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36 INTERNACIONAL Fallece el primer presidente democrático de Rusia MIÉRCOLES 25 s 4 s 2007 ABC HORIZONTE Ramón Pérez- Maura EL PADRE DE LA FALSA DEMOCRACIA H izo lo más difícil, lo que tantos consideraban imposible: finiquitó el sistema soviético desde dentro, rematando el trabajo que empezaron fuera Ronald Reagan y Juan Pablo II. Él creía que el pueblo quería enterrar la URSS algo que nunca pretendió el idealizado Mijail Gorbachov, quien siempre creyó que el proyecto leninista era reconducible. Salvó la reforma subido a un tanque y acertadamente ilegalizó el Partido Comunista. Y desde ahí, primó el desastre. Tras siete décadas de comunismo, los rusos habían perdido todo sentido del bien y del mal e identificaban el bien con todo lo que servía a una entelequia llamada la clase trabajadora Frente a eso urgía restablecer valores morales universales mediante el imperio de la ley. Mas Yeltsin y los suyos dieron prioridad al traspaso de la propiedad pública a manos privadas. Y en Rusia había mucho que traspasar. Literalmente todo. Entre 1992 y 1998 el PIB ruso se redujo a la mitad, lo que no había ocurrido ni durante la ocupación nazi. Luchó con denuedo contra la tiranía comunista, pero siempre llevó en su alma un resabio comunista: creía firmemente que el individuo está por debajo de los intereses del Estado. Y con esa base surgió la falsa democracia que hoy impera en Rusia de la mano de su sucesor designado: Vladímir Putin. Habrá quien haga distingos entre la era de Putin y la de Yeltsin. No es fácil. Con Yeltsin nunca hubo el imperio de la ley que debe primar en toda democracia. Y Putin no hubiera sido presidente de no haber sido designado después de los sospechosos atentados terroristas de supuesto origen checheno que derribaron cuatro edificios en Moscú en septiembre de 1999 y mataron a 300 persona mientras dormían. Si los años de Yeltsin fueron sin duda los que ha tenido de mayor libertad Rusia en toda su historia, su legado es también el del autoritarismo de Putin. Y como Putin es parte del legado Yeltsin, también a él hay que responsabilizar de la situación política de la Rusia actual contra la que nunca habló tras su retirada el 1 de enero de 2000. Cientos de rusos han dado el último adiós a Yeltsin en la capilla ardiente de la catedral Cristo El Salvador, en Moscú REUTERS La muerte de Yeltsin desborda al Kremlin, incapaz de medir su dimensión política Putin quería minimizarla y acabó dándole máximo relieve s Tras barajar su entierro junto a la mujer de Gorbachov, descansará cerca del panteón de una familia circense RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. El último entierro en Moscú de un jefe de Estado se remonta a marzo de 1985. Konstantín Chernenko, el predecesor de Mijaíl Gorbachov, fue despedido con todos los honores que entonces se dispensaban a los grandes dirigentes soviéticos. Pero la caída del comunismo y tantos años siN experiencia en la organización de eventos fúnebres de alto postín se está haciendo notar. La preparación del entierro del ex presidente ruso, Borís Yeltsin, al que hoy asistirán personalidades de todo el mundo, ha desbordado al Kremlin. za a Serguéi Sabianin, jefe de la Administración del Kremlin y responsable de la Comisión Fúnebre creada el lunes por decreto presidencial. El desbarajuste comenzó el mismo días del fallecimiento de Yeltsin. Mientras los mensajes de pésame empezaban a llegar desde todos los puntos del planeta, el presidente Vladímir Putin no aparecía por ninguna parte. Tardó en reaccionar. Su servicio de prensa aseguró incluso que el entierro de Yeltsin no modificaría su agenda y que, pese a todo, su mensaje anual ante las dos Cámaras del Parlamento tendría lugar hoy. Al final, Putin terminó compareciendo en televisión para pronunciar un emocionado panegírico a quien le entregó el poder en 1999. Después, pospuso a mañana jueves su discurso ante los legisladores. En la mañana de ayer, todos los medios de comunicación rusos se preguntaban si habría o no capilla ardiente. La respuesta afirmativa del Kremlin llegó pasado el mediodía. El féretro fue trasladado hacia las tres de la tarde a la Catedral de Cristo Salvador, donde hoy tendrá lugar el funeral. El cuerpo de Yeltsin ha permanecido expuesto al público toda la noche. El ataúd, abierto en su mitad superior, está cubierto por la bandera rusa. Tampoco hubo ayer unanimidad sobre el lugar exacto, en el cementerio de Novodévichie, en donde el difunto dirigente deberá recibir sepultura. Primero se dijo que la tumba iba a estar junto a las de Raisa, la esposa de Gorbachov, y el general Alexánder Lébed, artífice del final de las hostilidades en la primera guerra chechena. Pero, finalmente, se decidió que Yeltsin sea enterrado junto a una famosa familia de artistas circenses, circunstancia que en ciertos ambientes fue acogida con sorna. Muchos detractores del fallecido presidente le acusan precisamente de haber convertido Rusia en un circo. Había ayer quien pensaba que tantos cambios y desmentidos son indicio de que a los dirigentes del Kremlin les ha cogido de sorpresa la muerte de Yeltsin y que, en un principio, no había unanimidad sobre la importancia que había que dar al acontecimiento. Otros consideran que lo que se persigue es evitar una manifestación masiva de duelo hacia un personaje que la actual élite del país no aprecia demasiado, pese a que la mayoría le deben lo que son. La presidenta del TC Ayer no se supo hasta el último momento que se iba a instalar una capilla ardiente para dar posibilidad a los rusos de despedirse de su antiguo líder. El protocolo trae además de cabe- Comisión fúnebre En todo caso, miles de personas hacen cola desde ayer para rendir homenaje al hombre que sepultó el Estado soviético y trajo la libertad y la democracia a Rusia. Entre las numerosas personalidades que hoy estarán en Moscú para despedir al primer zar de la nueva Rusia estarán los ex presidentes norteamericanos, George Bush, padre, y Bill Clinton, el ex canciller alemán, Helmut Kohl, y los jefes de Estado de casi todas las repúblicas ex soviéticas. Por parte española, acudirá la presidente del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas. ABC. es Galería de imágenes de la capilla ardiente de Boris Yeltsin abc. es internacional