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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional VIERNES 27- -4- -2007 ABC El Congreso de EE. UU. ordena la retirada de Irak el 1 de octubre y Bush ejercerá el veto Las dos Cámaras aprueban 124.200 millones de dólares para gastos bélicos junto a un calendario de salida PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Entre una retórica encendida, interesados cálculos electorales, reproches de toda clase, análisis militares poco optimistas y un prometido veto presidencial, la mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos logró ayer consensuar una nueva partida de gastos bélicos por valor de 124.200 millones de dólares pero con el requisito de que el Pentágono empiece a retirar sus tropas de Irak a partir del 1 de octubre. Dentro de un calendario que en marzo del 2008 debería culminar con el final del uso de soldados estadounidenses para misiones de combate dentro del teatro de operaciones iraquí. La excepcional medida- -aprobada por la Cámara de Representantes por 218 votos contra 208 y reiterada en el Senado por 51 por 46 votos- -ilustra el clima político cada vez más hostil en el que opera la Administración Bush. Como prueba de este ambiente envenenado, los líderes de demócratas en el Legislativo federal esperan remitir esta legislación a la Casa Blanca la próxima semana para coincidir con el cuarto aniversario de la aparición del presidente sobre la cubierta del portaaviones USS Abraham Lincoln y bajo la pancarta de misión cumplida declarando el final de la ofensiva militar para derrocar a Sadam Husein. Parlamentarios republicanos, que salvo contadas excepciones han conseguido mantener su firme rechazo a la idea de imponer plazos al Pentágono, han calificado el reto orquestado por los demócratas como el equivalente a un calendario de rendición. Para la Casa Blanca, las sucesivas votaciones de la Cámara de Representantes y el Senado van dirigidas a fracasar en Irak. Dejando claro que el presidente hará uso fulminante de sus poderes constitucionales de veto en cuanto reciba esta multimillonaria y controvertida legislación. Durante los encendidos debates en la Cámara Baja, el congresista demócrata Patrick Murphy, uno de los veteranos El presidente Bush abandona los jardines de la Casa Blanca tras presidir ayer un acto oficial AP Calendario de rendición El Ejército británico se replantea enviar al frente al Príncipe Harry ABC LONDRES. El Ejército británico aadmitió ayer que está revisando su decisión de enviar a Irak al tercero en la línea de sucesión en la Corona, dado que la situación allí es cada vez más inestable y difícil, y que la insurgencia ya ha anunciado que Harry será uno de los objetivos en cuanto pise suelo iraquí. El hijo pequeño del Príncipe Carlos y la fallecida Lady Di ya ha expresado en varias ocasiones su deseo de combatir en Irak y llegó incluso a amenazar con abandonar el Ejército si no le enviaban al país mesopotámico. Estaba previsto que el príncipe Harry, de 22 años y con rango de subteniente, se trasladara a Irak en mayo donde estaría a cargo de una unidad de 12 hombres y cuatro vehículos acorazados de reconocimiento de su regimiento de Household Cavalry. Pero ayer, el diario sensacionalista The Sun reveló que los oficiales británicos se están planteando el caso y podrían incluso prohibir al Príncipe Harry entrar en combate. Y es que la insurgencia sabe que si el Príncipe va a Irak será un blanco de lo más apetecible para francotiradores, atentados suicidas, secuestros u otros ataques. Esto está llevando a los mandos británicos replantearse su decisión de enviar a Harry a Irak y las condiciones en las que podría desempeñar su servicio en el país. Así, según la Prensa británica, las autoridades militares se están planteando no ya prohibir al Príncipe viajar con su regimiento, algo que podría desencadenar otra rabieta de Harry, que ya amenazó con dejar el Ejército, sino colocarlo detrás de un escritorio para realizar labores administrativas, lejos del alcance las mirillas de los rebeldes iraquíes. Detrás de un escritorio de Irak que dieron el salto a la política en las pasadas elecciones de noviembre y que esta semana conocía la muerte de nueve compañeros paracaidistas, se ha preguntado: ¿Cuántos atentados suicidas deben matar a soldados de Estados Unidos antes de que el presidente ofrezca un calendario para que nuestras tropas vuelvan a casa? ¿Cuántos líderes militares deben declarar que la guerra no se va a ganar a menos que este presidente exija que los iraquíes se organicen y luchen por su país? ¿Cuántos terroristas más va a engendrar la política exterior del presidente Bush antes de que se concentre en una nueva estrategia, un estrategia real? En su fallida petición de sacrificios sin condiciones, la Administración Bush ha despachado hasta la colina del Capitolio al general David Pe-