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32 INTERNACIONAL Elecciones presidenciales en Francia s El relevo generacional MARTES 24 s 4 s 2007 ABC Francia apuesta por nuevos dirigentes y castiga el extremismo a derecha e izquierda Malos tiempos para el Frente Nacional y puntilla para el viejo partido comunista FRANCISCO DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL PARÍS. Los extremos se tocaron en el fondo de las urnas francesas. El voto del domingo en la primera vuelta de las presidenciales fue un cedazo implacable para los partidos de la extrema izquierda- -un total de seis, que apenas sumaron un 11 por ciento de los votos- -y un banderillazo que puede ser de muerte para los dos candidatos de la extrema derecha, JeanMarie Le Pen y Philippe de Villiers. Francia votó a favor del bipolarismo clásico de derecha- izquierda moderadas, con figuras jóvenes que prometen una renovación a fondo de ideologías y prácticas políticas, y castigó la incontinencia verbal de una cohorte de personajes anti- todo, que están llamados a desaparecer progresivamente de la fauna política nacional. Pese a que sus votantes aún se cuentan por millones, JeanMarie Le Pen obtuvo el peor resultado de su larga trayectoria electoral. Al viejo zorro de la política francesa aún le queda un momento de gloria: decidir si pide el voto a favor de Sarkozy en la segunda vuelta o se venga dejándolo al arbitrio de sus seguidores. Le Pen, protagonista de la gran sorpresa electoral del 2002, cuando pasó a la segunda vuelta con el 16,86 por ciento de los votos, ha encontrado en Sarkozy la horma de su zapato. El líder de la UMP supo arrebatar al Frente Nacional algunas de sus principales banderas- -la inmigración ilegal, la identidad, la autoridad- y se embolsó este domingo al menos un millón de los electores de Le Pen. Además, el pavor a una repetición de lo sucedido en 2002 movilizó el voto útil de la izquierda para evitar a toda costa una segunda vuelta Sarkozy- Le Pen. Los analistas estiman que ha comenzado el principio del fin del fenómeno del Frente Nacional, teniendo en cuenta además el factor biológico- -Le Pen tiene 77 años- ya que su hija y heredera política, Marine Le Pen, no tiene ni el talento ni la oratoria del padre. De Villiers, con Sarkozy Philippe de Villiers, otro veterano de la política francesa y líder del nacionalista Movimiento por Francia (MPF) obtuvo poco más del magro resultado que le otorgaban los sondeos y animará a su modesto millón de electores a votar por Sarkozy en la segunda vuelta. El empecinamiento antieuropeísta de De Villiers es, no obstante, un obstáculo mayor para un entendimiento con Sarkozy, aunque ambos sintonicen en la necesidad de un rearme moral de la sociedad francesa. En el otro extremo del arco político, lo más sobresaliente de la jornada del domingo fue quizás el descenso a los infiernos del Partido Comunista Francés. Con sólo un 1,94 por La socialista Royal sale de la sede de su partido, ayer en la capital francesa ciento de los votos, la candidata del PCF, Marie- George Buffet, ha estrellado contra los arrecifes el viejo barco de Georges Marchais, que a comienzos de los 80 podía aún jugar a su antojo con los socialistas con su 15 por ciento del electorado. La extrema izquierda sale AP Los analistas auguran el principio del fin del partido de Le Pen, por su retroceso y por la ausencia de sucesor Vencedores... Nicolas Sarkozy, líder de la UMP, conservador en valores y reformista en materia económica e institucional Ségolène Royal, líder del Partido Socialista Francés, propone acentuar la política social y mantener el dirigismo económico François Bayrou aboga por un movimiento de centro. Puede tener la llave del duelo final entre Sarkozy y Royal Olivier Besancenot es el único representante de la extrema izquierda que ha salvado los muebles en la primera vuelta y vencidos Jean- Marie Le Pen, líder del Frente Nacional, no dio la sorpresa como en 2002 y perdió un millón de votos que se fueron a Sarkozy Philippe de Villiers, líder de un partido nacionalista y antieuropeísta. Mal resultado por el empuje de Sarkozy Marie- George Buffet (PC) Arlette Laguiller (Lucha Obrera) José Bové (antiglobalización) Dominique Voynet (verde) Frédéric Nihous (vida rural) Gérard Schivardi (izquierda socialista) los enanitos de la extrema izquierda Olivier Besancenot, de la Liga Comunista Revolucionaria Jean- Marie Le Pen, del Frente Nacional de estas elecciones malparada, con la esperanza puesta en el joven cachorro de la trotskista Liga Comunista Revolucionaria (LCR) Olivier Besancenot, quien obtuvo el 4,11 por ciento de los sufragios. Enfundado en sus vaqueros y su camiseta negra, Besancenot considera que su partido es la única fuerza capaz de movilizar a millones de franceses contra la derecha y batirse sin compromisos ni concesiones Entre las rocas quedan los restos de una flotilla de líderes anacrónicos, como la Pasionaria Arlette Laguiller, de la Lucha Obrera (1,34 por ciento) la verde Dominique Voynet (1,57 por ciento) cuyo programa megaecologista ha sido calcado por Ségolène, y el bronco Gérard Schivardi (0,34 por ciento) Sin olvidar al ya reductible galo altermundialista José Bové, con los bigotes más lánguidos tras obtener sólo el 1,32 por ciento, y el pintoresco representante de los cazadores y pescadores, Frédéric Nihous, al que dejaron las raspas del convite.