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34 INTERNACIONAL SÁBADO 28 s 4 s 2007 ABC Los demócratas se limitan a atacar a Bush en su primer debate presidencial Los ocho precandidatos se dejan dominar por la cautela en su primer reality show PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. La larga, costosa y reñida campaña planteada en Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales del 2008 ha comenzado visualmente en el campus de la Universidad Estatal de Carolina del Sur con el primer debate entre los ocho aspirantes del Partido Demócrata para competir con la sucesión del presidente Bush. Un reality show que ha servido no tanto para demostrar diferencias políticas entre los candidatos más destacados como Hillary Clinton o Barack Obama sino para reiterar su compartida hostilidad hacia la Administración Bush. Sin entrar en las diferencias entre sus respectivos programas, ni llegar en ningún momento a atacarse entre sí, los pre- candidatos del Partido Demócrata se han centrado en exhibir su ferviente oposición al desastre de la guerra de Irak, Insistiendo en que el presidente Bush no debe vetar la legislación que le va a remitir la semana que viene el Congreso. Y que contiene más dinero para gastos bélicos pero también un calendario de retirada para las tropas del Pentágono destinadas en el teatro de operaciones iraquí. Al respecto, Hillary Clinton sentenciaba que el pueblo de Estados Unidos ha hablado ya, el Congreso ha votado a favor de terminar esta guerra y ahora solo podemos esperar que el presidente escuche Aún así, la senadora ha tenido que reconocer otra vez que votó en su momento a favor del uso de la fuerza en Irak pero insistiendo en que no lo volvería a hacer sabiendo todo lo que sabe hoy. Pero sin llegar a disculparse como han hecho otros congresistas demócratas. Durante esta primera hora y media de debate televisivo, los aspirantes a la nominación presidencial del Partido Demócrata no han dudado en demostrar su voluntad de ordenar una respuesta contundente y rápida en caso de que Estados Unidos sufra otra ofensiva terrorista como el 11- S. Además de expresar incluso reparos ante la perspectiva de que la teocracia de Teherán se convierta en una potencia nuclear. Posturas que aspiran a conjurar el habitual reproche de los republicanos sobre la blandura de los demócratas en materia de seguridad nacional. Esta toma de contacto inicial con el electorado, con un ritmo acelerado y preguntas de ciudadanos a través de internet, no ha servido para alterar el status quo del pulso presidencial en las filas demócratas. Con un triunvirato de destacados candidatos, según las encuestas y las donaciones, compuesto por la senadora Hillary Clinton, el senador Barack Obama y el ex senador John Edwards. Más un pelotón de figuras secundarias como los senadores Joseph Biden y Christopher Dodd o el gobernador hispano de Nuevo México, Bill Richardson. El moderador Brian Williams, presentador del telediario de la NBC, llegó a preguntar a Hillary Clinton porqué los republicamos parecen encanta- Barack Obama y Hillary Clinton el pasado jueves en la Universidad de Carolina del Sur dos con la idea de que ella sea la candidata presidencial de los demócratas. Según la senadora por Nueva York, me tomo todo eso como una perversa forma de adulación aunque realmente si no estuvieran preocupados, no serían tan vitriólicos en sus criticas contra mí En un destello de humor, el senador Biden fue cuestionado por su inclinación a hablar más de la cuenta: ¿Puede asegurar al pueblo estadounidense AP que no avergonzará al país en la escena internacional? Pregunta a la que el hablador presidente del Comité de Exteriores de la Cámara Alta se limitó a ofrecer una inusitada respuesta monosilábica: Sí Hillary no se disculpa El ex jefe de la CIA detalla las prisas de la Casa Blanca por invadir Irak P. RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. George Tenet, director de la CIA con los demócratas y los republicanos hasta el fiasco de las armas de destrucción masiva atribuidas a Sadam Husein, ha dedicado los últimos tres años desde su forzada jubilación a escribir unas memorias para ajustar cuentas con la cúpula de la Administración Bush. Bajo el título poco exagerado de En el centro de la tormenta el libro de 549 páginas saldrá a la venta el próximo lunes pero ya está dando bastante que hablar en el caldeado ambiente político por la guerra de Irak. De acuerdo a las filtraciones publicadas ayer por el New York Times, Tenet denuncia las prisas negligentes que la Casa Blanca tuvo a la hora de usar la fuerza militar en Irak. Según el responsable de espionaje, que yo sepa nunca hubo un debate serio dentro de la Administración Bush sobre la inminencia de la amenaza iraquí Como tampoco hubo nunca una discusión significativa sobre la posibilidad de contener al régimen de Sadam Husein sin una invasión. Considerado como el primer testimonio de un miembro del círculo de poder más cercano a Bush, George Tenet admite en su libro que efectivamente dijo que las evidencias sobre el arsenal no convencional de Irak eran el equivalente a un fulminante mate en baloncesto. Pero insiste en que esa expresión de entusiasta certeza fue sacada de contexto y no tuvo ningún impacto en la decisión bélica del presidente. Con un tono bastante defensivo, el ex director de la CIA ofrece una imagen positiva de Bush, critica a otras figuras como Condoleezza Rice o Cheney y se presenta a sí mismo como una especie de chivo expiatorio. Al comenzar la espiral de violencia insurgente en Irak a finales del 2003, el ahora profesor extraordinario de la Universidad de Georgetown, como José María Aznar, reprocha con amargura que la Casa Blanca en lugar de asumir responsabilidad, su mensaje fue: no nos culpen a nosotros. George Tenet y la CIA nos han metido en esta porquería En una limitada dosis de autocrítica, George Tenet asume la culpa por el el famoso pero falso análisis del 2002 sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, utilizado por la Administración Bush George Tenet, ex director de la CIA de 1997 a 2004 AP para justificar la opción militar. Ante lo que califica como su peor momento en sus siete años al frente de la CIA, Tenet se lamenta que ese documento no contuviera suficientes matizaciones: En retrospectiva, nos equivocamos parcialmente porque la verdad parecía tan poco convincente