosos del llamado proceso de paz ya que ha terminado por constatarse que ni ETA quiere disolverse ni los militantes de Batasuna tomar otro camino) aparecen los que creen que abrir una gatera para su presencia electoral podría ser un mal menor. Se teme que ETA, al no lograr el objetivo de su chantaje, atente de nuevo. Se teme, en definitiva, que un nuevo atentado haga imposible, aunque sea demorado en el tiempo, retomar ese proceso de final dialogado y, naturalmente, su efecto electoral. El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas se mostró convencido este mismo mes de abril de un nuevo triunfo del PSOE, aunque añadió que el terrorismo no tendría consecuencias electorales (se entiende que el debate sobre política antiterrorista) salvo que haya sorpre- EFE No extraña que la presencia en las elecciones haya estado entre las primeras exigencias de ETA en sus comunicados y de Batasuna en las conversaciones con dirigentes políticos sas como nuevas bombas o un gran atentado Desde esta perspectiva estratégica, los partidarios de la rigurosa impugnación de las listas encubiertas insisten en que una política enérgica, independientemente de la reacción de ETA, beneficiaría electoralmente al partido gubernamental. Mientras, el Partido Popular, fiel a su conocida política, considera que Batasuna no puede presentarse de ninguna manera. Se manifestó así ante el anuncio de ABS, lo ha hecho ahora ante la utilización de ANV y revisa sus listas y las de las agrupaciones de electores para presionar al Gobierno en esa dirección. Como es sabido, ha venido solicitando, asimismo, la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas para el que Batasuna pidió el voto en los últimos comicios autonómicos en el País Vasco. Desde luego, no se le puede reprochar incoherencia en esta materia y sus analistas consideran que si el Gobierno no es intransigente también lo pagará electoralmente a favor de los conservadores. La revisión de las listas cuenta con la paradójica- -o no tanto- -ayuda de ciertos sectores del PNV en el que hay muestras de su ambigüedad: oficialmente pi- Si ése es el objetivo de Batasuna, el del Estado de Derecho no puede ser otro que el de que la ley se cumpla y Batasuna, con la careta que sea, no pueda estar en éstas y las siguientes elecciones. Sin embargo, da la impresión de que este principio está en cuestión ya que en torno al Gobierno, o en el Gobierno mismo, parece haber La careta batasuna de la presencia de Batasuna, incluso la derogación de la Ley de Partidos, pero sabe que la ausencia de las listas proetarras le beneficiará en las urnas. ETA y Batasuna se lo han reprochado explícitamente. El envoltorio para tomar una decisión favorable a los intereses y a las exigencias de Batasuna es doble. De un lado, consideraciones legales y dificultades procesales. De otro, la creación de un ambiente político determinado. El informe de la dirección general de la Policía y Guardia Civil, que ya venía precedido de divergencias, tiene la vaguedad necesaria para dificultar la suspensión de actividades- -que ayer no decidió Garzón- -pero apunta claramente a la utilización por Batasuna, ahora, de ese partido para estar presente en las elecciones. Se apuntan problemas legales para ilegalizar ANV te, ma que no corresponde a la Audiencia Nacional, del mismo modo que se señala que ANV ya perteneció a HB, con las consecuencias que de ello se pueden derivar. Pero lo importante es dilucidar si se impugnarán, de qué modo y con qué extensión, estas listas milagrosas que, a la postre, están llenas de militantes batasunos. ¿Tolerancia cero? El nacionalismo se ha empeñado en enmarcar la tolerancia cero ante Batasuna en lo que llaman un ambiente guerracivilista El PSOE debería evitar enmarcarla en una suerte de intransigencia de extrema derecha, a lo que tienden algunos de los partidarios de ceder. Pero no hay guerra civil que valga, lo que hay es una banda terrorista (es decir, verdugos y víctimas) que quiere estar en las elecciones. Sólo para ella sería un milagro conseguirlo.