Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 28- -4- -2007 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo Insulina 79 DIABETES TIPO II Célula Una nueva técnica genética hizo posible el hallazgo 3 Se usa más insulina de la necesaria... 1 Vena Glucosa 2 La insulina no consigue abrir las puertas a la glucosa 4 ...y finalmente la puerta se abre La glucosa no entra en las células A El estómago convierte la comida en glucosa B La glucosa entra en el torrente sanguíneo 5 A B C D E Se usa demasiada insulina y se absorbe poca glucosa. El proceso no es eficiente Esófago Hígado Páncreas Estómago E Los niveles de glucosa se incrementan ABC Fernando Rubio C El páncreas produce suficiente insulina, pero no la usa con eficacia D La glucosa no consigue penetrar en el organismo El potencial de esta investigación, según los científicos, se debe en parte al gran número de muestras de ADN examinadas, más de 32.000, todas ellas con una de las tres variantes descubiertas por el equipo de la empresa De Code, que trabajó en Islandia con 1.399 pacientes y 5.275 controles. Gracias a una novedosa técnica de asociación genética, los investigadores pudieron determinar el escaso efecto que, separadamente, tiene cada uno de los genes descubiertos sobre la enfermedad. Por su parte, los estudios publicados en Science confirman la existencia de otras seis regiones genéticas que ya se consideraban relacionadas con la diabetes del Tipo 2. Es la acción conjunta de los varios genes implicados, y no su acción individual, lo que afecta al desarrollo de la enfermedad. Identifican siete nuevos genes relacionados con la diabetes El descubrimiento hará posible, en el futuro, desarrollar nuevos tests y tratamientos para combatir la enfermedad J. M. N. MADRID. El hallazgo de siete nuevos genes implicados con la clase más común de diabetes, la tipo 2 o del adulto, ha dado un nuevo impulso a los científicos que intentan buscar las raíces genéticas de la enfermedad, una vía que parecía estancada desde hace años. Ahora, en cuatro trabajos realizados por tres universidades y una empresa privada y que se publican, al mismo tiempo, en la edición electrónica de Science y en la revista Nature genetics el impasse genético de la diabetes se ha roto. Los estudios ofrecen nuevos e importantes elementos para comprender tanto la biología de la diabetes, una enfermedad que afecta, en total, a más de 200 millones de personas en todo el mundo, como su relación con el estilo de vida y la alimentación de los afectados. Los investigadores han aportado, en conjunto, una auténtica avalancha de datos que puede suponer, a partir de ahora, un punto de inflexión que acelere el ritmo de los trabajos que se realizan en todo el mundo para identificar genes concretos para enfermedades concretas, una promesa aún sin cumplir desde que comenzó el proyecto Genoma Humano en 1989. Los hallazgos elevan a diez el número de genes conocidos y relacionados con la diabetes del tipo 2. Un gran paso si se tiene en cuenta que hasta ahora sólo se tenía noticia de tres. Los nuevos genes no se traducirán de forma inmediata en nuevos tratamientos, pero colocan una sólida base en el conocimiento biológico de la enfermedad. Será ese conocimiento el que dé lugar a nuevos tratamientos en el futuro. O, almenos, a tests que permitan identificar el riesgo personal a padecer uno de los males más comunes de la actualidad. La diabetes tipo 2 se caracteriza por una resistencia a la insulina y un deterioro de la función de las células beta del páncreas, que se demuestran incapaces de cumplir la función que permite a la glucosa ser absorbida por el cuerpo. Quien padece este tipo de diabetes no necesita inyecciones de insulina para vivir, como les ocurre a los enfermos del tipo 1 o juvenil. Las personas afectadas tienen cifras elevadas de glucosa en sangre que, de no corregirse con unos hábitos sanos y, en algunos casos, con medicación, pueden acarrearle graves problemas de salud. Problemas cardiovasculares y pérdida de visión, son algunas de esas complicaciones graves. Uno de los investigadores, David Altshuler, del Institututo Broad, reconoce que la genética no puede ser responsable de la epidemia de diabetes que padecen los países desarrollados. La mala alimentación y el sedentarismo son más culpables de ese incremento. Cuando se identifiquen todas las variantes implicadas, el riesgo de padecer diabetes se podría repartir casi a partes iguales entre los hábitos de vida insanos y a genes del tipo de los identificados. La función exacta de estos genes aún es incierta. Al menos dos de ellos parecen estar involucrados en el desarrollo, función y regeneración de las células beta productoras de insulina, que se encuentran en el páncreas. Los portadores de esas variantes genéticas hacen que el páncreas produzca menos insulina, lo que sugiere que la diabetes puede comenzar como una enfermedad de escasa producción de esta hormona. A pesar de que los enfermos se presenten en la consulta de sus médicos fabricando demasiada insulina, a la que sus tejidos se han vuelto resistentes. El hallazgo de estos siete nuevos genes también supone un punto de inflexión en el Proyecto Genoma Humano que arrancó en 1989. No había sensación de progreso, pese a las esperanzas depositadas en esta iniciativa. Mientras se desentrañaban genes relacionados con patologías con menos impacto en la población, poca información se obtenía de las enfermedades más comunes. Los nuevos estudios de la diabetes parecen ser el comienzo de una serie en la que aparecerán genes que subyacen en enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la esquizofrenia. Proyecto genoma Diez genes conocidos Hoy, los dos tipos de diabetes que existen afectan a más de 200 millones de personas en todo el mundo Más información sobre la investigación: www. umich. edu