Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 28 s 4 s 2007 ESPAÑA 27 RELIGIÓN 350 euros, una vocación ¿Cuánto cuesta una vocación? Coincidiendo con la Jornada de las Vocaciones Nativas, que se celebra mañana, Obras Misionales lanza una campaña para pagar becas a futuros sacerdotes y religiosos POR J. BASTANTE MADRID. 350 euros por un año de estudio. Mil euros por media beca. 2.000 euros por pagar toda la carrera eclesiástica de un futuro sacerdote o religioso en los países pobres. Este es el llamamiento que ha hecho a los fieles españoles Obras Misionales Pontificias (OMP) con motivo de la Jornada de las Vocaciones Nativas, que este domingo se celebra en todo el mundo para promover la formación y sostenimiento de seminarios y noviciados en los más de 1.000 territorios de misión del mundo. En rueda de prensa, el arzobispo castrense y director nacional de OMP, Francisco Pérez, destacó el lema de las jornadas, Al servicio de la comunidad que quiere destacar el carácter universal y el servicio de estas vocaciones a toda la Igle- LA MISIÓN Jesús Higueras VOCACIONES PARA LA MIES E Un religioso con una niña africana enferma de polio sia Hay que constatar que, a lo largo de 2006, las vocaciones nativas han ayudado a uno de cada cuatro seminaristas. Según los datos facilitados por OMP, estas iglesias nati- ABC Servicio universal La campaña de las Vocaciones Nativas ha ayudado a uno de cada cuatro seminaristas de todo el mundo vas han tenido un importante crecimiento en los últimos quince años, con un aumento de 31.000 vocaciones de religiosas, hasta alcanzar las 147.343; y de 38.000 vocaciones de religiosos, hasta un total de 51.358. Respecto a los seminaristas, en 2006 se llegaron a 27.197, mientras que en 1989 era de 17.309. En los últimos 25 años, el número de seminaristas se ha triplicado en África, mientras que en Asia el aumento ha sido de un 125 y en América del 65 l domingo llamado del Buen Pastor, la Iglesia celebra la jornada mundial de oración por las vocaciones, sabiendo que precisamente la identidad de la Iglesia es ser el pueblo de la llamada de aquellos que han sido convocados por Dios para cantar sus alabanzas y anunciar al mundo la belleza que Dios tiene en su interior y transmite a la humanidad. Todos entendemos que la vocación no es un fenómeno propio de una élite dentro de la Iglesia, sino que todos, por el mero hecho de estar bautizados, hemos sido llamados por Dios. Algunas veces la llamada supone radicalidad, en el sentido de dejarlo todo en el mundo para seguir incondicionalmente a Cristo allá donde Él te lleve y, sobre todo, dejar que Él tome las riendas de la vida y escriba nuestra historia, entregándole incluso nuestra propia libertad para que Él decida por nosotros sin anular nuestra personalidad: siendo nosotros mismos, pero dejándole a Él todo el protagonismo. Es tarea de todas las comunidades el fomentar y hacer que surjan cada día vocaciones de todo tipo: matrimonial, de consagración, sacerdotal, etc. La Iglesia es un misterio de comunión por eso en los lugares donde la comunión se da de un modo más pleno y se acepta este misterio- -comunión con la Trinidad, con los hombres y unidad consigo mismo- -es cuando la vocación puede surgir como un fenómeno natural. De hecho, la temperatura espiritual de las comunidades cristianas, se puede medir por el número de vocaciones a la vida consagrada y a la santidad matrimonial que pueden surgir dentro de nuestras realidades eclesiales. Aún así, Jesús insistía que pidiésemos al Dueño de la mies que enviase más operarios a trabajar a la mies. Y este es el sentido de esta jornada, implicarnos con todo nuestro ser, desear y provocar que sucedan las vocaciones a nuestro alrededor, pero sobre todo comenzando por nosotros mismos, preguntándonos cada día si somos fieles a la llamada que Dios nos ha dado. El mundo cada vez necesita más de operarios que trabajen gratuita e incondicionalmente por el Reino de Cristo y el Señor necesita oídos que sepan escuchar, corazones abiertos que le dejen entrar y esto depende en gran parte de cada uno de nosotros, de nuestra fidelidad y de que la gracia actúe en el corazón de todos. Seamos conscientes de la importancia del momento, en un mundo que cada vez está más sediento a la vez que distante de Dios, y pidamos al Dueño de la mies que siga enviando operarios que deseen transmitir con integridad y con santidad de vida el verdadero Rostro de Dios.