Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN SÁBADO 28 s 4 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro FRANCIA, EN MANOS DEL CENTRO OCASIÓN PERDIDA EN LA CNMV L designar a Julio Segura como presidente de la CNMV tras la dimisión de Manuel Conthe, el Gobierno haperdido una buena oportunidad para renovar a fondo la imagen de la institución. Todo sigue igual en el organismo regulador, cuyo prestigio queda seriamente dañado por su actuación errática y su complacencia hacia La Moncloa en la opa sobre Endesa. Conthe ha tenido la dignidad de dimitir después de explicar- -a grandes rasgos- -sus argumentos en el Congreso de los Diputados. En cambio, Carlos Arenillas continúa en su cargo devicepresidente, a pesar de las informaciones no desmentidas que le relacionan con grupos inversores a los que está llamado a supervisar. Visto el perfil del nuevo presidente, no es aventurado suponer que Arenillas seguirá siendo el hombre fuerte de la CNMV como reflejo de la cre, ciente influencia del grupo de economistas que rodean a Rodríguez Zapatero en el gabinete de la presidencia frente al poder menguante del vicepresidente Solbes. Esta lucha por controlar la política económica del Ejecutivo seproduceen un momento francamente inoportuno, puesto que la crisis bursátil de las inmobiliarias y las dudas internas y externas sobre el mercado de la vivienda exigen una respuesta eficaz que pasa, entre otras cosas, por reforzar el prestigio de los organismos reguladores. Julio Segura (que será nombrado por el Consejo de Ministros, una vez que el Congreso avale formalmente la designación) cuenta con una larga trayectoria profesional en la que destaca la condición de consejero del Banco de España durantemás de quince años. Sin embargo, su acceso reciente ala CNMV y sus vínculos ideológicos y políticos le otorgan unas características poco apropiadas para el puesto. De ahí que todas las opiniones coincidan en que no es la persona idónea para transmitir un mensaje nítido sobre la independencia de la institución. Lo esencial con este nombramiento ha sido reforzar la posturadeciertas familias dentrodelPSOE, cuandoloimportante era cambiar el rumbo de una entidad que ha salido muydañada dellargoy complejoprocesodelaopa. Elintervencionismo del Gobierno en el mercado tiene estas consecuen- A cias indeseables. En una economía moderna y desarrollada no es lógico que los analistas tengan que estar pendientes de las amistades y enemistades de los miembros de la comisión para determinar en qué medida la balanza se inclina por un grupo o por otro. Los vínculos familiares de Arenillas tampoco contribuyen a mejorar la sensación de imparcialidad exigible a un órgano colegiado que no sólo debe ser independiente, sino también evitar que exista cualquier duda o desconfianza al respecto. No hace falta presentar facturas de restaurantes para percibir que el actual vicepresidente no es la persona apropiada para ejercer ese cargo. Además, el nuevo presidente debe a su teórico subordinado el nombramiento como miembro de la comisión y tiene mucha menos influencia que él en el seno del PSOE. La opa sobre Endesa ha causado ya demasiados daños directos eindirectos al prestigiode la economía española. La Comisión Nacional de la Energía, dirigida por una ex diputada socialista, ha secundado fielmente las preferencias gubernamentales. Los manejos de la Oficina Económica del Gobierno generan sospechas deeventuales acciones quedeberían serinvestigadas. Los hilos de la política económica se manejan cada día más desde La Moncloa mientras que Solbes, uno de los ministros mejor valorados, declara ya sin rodeos sus intenciones de cara al futuro. Nuestra economía no puede permitirse bandazos ni luchas internas, porque la bonanza actual no impide que se perciban sombras preocupantes en el horizonte. Los organismosreguladoresson elementos fundamentalespara la credibilidad del país en unos mercados muy competitivos, que son alérgicos a cualquier expresión de arbitrariedad o interferencia ministerial. De ahí que haya que lamentar la ocasión perdida, puesto que la renuncia de Conthe ha llamado la atención sobre un organismo que necesita con urgencia una reforma de su régimen jurídico y una renovación de sus miembros. No obstante, Zapatero prefiere mirar para otro lado y salir del pasocon latécnica yaconocida del como sea paraconservar elcontroldela CNMVdecara aposibles operaciones futuras. INTERNET Y DERECHOS DE AUTOR S verdad que la piratería causa estragos económicos, tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Es verdad que se venden menos discos, menos películas, menos libros, menos juegos... a la vez que sus descargas (ilegales) se multiplican por millones en la Red. Y es verdad que hay que hacer algo, y pronto, para terminar con esta auténtica lacra de la era digital. Pero el remedio no debe adoptarse a costa de renunciar a las garantías que la democracia y la legalidad vigente aseguran a todo ciudadano. Ni tampoco aplicando cánones preventivos que penalizan a priori a sectores industriales completos en previsión de hipotéticos comportamientos delictivos por parte de los consumidores de sus productos. Hacerlo es tanto como poner una tasa sobre los huevos sólo porque alguien podría usarlos para lanzarlos contra los árbitros en competiciones deportivas, o contra los actores de una mala obra teatral. Si la Justicia demuestra, como está haciendo, ser más lenta que los piratas informáticos y no consigue detener su avance, la única solución lógica parece ser la de modernizar sus métodos, sus procedimientos, sus recursos y, especialmente, los medios de que actualmente dispone para combatir el cibercrimen Lo que no parece acertado es, ante la situación actual de impotencia, hacer una dejación de funciones y permitir que entidades competentes E ocupen el lugar que corresponde a los tribunales y se arroguen competencias que no tienen y que, afortunadamente, por ahora seguirán sin tener. El anteproyecto de ley de control de internet retirado ahora por el Gobierno ha dejado, además, al descubierto las diferencias que existen entre los Ministerios de Cultura e Industria, cuyos titulares no parecen ponerse de acuerdo en un asunto tan complejo como importante. Así, y en contra de la postura de Carmen Calvo, Joan Clos no parece dispuesto a que su Departamento avale una norma polémica y cuya validez ha sido ya cuestionada por el Consejo de Estado. Por todas esas razones, la retirada del texto legal por parte del Ejecutivo es una buena noticia. A pesar de que las entidades de gestión de derechos se empeñen en decir que no. La vida digital de la que tanto se habla, y la Sociedad de la Información a la que nos vemos abocados tiene, por supuesto, su lado oscuro. Porque los mismos adelantos tecnológicos que sirven para modernizar la sociedad pueden usarse también para cometer delitos. El fraude on- line, el phising bancario, el spam que inunda nuestros correos electrónicos, la pornografía infantil a través de internet y los virus informáticos son problemas graves que tampoco están resueltos. Y habrá que buscar la mejor manera de hacerlo. Igual que con la piratería. A campaña de la segunda vuelta de la elección presidencial francesa se ha convertido en una batalla por el centro político. Los dos principales contenientes, el liberal Nicolás Sarkozy, y la socialista Ségolène Royal, ofrecen a los electores dos modelos de sociedad. Aquellos que desde el principio sabían cuál es el que desean apoyar ya lo han manifestado en la primera ronda. Ahora, tanto uno como otra, no hacen sino intentar pescar los apoyos que les faltan en ese espacio central del espectro sociológico. Como se esperaba, los votantes que escogieron al centrista Francois Bayrou son ahora el objeto de la mayor atención por parte de Sarkozy y de Royal, porque es allí donde estará sin duda el elemento decisivo para decantar hacia un lado u otro el resultado de la votación del seis de mayo, que a juzgar por las encuestas podría resolverse por una diferencia pequeña. Los sociólogos insisten en que son los ciudadanos que se encuentran en esa parte móvil del electorado, los únicos que, libres de la militancia incondicional, son capaces de cambiar su opción política atendiendo a factores también cambiantes y que suelen ser, por eso mismo, los que eventualmente inclinan la balanza en una elección. Algunos observadores han hecho desde España una lectura superficial de lo que está pasando en Francia, suspirando abiertamente por la aparición de un émulo de Bayrou para llenar un supuesto espacio entre el Partido Popular y ese centro estratégico. Nada más lejos de la realidad, puesto que el movimiento estratégico de Bayrou no tiene como objetivo ese espacio que algunos imaginan aquí, sino todo lo contrario: el Partido Demócrata que promueve está dirigido a ser la alternativa al Partido Socialista, que está tan desmoralizado, dividido y minado por los personalismos dedicados desde hace décadas a destrozar concienzudamente sus estructuras, que difícilmente sobrevivirá a una derrota de Royal. En ese momento y con unas elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, Bayrou podría intentar reconstruir una fuerza de centro- izquierda que debería ser poco más o menos la refundación del PS. La UMP de Sarkozy, en cambio, no necesita certificado de centralidad aunque no fuera más que por la existencia a su extrema derecha del Frente Nacional. Si no se cumpliesen los pronósticos que dan la victoria a Sarkozy, lo último que harían sus seguidores es perdonarle a Bayrou su actitud, por lo que es poco probable que en tal caso éste pudiera construir su famosa alternativa en dirección al centro- derecha. Sarkozy ha logrado un gran progreso estas elecciones, que consiste en haber atraído al espacio de moderación a muchos votantes que en ocasiones anteriores fueron a agrandar los resultados del Frente Nacional; el desafío de un auténtico estadista es seguir abriendo el campo en la parte central del abanico ideológico, para conformar una mayoría lo más ámplia, completa y homogénea posible. L