Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
44 ECONOMÍA El ladrillo arrastra a la Bolsa MIÉRCOLES 25 s 4 s 2007 ABC Bañuelos considera lógico que el precio de Astroc sufra una normalización Alega que la entrada de Amancio Ortega suscitó demasiadas expectativas s Niega que la caída de su empresa sea el detonante para el derrumbe bursátil MIGUEL LARRAÑAGA MADRID. El presidente Astroc, Enrique Bañuelos, señaló ayer que las expectativas generadas en el mercado por la compra de Landscape y Rayet Promociones y, sobre todo, la entrada de Amancio Ortega en el capital de la inmobiliaria valenciana ha podido tener un efecto contraproducente y que es normal que se produzca una normalización del precio aunque indicó que no ha encontrado una causa concreta o determinante de la caída Ha habido una revalorización sin causa aparente desde los 38 euros en los que Astroc cotizaba a finales del año pasado, quizás porque la entrada de Pontegadea (la sociedad de inversión del propietario de Zara) ha despertado expectativas exageradas subrayó Bañuelos en su primera comparecencia pública tras el desplome de la inmobiliaria que preside. También se quejó de la valoración que el mercado ha dado a una auditoría que, como recalcó en todo momento, ha sido limpia pero que reflejaba que el propio Bañuelos compró el pasado año determinados edificios a Astroc. Ayer defendió estas operaciones, realizadas con total transparencia y ajustadas a lo que la Ley establece para las operaciones vinculadas y minimizó el efecto de las mismas en el beneficio de la inmobiliaria, calculado en 12 millones de los 98 que declaró como ganancia el pasado ejercicio. Igualmente, señaló que en el derrumbe de la cotización de la inmobiliaria pueden haber influido negativamente los rumores que circularon por el mercado y que señalaban que un accionista de referencia iba a abandonar el capital de Astroc. Bañuelos volvió a negar que vaya a producirse esta contingencia y reiteró que todos los accionistas con participaciones significativas le han reiterado su disposición a mantenerse en el accionariado. Sólo admitió como propio un posible error que haya podido tener influencia negativa en la cotización de Astroc. Seguramente no hemos explicado bien el modelo de negocio sugirió al tiempo que se apresuraba a lanzar el compromiso de explicarlo con claridad meridiana para que el mercado lo entendiera. Distintos analistas están ya haciendo sus estudios sobre la compañía y en las próximas semanas podremos tener un precio de referencia para el mercado subrayó Bañuelos después de negarse a marcar él mismo un precio en el que situar objetivamente a Astroc. En cuanto a las explicaciones sobre el modelo de negocio, sugirió que Astroc no es una compañía que pueda ser medida por el valor neto de sus activos (NAV) como es habitual en las empresas inmobiliarias, aunque subrayó que los expertos están calculándolo. Indicó que, dadas las características de alta rotación de sus activos, el método más aplicable para su valoración sería el de múltiplos, aunque tampoco precisó si le parece bien el PER 20 con el que ahora mismo cotiza la compañía y volvió a remitirse a las conclusiones que Enrique Bañuelos, ayer, durante la rueda de prensa que ofreció en Madrid ahora ha pedido a los analistas por cumplirse un año de cotización y por lo sucedido en los últimos diez días Por último, sí tiene muy claro Bañuelos que el desplome de Astroc no ha precipitado la caída bursátil del resto del sector inmobiliario. No creo que se pueda vincular unas cosas con otras. Cada compañía tiene su propia vida y lo que se está produciendo es una normalización del mercado. No se puede hablar de estallido de la burbuja, sino que el proceso está siendo gradual indicó el presidente de la inmobiliaria valenciana, cuya cotización ha caído un 60 en el gradual plazo de tres días. DANIEL G. LÓPEZ Un 7 en suelo protegido y un auditor en la cuerda floja Puso especial énfasis Enrique Bañuelos en pormenorizar la excelente cartera de suelo que Astroc tiene en estos momentos. Cifró en cinco millones de metros cuadrados bajo techo la reserva de suelo del grupo, todo de primera calidad y un 82 calificado como urbano o urbanizable. Sin embargo, llama la atención la inversión realizada por Astroc en terreno protegido, sobre el que nunca se podrá construir nada. Bañuelos cifró en tres o cuatro suelos con valores de adquisición baratos y que representan el 7 del valor total y subrayó que el destino de estos terrenos es ser objeto de canje con las administraciones públicas para proyectos urbanísticos Y, por último, el presidente de Astroc admitió que el consejo de administración tomará en fechas próximas una decisión respecto a los auditores (hasta ahora Gassó Auditores) y subrayó que podrían contratar a Pricewaterhouse Cooopers. Fernando González Urbaneja ASTROC, DIOS ME LO DIO... l caso Astroc en Bolsa responde al patrón más clásico de una euforia o calentón de mercado. Una empresa singular, de hábil gestión de suelo, con poca trayectoria pero con una gerencia prometedora, que se estrena en la segunda división del mercado de valores E para protagonizar la trayectoria de un cohete en fallas. De los 6,7 euros como cotización de partida en mayo saltó a 20 en agosto, 40 en enero, y 72,6 en febrero. Pocos títulos pero muy demandados. Y desde ese olimpo, como cohete que agota la pólvora, caída a plomo a 16. Pocos títulos muy ofertados que hacen el recorrido inverso. Los mismos hechos que explicaron el ascenso justifican la caída. Si cotizó una bolsa de suelo urbanizable, susceptible de convertirse en rentables urbanizaciones, ahora pesa la incertidumbre de semejantes desarrollos. Si cotizó que inversores muy avezados, a los que imitar sin preguntar, con los ojos cerrados, ahora cuenta el rumor de que los mismos inversores se retiran. La mejor explicación del fenómeno puede ser: Dios me lo dio, Dios me lo quitó, bendito sea su santo nombre... Que Astroc era un cohete era evidente. Puede ser un valor interesante, prometedor, de riesgo, propicio para quienes gustan de emociones fuertes. A determinado precio puede acompañar en una cartera sólida. Y de hecho quienes invirtieron a primera hora y guardan, acumulan sustanciales plusvalías. La relevancia de Astroc en la Bolsa española es mínima, cohetería menor, pero brilla y distrae, tanto que induce el efecto imitación y contagia a otros valores sometidos también a euforia y que sirven para lograr liquidez. El sector inmobiliario y aledaños se han revalorizado extraordinaria- mente durante los últimos meses, con argumentos significativos, pero con un efecto espuma cuya corrección no supone un crack no significa catástrofe o cambio de la tendencia de fondo, sino simple ajuste por realismo. Y también oportunidades para recomponer las carteras y modificar las preferencias. Algo tan viejo como la Bolsa, como esa confusión de confusiones de la que nos advirtió un judío español, emigrado a Amsterdam, a finales del XVII cuando con ese título publicó unos diálogos curiosos entre un filósofo agudo, un mercader discreto, y un accionista erudito Fue el primer Tratado bien documentado sobre los avatares de las Bolsas, recomendable para etapas de turbación.