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ABC MARTES 24- -4- -2007 Muere Boris Yeltsin, el presidente que enterró la Unión Soviética 31 partido centrista fundado por Giscard d Estaing. Jean- Pierre Raffarin, ex primer ministro, personalidad histórica de la UDF, intentará dialogar personalmente con François Bayrou, para intentar negociar alguna forma de acuerdo. Al centro, el 18,55 conseguido por François Bayrou es mucho y muy poco. Eliminado de la segunda vuelta, el dirigente centrista dará a conocer su nueva estrategia mañana. Sus tropas electorales, políticas y parlamentarias están muy divididas. El líder conservador tiene más opciones de pescar en los votos de Bayrou Los expertos prevén un apoyo similar de los respectivos extremismos a cada candidato J. P. QUIÑONERO PARÍS. La segunda vuelta de la elección presidencial tiene desde 1981 una dimensión esquizofrénica: parte de los electores de extrema izquierda votarán al candidato conservador el día del voto decisivo, y parte de los de extrema derecha ya han anunciado que votarán a Royal para humillar a Sarkozy. En 1981, François Mitterrand fue elegido con parte de los votos conservadores de Chirac y Le Pen, viejos enemigos de Giscard d Estaing. En 1988, Mitterrand fue reelegido con parte del voto de extrema derecha. El presidente socialista había cambiado la legislación (1986) para favorecer la entrada de la extrema derecha en la Asamblea Nacional. En 1995, Le Pen no pudo evitar la elección de Chirac, pero sí consiguió eliminar al candidato socialista, Lionel Jospin. Ante el voto decisivo del 6 de mayo, los mejores estudios de opinión pronostican el mismo comportamiento de parte de los extremistas. En esta ocasión, hay tres tipos de posible esquizofrenia: la extrema derecha que vota a la candidata socialista; la extrema izquierda que vota al candidato conservador, y el voto centrista que se divide entre la izquierda y la derecha, casi a partes iguales. Según los análisis muy matizados de Ipsos y CSA, entre un 39 y un 54 por ciento de los electores que votaron Baryou (centrista) en la primera vuelta, votarán a Sarkozy en la segunda. Los mismos estudios afirman que un 45 o un 46 por ciento de esos electores votarán a Ségolène finalmente. A la extrema izquierda, los electores de Olivier Besancenot (4,11) se dividirán de manera irregular: un 59 por ciento votarán a Ségolène, un 4 a Sarkozy y un 37 se abstendrán. A la extrema derecha, los electores de Le Pen (10.51 por ciento) son los más temibles, por numerosos e imprevisibles. Según Ipsos, un 60 por ciento votarán a Sarkozy en la segunda vuelta, un 19 a Royal y otro 21 se abstendrán. RESULTADO ELECTORAL Participación del 83,78 Nicolas Sarkozy Ségolène Royal El papel de Bayrou Unión para Movimiento Popular (UMP) Partido Socialista (PS) Entre los electores centristas, los hay conservadores, decepcionados del socialismo y jóvenes reformistas. Ese tejido electoral votará dividido en la segunda vuelta, sea cual sea la consigna o ausencia de consigna de Bayrou. Entre los cuadros y diputados de la UDF hay divergencia de opiniones, entre partidarios del centrismo a ultranza, cara a las elecciones generales del próximo mes de junio, y partidarios de negociar acuerdos básicos con la UMP de Sarkozy. El modelo electoral francés (mayoritario a dos vueltas) favorece a las grandes coaliciones y lamina a los partidarios minoritarios. Sería muy arriesgado para Bayrou y sus tropas parlamentarias entrar en prematura guerra con sus aliados desde 1978. A la izquierda socialista, Ségolène Royal afirma ser una mujer libre Pero el 36 conseguido por ella y todas las izquierdas y ecologismos, juntos, son harto insuficientes para ganar la batalla final. La campaña de la primera vuelta dejó al descubierto diferencias estratégicas muy hondas dentro de la familia socialista. 31,18 25,87 N de votos: 11.450.302 Francois Bayrou N de votos: 9.501.295 Jean- Marie Le Pen ABC. es La opinión de los lectores sobre el ganador de la segunda vuelta y especial con los resultados en abc. es internacional Aritmética, política, social y culturalmente, las derechas han sido muy mayoritarias en la primera vuelta. La debilidad significativa de las izquierdas ha sido palmaria. Sin embargo, el vencedor o vencedora de la segunda vuelta tendrá que resolver varios problemas paralelos: evitar la abstención en su propio campo, manteniendo la presión movilizadora, e intentar frenar la hemorragia esquizofrénica tradicional. Hay un núcleo duro, conservador y socialista, que votará a su propio campo, Sarkozy o Ségolène, sean cuales sean los ar- Derecha mayoritaria Unión para la Democracia Francesa (UDF) Frente Nacional (FN) 18,57 10,44 N de votos: 6.820.914 gumentos. Entre ese electorado estable, Sarkozy lleva a Ségolène una ventaja de varios puntos, quizá determinantes. Sin embargo, es tradicional que el voto final se juegue en un pañuelo de uno o dos puntos del electorado nacional. Un punto de abstención adversa, N de votos: 3.835.029 un punto de voto esquizofrénico, un traspiés en el duelo final, y la campaña se pierde en las últimas 48 horas. Le Pen eliminó a Jospin hace cinco años por menos de un millón de votos. La victoria final de Sarkozy o Ségolène tendrá un margen relativamente semejante.