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6 OPINIÓN VIERNES 27 s 4 s 2007 ABC AD LIBITUM LA REFLEXIÓN DE MARAGALL ASQUAL Maragall es un político estrafalario y excéntrico que, como suele suceder con los de su perfil- -pocos, desgraciadamente- interesa mucho más cuando habla distante del poder que desde la servidumbre de su ejercicio. Después de haber sido la cabeza del socialismo catalán, brillante alcalde de Barcelona y president de la Generalitat, el líder, que no ha perdido entre sus extravagancias la costumbre de pensar, analiza el pasado inmediato y lo valora sin tentación triunfalista alguna, como corresponde a una tarea intelectual mejor que a una devoción política. M. MARTÍN Con ejemplar sinceriFERRAND dad, el hombre que promovió la reforma estatutaria como precio para establecer un Govern tripartito les ha dicho a unos colegas italianos que cometimos el error de proyectar la reforma del Estatut en vez de la reforma de la Constitución Lúcido y brillante. Como es natural, sus compañeros en el PSC, con José Montilla a la cabeza, se han distanciado de la postura de Maragall. Cada lechón a su teta, que, como enseña Martín Fierro, es el modo de mamar. La partitocracia ha convertido el trabajo político, con perjuicio para la representatividad que lo justifica, en un modo de vida- -un empleo- -para muchos millares de personas y, sobre ello, la fragmentación autonómica sirve para revitalizar la indeseable existencia de los viejos caciques. ¿Qué podría decir Montilla en respuesta a la observación de su mentor? Ha recurrido a la vulgaridad: el Estatut ha sido aprobado, está en vigor y obliga a todos No es éste el momento, en pleno furor electoral, para que los dos grandes partidos nacionales se distraigan un minuto de la promoción y jaleo de sus candidaturas para Autonomías y Ayuntamientos, pero los dos grandes líderes debieran anotar en sus agendas el denso contenido que acompaña la reflexión de Maragall. La insensata carrera de reformas estatutarias en la que estamos enfrascados, que hasta los gatos quieren zapatos, no lleva a más puerto que al del desguace constitucional. Lo sensato sería, desde el consenso, efectuar las reformas que requiere el texto del 78 para acotar con certezas sus cauces y sus límites. Perfeccionar lo que entonces fue posible para garantizar, con el respeto debido a todos las sensibilidades nacionales habidas y por haber, un Estado robusto y próspero. Escolta, Espanya, la veu d un fill- -como arranca la Oda a España de Joan Maragall- que, después de una larga y difícil experiencia política, se siente insatisfecho, como catalán, de su propio Estatut y, como español, de una Constitución que, abierta e imprecisa, exige su desmoronamiento para alcanzar, no sólo en lo autonómico, su proyección de progreso. Son textos nacidos del consenso y la oportunidad y como enseñó Nietzche, maligno en algunas de sus dimensiones, el mal es todo cuanto surge de la debilidad ÍDOLOS DE LA CUEVA Y SI NO LE GUSTA, ¡VÁYASE! N Españoles fuera de España (1947) Gregorio moriscos, erasmistas, protestantes, jesuitas y ateos, liMarañón contabilizó hasta 14 grandes éxodos berales y carlistas, progresistas y moderados, monárde población española que habrían tenido luquicos y republicanos, curas y anarquistas, fascistas gar desde comienzos de la Edad Moderna. Y Henry y demócratas, nacionalistas y antinacionalistas, adeKamen cifra en su último libro (The Disinherited, Penmás de muchos otros, se han visto obligados (a veces alguin Allen Lane, 508 páginas, 30 libras) en 3 milloternativamente) a liarse el petate y aprender a tener nes el número de quienes, entre 1492 y 1975, tuvieron tu cuerpo en un sitio, tu alma en otro (Cernuda) que abandonar el país bajo presión política o econóClaro que Kamen se centra especialmente en ese timica po de exilios que han afectado a nuestras eliIncluso muchos menos serían demasiados. tes culturales provocando un drenaje de ceY, aunque a uno le puedan parecer desmadrarebros que ha lastrado gravemente la contidas algunas de las provocativas aseveraciones nuidad y el desarrollo de nuestra cultura. La iniciales del libro España es el único país eu España peregrina que llegó a la otra orilla ropeo que ha intentado consolidarse a lo largo a partir de 1936- -y que alcanzó su punto álgide los siglos no ofreciendo refugio, sino por medo después de 1939- -revistió las característidio de una política de exclusión lo cierto es cas de una catastrófica diáspora cuyas conseque éste ha sido un país de exilio, digamos, fá- M. RODRÍGUEZ cuencias se dejaron sentir durante cuarenta cil. Y en el que se ha utilizado en demasía aqueRIVERO larguísimos años, provocando el extrañamienlla sentencia tan paradigmática de intoleranto de nuestra identidad cultural en un contexcia que figura como título de este artículo y que tan a to europeo en el que, junto a los portugueses, éramos menudo han espetado quienes estaban a gusto a quieexcepción. En todo caso, Kamen comete varias veces nes no lo estaban tanto. el error de forzar la inclusión en la categoría de exiliaEl libro de Kamen, que provocará polémica (el audos de creadores- -Velázquez sería uno de los ejemtor lo sabe bien) tan pronto la editorial Aguilar publiplos- -que, simplemente, abrazaron en algún momenque la traducción española a finales de mayo, es una to la experiencia del extrañamiento para crecer o busespecie de vademécum histórico de nuestros exilios. car mercado. O quizá porque, como escribió T. S. Eliot, En eso reside su mayor mérito, en haber creado un otro exiliado voluntario, para poseer lo que no pomarco unitario y coherente- -aunque discutible- -dessees debes ir por el camino de la desposesión Y desde el que examinar con perspectiva una desgraciada de lejos a menudo se comprende mejor quién es uno y constante de la historia española. Porque si el exilio (y de dónde viene. no me refiero al económico es una realidad que ha Libro importante, con todo, que invita a la reafectado a todas las sociedades europeas en uno u otro flexión y la controversia. Y que se incardina de modo momento, lo cierto es que su frecuencia desde nuesmuy oportuno en ese periódico debate acerca de nuestros mismos comienzos como nación ha podido leerse tra identidad que nos agita desde que existimos. Como como un síntoma de la incapacidad del Estado para ocurre otra vez ahora, cuando España se ha converticrear las condiciones de una casa verdaderamente codo- -en un grado en que no lo fue nunca antes- -en un mún en que todos pudiéramos convivir con mutuo respaís de refugio y acogida en el que nadie debería senpeto (y más o menos entusiasmo) La tentación de la hotirse desheredado por otros, y en el que la identidad mogeneidad ha fascinado a nuestros ortodoxos- -relidebería ser algo más que el resultado de una suma de giosos o laicos- -de toda laya. Y, de ese modo, judíos, diferencias. P E