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78 CULTURAyESPECTÁCULOS SÁBADO 28 s 4 s 2007 ABC Cagney en el mercado Consiga mañana, con ABC, la decimotercera entrega de la colección de cine clásico, El gran tipo con el cupón del día por sólo un euro LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA MADRID. La industria cinematográfica del Hollywood de los años 30 encontró en hampones y mafiosos un filón dorado en medio de aquella mina amarga y gris que era la agobiada sociedad estadounidense de la Gran Crisis, tras el desplome de la Bolsa de Nueva York de 1929. Las puertas de la edad de oro del cine negro estaban abiertas. Y por ellas entró un selecto grupo de actores que durante años hizo las delicias del público, entregado a la causa del crimen o de la lucha contra él. En ese clan estaba un neoyorquino de origen humilde, descendiente de emigrantes irlandeses y noruegos, que debutó en la escena de Broadway como bailarín y cantante que era (y de los buenos) y que dio su después de no pocos pleitos y aceptó un trabajo con la productora independiente Grand National. El primer fruto de ese nuevo acuerdo fue Great guy El gran tipo 1936) que supuso éxito de taquilla y benevolencias de la crítica, especialmente hacia su papel de Johnny Red Cave, un boxeador retirado contratado como director adjunto del Departamento de Pesas y Medidas de EE UU organismo encargado de controlar los fraudes en las básculas nuestras de cada día. Ni que decir tiene que una banda criminal anda detrás de esas sisas masivas (muchos pocos hacen un mucho) Cagney estuvo acompañado en el rodaje por Mae Clarke (1910- 1992) una actriz de misterioso atractivo, conocida ya por su papel de Elizabeth en el Frankestein de Boris Karloff (1921) y por haber protagonizado la escabrosa escena de El enemigo público en la que su amante, el malísimo antihéroe urbano Cagney, le restregaba un pomelo por la cara. En 1943, Jimmy ganaba el Óscar por Yankee Doodle Dandy Yanqui dandy joya clásica, como ésta, del cine. POP Scissor Sisters Concierto de Scissor Sisters. Lugar: La Riviera (Madrid) Fecha: 26- V- 2007 Fondos de armario JESÚS LILLO El primer traje que se puso Jake Shears en Madrid era de lamé negro; el segundo, una mezcla del que llevaba Billy Elliott cuando debutó en Londres y- -vivo cantando- -el que estrenó Salomé en la final de Eurovisión, una cosa entre flecos y plumas; luego se los fue quitando en sendos y estudiados ejercicios de go- go con frase, que es el papel que el vocalista y líder de las Scissor Sisters interpreta ante su rendida audiencia y el que todavía parece dar sentido a las actuaciones en directo de su banda, notablemente avejentada. Como esos participantes de Lluvia de estrellas que trastean en el baúl de los recuerdos, la banda norteamericana logró sorprender al público, hace ahora tres años, con la desahogada y carnavalesca reivindicación de unos finales años setenta desmadradamente frívolos y ca- Fue un gran éxito de 1936 salto a la gran pantalla aprovechando la muerte inevitable del cine mudo y sus dotes para interpretar a matones espídicos de lengua voraz, gestos despiadados y gatillo fácil. Su nombre: James Cagney (1899- 1986) tal vez el mejor actor del género. Con unas condiciones económicas impuestas por Warner muy por debajo de su talento, Cagney, que había trabajado y triunfado ya con The public enemy El enemigo público 1931) consiguió liberarse de su leonino contrato ricaturescos, en los antípodas emocionales y sonoros de una repesca musical mayoritariamente centrada en la agonía, la depresión y la rabia de un tiempo que también tuvo sus buenos ratos. El problema surge cuando el concursante del programa insiste en quedarse en el plató y bajo los focos para ejecutar una y otra vez la misma imitación. La gente se acaba cansando. Limitadas por el perfil de su propia sátira, las Scissor Sisters se hunden cuando tratan de dar un paso adelante y callejear con vestuarios musicales más amplios, ajenos a su recurrente fondo de armario de lentejuelas, falsetes y boas. Por lo visto y oído el pasado jueves en Madrid, al conjunto neoyorquino sólo le queda ya la remezcla- -echaron mano de los añadidos de Tiga en Comfortably Numb -para salir del paso, ensayado, que no hace mucho despertó la curiosidad de los consumidores de excesos y público en general. Que a estas alturas tengan que seguir disfrazando su música, no les queda otra, revela sus limitaciones para salir de ese cabaret, o barraca de feria, que reduce a los artistas a simples personajes, quizás encantadores, pero sin ningún interés después de haber mostrado sin recato unas deformidades que los hacen monstruosamente vulgares.